¿Por qué viajar por compras a Colombia dejó de ser un buen negocio para los ecuatorianos?
El fin de la bonanza en la frontera: Colombia deja de ser el destino de compras preferido de los ecuatorianos. En medio de una escalada arancelaria del 50% y una devaluación del dólar que reduce el poder adquisitivo, el flujo en el puente de Rumichaca cae.

Personas haciendo compras en supermercado en Ipiales, Colombia, a inicios de 2026.
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Colombia ha dejado de ser un destino de compras para los ecuatorianos, en medio de la guerra comercial que protagonizan los dos países a inicios de 2026, con el escalada de aranceles.
A diferencia de lo que ocurría años atrás, cuando se veían largas filas de carros de ecuatorianos en el puente de Rumichaca con destino hacia Ipiales, ahora el tráfico en la frontera es ligero.
¿A qué responde el cambio? Al incremento de los precios en Colombia, lo que se debe a una serie de factores detalla Pablo Hidalgo, docente de Negocios Internacionales de la Business School de la UIDE.
"Viajar a Colombia por compras dejó de ser una estrategia de ahorro para convertirse en una ilusión financiera costosa".
Pablo Hidalgo, UIDE
Hidalgo explica que el incentivo de ahorro de los viajes de compra a Colombia se ha liquidado por la convergencia de una serie de factores macroeconómicos.
Devaluación del dolar y aranceles de Trump
Entre los factores macroeconómicos a los que se refiere Hidalgo figuran la devaluación del dólar, que ha caído a su nivel más bajo en cuatro años; debido a los aranceles mundiales anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En Colombia, la devaluación del dólar ha hecho que USD 100 representen 375.747 pesos el 26 de febrero de 2026, un 34% menos que hace cuatro años, cuando USD 100 equivalían a 502.200 pesos colombianos. En 2022 el dólar superó la barrera de los 5.000 pesos, actualmente se encuentra rondeando los 3.700 pesos.
Un dólar más débil reduce el poder adquisitivo de los estadounidenses y de los países que usan esa moneda, entre ellos Ecuador.
El fenómeno ocurre después de una década de fortaleza que registraba el dólar, con ganancias especialmente pronunciadas entre 2020 y 2022. Eso debido al crecimiento económico estadounidense posterior a la pandemia de Covid-19 y a las tasas de interés relativamente altas que impulsaron la demanda de la divisa por parte de los inversores, que veían a la moneda como un refugio.
Pero en 2025, el índice del dólar, que mide su valor frente a una canasta de divisas, cayó casi un 10%, su peor desempeño desde 2017. Gran parte de esa caída se produjo en las semanas posteriores a los anuncios de aranceles de Trump en la primavera pasada.
Y a finales de fenero de 2026, el dólar nuevamente recibió un golpe debido a la decisión de la Corte Suprema de Justicia de invalidara el uso de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) como base legal para imponer aranceles, en un fallo que recorta una fuente fiscal estimada en USD 170.000 millones y redefine el margen de acción comercial de la Casa Blanca.
Salario básico al alza y presión en los precios
Otro factor que ha encarecido los productos en Colombia es el alza salarial de 23% fijada para 2026.
El sueldo mínimo en Colombia se estableció en 1.750.905 pesos, que sumado a un auxilio de transporte de 249.095 pesos suma un total de 2.000.000 pesos. Se trata de uno de los incrementos más altos en décadas, cuyo objetivo ha sido mejorar el poder adquisitivo, aunque genera retos en costos laborales, posibles presiones inflacionarias y riesgos de formalidad.
"Un aumento muy por encima de la inflación es un empujón que no es duradero porque se transmite en más inflación (...) con un efecto macroeconómico que desestabilizaría la economía colombiana", dijo en ese momento Jorge Restrepo, profesor de economía de la Universidad Javeriana en entrevista con AFP.
La inflación anual en Colombia fue de 5,35% en enero de 2026, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística de ese país (DANE).
La inflación es uno de los principales termómetros del poder adquisitivo de los hogares y un factor clave en la política económica de los países.
DANE explicó que la mayor alza se registra en restaurantes, hoteles y transporte, es decir, viajar en el país resulta más caro.
Así lo han evidenciado ecuatorianos que han llegado a Bogotá, Cartagena, Medellín y San Andrés.
Por ejemplo, la noche en un hotel de cadena se encuentra en USD 114 por persona en Bogotá, mientras que en Quito llega a USD 108.
El alza salarial aumenta los precios principalmente porque incrementa los costos de producción para las empresas (mayor gasto en mano de obra) y eleva el poder adquisitivo de los consumidores al tener más ingresos, lo que genera mayor demanda. Para mantener márgenes de ganancia, las compañías trasladan este aumento de costos al precio final de bienes y servicios.
"Esta brecha de precios entre un supermercado de Quito y uno en Pasto casi se ha reducido a un margen del 8%", sostiene Hidalgo.

Los precios de bebidas alcohólicas y cigarrillos también se han elevado en Colombia durante 2026 debido al alza del Impuesto al Valor Agregaod (IVA) de 5% A 19%, decisión anunciada por Hacienda en diciembre de 2025.
Gasolinas más caras
Otro factor que ha presionado los precios es el encarecimiento del transporte, que impacta en el flete de la industria y el comercio, detalla Hidalgo.
A finales de 2025, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia elevó en 100 pesos por galón los precios de las gasolinas y el diésel.
Con este ajuste, el precio actual promedio nacional de la gasolina se ubica en 15.968 pesos por galón o el equivalente a USD 4,31, lo que contrasta con Ecuador, donde el galón de gasolina Súper Premium está en USD 3,19.
Si analiza la situación de los combutibles en las diferentes ciudades colombianas, hay algunas donde los precios son mayores. En Bogotá, el galón de gasolina cuesta ahora 16.393 pesos, mientras que en Villavicencio se registra el precio más alto del país, con 16.493 pesos.
Para Hidalgo, todos esos factores han llevado a que los viajes de compras que realizaban antes los ecuatorianos ahora representen más gasto que ahorro.
Y añade que un beneficio que deben contemplar los ecuatorianos al comprar localmente es que se puede aplicar la garantía en caso de que algun producto esté defectuoso, lo que se dificulta al comprar en el extranjero.
Compleja situación comercial
En ese contexto, los precios en Colombia se complican aún más con el alza de aranceles impuesta por Ecuador a inicios de 2026 y que ha escalado en febrero llegando al 50%.
Colombia depende de insumos ecuatorianos como:
- Perfiles de aluminio
- Alimentos para mascotas y ganado
- Aceites y oleaginosas fundamentales para la industria alimentaria
- Insumos para la industria de la construcción.
Sustituir estos productos por importaciones de terceros países implica mayores costos logísticos y una pérdida de competitividad para las empresas locales.
La medida también ha sido contraproducente para Ecuador, ya que la administración de Gustavo Petro ha respondido con la misma tasa arancelaria, lo que implica el encarecimiento de materia prima para la industria. Algunos insumos afectados son:
- Plásticos
- Empaques de papel
- Cartón
- Químicos
- Medicamentos
En el caso del sector farmacéutico, el 14% de las medicinas que se consumen en Ecuador proviene de Colombia, según datos del gremio. Los mayores costos derivados de los aranceles pueden traducirse en encarecimiento de precios o, en el peor de los escenarios, en desabastecimiento de medicinas en Ecuador, alerta Olivia Diazgranados, directora de la Cámara Colombo Ecuatoriana de Industrias, Comercio e Integración, con sede en Bogotá.
Señala que esta situación no solo afecta a las empresas, sino directamente a la población.
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