Gustavo Petro y Delcy Rodríguez reactivarán la relación entre Colombia y Venezuela con cumbre en su frontera
La cumbre de Gustavo Petro y Delcy Rodríguez busca normalizar la relación inestable que Venezuela y Colombia mantienen desde hace décadas y marca el estreno de la venezolana en la escena internacional.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro.
- Foto
EFE
Actualizada:
Compartir:
El presidente colombiano Gustavo Petro y la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reactivarán este viernes 13 de marzo de 2026, con una reunión en su frontera común, una relación bilateral histórica que ha estado cargada de altibajos en las últimas décadas por diferencias ideológicas y políticas.
Está será la primera reunión entre ambos y marcará el estreno de Rodríguez en la escena internacional, lo que le podría abrir las puertas a acercamientos con otros países como Brasil y México, tras el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos.
Para Petro, quien al llegar al poder en 2022 restableció las relaciones diplomáticas rotas con Venezuela en 2019, este será su primer encuentro con su contraparte venezolana desde su última reunión con el derrocado presidente Nicolás Maduro en 2024.
Relaciones "como las de una montaña rusa"

Los dos países, que comparten una frontera de 2.219 kilómetros, tomaron caminos diferentes en 1830, cuando Venezuela se separó de la Gran Colombia, y desde entonces "las relaciones han sido como las de una montaña rusa, con bajadas abruptas en las que hemos estado al borde de la guerra o con abrazos, condecoraciones y banquetes", afirmó el excanciller colombiano Julio Londoño Paredes.
"Colombia no tiene otra alternativa que entenderse con este país que tiene para nosotros una importancia fundamental en el aspecto comercial, en el aspecto económico, en el aspecto de seguridad", explicó Londoño, quien en 1987, siendo canciller del presidente Virgilio Barco, tuvo que hacer frente al incidente causado por la presencia de la corbeta ARC Caldas en aguas en disputa en el mar Caribe, que estuvo a punto de desembocar en una guerra.
La etapa de la normalidad
En los años posteriores la relación vivió un periodo de normalidad, con una expansión del comercio bilateral, que superó los USD 7.000 millones en 2008, hasta que las diferencias entre los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez, principalmente por la lucha colombiana contra los grupos guerrilleros, llevó a una corta ruptura diplomática que se repitió en 2010.
La sucesión de Uribe por Juan Manuel Santos propició una nueva era en la relación bilateral en la que incluso el nuevo mandatario colombiano llamó a Chávez su "nuevo mejor amigo", y Venezuela contribuyó a la paz de Colombia como país garante en las negociaciones de paz del Gobierno con la guerrilla de las FARC.
En 2013, con Maduro ya como presidente, se produjo una nueva crisis diplomática por contactos de Santos con el opositor venezolano Henrique Capriles, a la que siguió otra en 2015, cuando el mandatario venezolano expulsó de ese país a miles de colombianos que vivían en las zonas de frontera, a los que acusó de contrabando y otras actividades ilegales.
La mayor ruptura de todas

Sin embargo, la crisis más grave ocurrió en enero de 2019 cuando el opositor Juan Guaidó intentó entrar a Venezuela desde la ciudad colombiana de Cúcuta con un cargamento de ayuda humanitaria, lo que desembocó en disturbios y la ruptura de relaciones con el Gobierno de Iván Duque, ordenada por Maduro.
Para entonces, el éxodo de millones de venezolanos que escapaban de la crisis convirtió a Colombia en su segunda patria, donde aún viven más de 2,8 millones de ellos, muchos de los cuales ven con ilusión los cambios en su país tras el derrocamiento de Maduro y la llegada al poder de Rodríguez.
Las críticas de Petro a la inhabilitación de María Corina Machado para impedirle participar en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 y la ausencia de reconocimiento explícito del resultado de esos comicios, en los que el Consejo Nacional Electoral (CNE) dio como ganador a Maduro, enfriaron nuevamente la relación bilateral.
El encuentro de este viernes en el Puente internacional Atanasio Girardot, que conecta al departamento colombiano de Norte de Santander con el estado venezolano de Táchira, marca una nueva etapa en la relación bilateral de casi 200 años.
Los temas clave

En la reunión abordarán, según Rodríguez, "temas claves de la agenda económica, energética y de seguridad, en el marco del fortalecimiento de la cooperación y las relaciones de respeto y trabajo conjunto entre ambos países".
Al respecto, Londoño señala que "hay dos aspectos fundamentales en la entrevista que tengan los presidentes: la seguridad de la frontera, que es una situación complicada, y la permanencia de los grupos armados de Colombia en territorio venezolano", donde han encontrado refugio principalmente la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC.
"El Gobierno de Colombia tiene que ser absolutamente pragmático en ese sentido porque, por lo menos en el futuro inmediato, no parece que vaya a haber una democracia absolutamente auténtica en Venezuela", afirma.
Esa cautela, según Londoño, se justifica "porque todo el grupo que tenía el señor Maduro continúa en el poder", y además, "es evidente que esta entrevista se hace con la bendición y conocimiento de los Estados Unidos".
Otros analistas dijeron que la reunión supone un paso más de Venezuela hacia la normalización de sus relaciones internacionales, tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, país que ahora califica a Caracas como su "nuevo amigo y socio", como ha dicho Donald Trump.
Venezuela en el ámbito internacional

Para el presidente y director ejecutivo de Global Americans, Diego Area, esta reunión representa "un paso progresivo hacia la normalización política y económica de Venezuela en el sistema internacional".
De igual forma, consideró que la reunión tiene "una dimensión económica más profunda", al enmarcar este hecho en un proceso gradual de reinserción de Venezuela en los mercados internacionales y de generación de confianza.
"Los mercados no operan en el vacío; operan dentro del concierto internacional de naciones, y recuperar ese reconocimiento es una condición básica para que el sector privado vuelva a invertir", puntualizó el directivo del centro de pensamiento con sede en Washington.
Por otro lado, el internacionalista y profesor universitario Luis Daniel Álvarez, dijo que después de esta esta reunión deberán venir también "acercamientos con Brasil, con México, con Uruguay, que son países que normalmente han insistido en eso, en mantener vínculos de una manera directa para tratar de concretar un entendimiento",
En ese sentido, Álvarez afirmó que existen tanto a escala local como regional "muchos asuntos" por abordar, entre ellos la migración venezolana, de la que Colombia ha sido el principal destino, por lo que vio como una "necesidad" que los países de la región ayuden a Venezuela a "alcanzar grandes metas", como el seguimiento a la recién aprobada Ley de Amnistía.
Compartir: