Gasolinas más caras y volatilidad cambiaria, los posibles impactos que contempla América Latina por guerra en Irán
Volatilidad cambiaria, presión sobre los combustibles y ajustes en la política económica son los principales impactos que analizan los países de América Latina ante el conflicto de Medio Oriente.

Una columna de humo se eleva tras ataques israelíes en el suburbio sur de Dahye en Beirut, Líbano, el 2 de marzo de 2026, en medio de la guerra con Irán.
- Foto
EFE
Autor:
Redacción Primicias
Actualizada:
Compartir:
El conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, que ya lleva más de seis días en desarrollo, comienza a notarse en los países latinoamericanos. Desigualdades en los mercados y cambios en el precio del petróleo y la exportación de los combustibles son los principales efectos que los gobiernos y bancos centrales están identificando.
Aunque Irán solo representa entre el 3% y ek 4% de la producción mundial de petróleo, su proximidad al estrecho de Ormuz, considerado el punto más crítico del mundo para el transporte de crudo, está llevando a los analistas petroleros a elevar sus previsiones sobre los precios futuros de este commodity.
Por otra parte, la inestabilidad global suele ser una razón para que los inversores migren desde mercados emergentes hacia otros más seguros, lo que puede impactar en el cambio de divisas, impulsando la cotización del dólar por la salida de inversores extranjeros.
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel ejecutaron un ataque armado contra Irán con explosiones en Teherán y otras ciudades. Este evento desató una serie de ataques entre estos países donde más de 1.000 personas han muerto en Irán, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA). Mientras que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha reportado seis muertos tras sus ataques contra el gobierno iraní.
Aunque parezca un conflicto geográficamente lejano, las entidades competentes de los países latinoamericanos están analizando las represalias que podrían experimentar con este conflicto.
Ecuador
La estatal Petroecuador señaló que el encarecimiento del petróleo podría aumentar los ingresos por exportaciones. Sin embargo, economistas advierten que esto eleva el costo de la importación de combustibles y se traducirá en gasolinas y diésel más caros en el país.
El West Texas Intermediate (WTI), crudo de referencia para el petróleo ecuatoriano, cerró en USD 71,54 por barril el 2 de marzo, un incremento del 7% tras los ataques de Estados Unidos a Irán. Eso demboca en aumento de los ingresos de exportaciones, pero en un alza del costo de los combustibles derivados del crudo lo que podría reflejarse en ajustes de precios para los consumidores.
Brasil con menos dramatismo
Brasil se mantiene tranquilo ante el conflicto. Fernando Haddad, ministro de Hacienda, restó dramatismo a los posibles efectos de la guerra entre Estados Unidos e Irán, ya que señaló que Brasil cuenta con enormes reservas en dólares y no tiene deuda externa.
Este país está posicionado como el mayor productor de petróleo de la región actualmente, con una producción de 3,7 millones de barriles diarios en 2025. Esto puede posicionarlo como un proveedor estratégico.
Sin embargo, la inestabilidad de la situación podría retrasar los recortes de tipos (decisiones para disminuir el precio oficial del dinero) que el banco central planeaba iniciar este mes. Actualmente, el Banco Central de Brasil mantiene la tasa de interés en 15% anual. Se espera una reducción gradual que llevaría la tasa a cerca del 12,25%. Además, la Bolsa de São Paulo ha registrado fuertes oscilaciones y el real ha disminuido su valor frente al dólar en los últimos días. Un dólar equivale a 5,27 reales.
México depende de Estados Unidos
En el país vecino de Estados Unidos, este conflicto se ha visibilizado con una caída en la Bolsa Mexicana de Valores, que experimentó una disminución del 3,04% el 3 de marzo de 2026.
En cuanto al petróleo, el impacto será limitado, ya que México no depende del crudo iraní ni de rutas como el estrecho de Ormuz, según un análisis del grupo financiero Banamex. Además, Pemex, la petrolera estatal del país, no envía barriles a ningún país de Medio Oriente y su mercado está centrado en Europa y América.
Sin embargo, México importa casi la mitad de las gasolinas que consume, principalmente de Estados Unidos, a quien le compró 446.000 barriles diarios de gasolina en 2025.
Además, México importó 668 millones de pies cúbicos diarios de gas natural desde Estados Unidos, con un incremento anual de 3,4% en 2025. Esta ha sido el máximo histórico en las compras externas del hidrocarburo, según la Agencia Internacional de Energía (EIA, por sus siglas en inglés).
Venezuela prevé mayores ingresos
En el caso de Venezuela, que tras el acercamiento del gobierno interino de Delcy Rodríguez con Donald Trump, se reanudó los despachos de crudo a Estados Unidos a pesar de que la alianza entre Irán y Venezuela, se forjó durante el chavismo, consolidada desde 2005.
El escenario en Medio Oriente augura mayores ingresos para el país por el alza que empiezan a experimentar los precios en los mercados internacionales.
"Cada dólar que sube (el barril de petróleo) es casi un millón de dólares más diariamente. En la medida en que eso se prolongue en el tiempo, por supuesto, va a redundar en mayores ingresos", dijo la exviceministra venezolana de Energía y Minas, Dolores Dobarro.
Colombia, entre el petróleo y el peso
En Colombia, el aumento de los precios internacionales podría elevar sus ingresos, ya que el crudo su principal producto de exportación en 2025 con ventas externas por USD 12.482 millones, según datos oficiales.
Sin embargo, la presión sobre la política económica genera riesgos para el peso colombiano. A finales de febrero, el peso se devaluó en un 0,7% frente al dólar tras el conflicto, con un valor de 3.752 pesos, es decir, 62 pesos por encima de enero, según Valora Analitik.
Chile tiene un amortiguador
En Chile, país importador de petróleo, el vicepresidente del Banco Central afirmó que aún es pronto para sacar conclusiones, aunque ya se observa volatilidad en el tipo de cambio y la Bolsa de Santiago. El país cuenta con el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), diseñado para amortiguar el traslado inmediato de las variaciones internacionales a los consumidores.
Otros países de América Latina
La Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos Derivados del Petróleo advirtió que el encarecimiento del crudo podría generar un "impacto económico severo", al elevar los costos al transporte, la electricidad y numerosos bienes y servicios.
En Guatemala, el abastecimiento de combustibles está garantizado y por ahora no hay consecuencias económicas directas, aunque se han registrado leves incrementos en los precios de la gasolina.
En Paraguay, que depende totalmente del petróleo importado, empresarios del sector prevén que el conflicto derive en aumentos en los precios de los combustibles. La estatal Petropar señaló que mantiene reservas para aproximadamente tres meses.
El Gobierno de Panamá considera por ahora "limitado" el impacto en los precios de los combustibles y cualquier efecto podría reflejarse en próximos ciclos de ajuste, mientras que la Autoridad del Canal de Panamá indicó que aún es prematuro evaluar repercusiones sobre la vía interoceánica, por donde transita cerca del 6 % del comercio mundial.
El Banco Central de Uruguay señaló que el conflicto ha fortalecido el dólar, aunque mantiene su atención centrada en la evolución de la inflación, y desde Bolivia, analistas advierten de que el encarecimiento del petróleo podría incrementar el costo de las importaciones de combustibles y presionar al alza la inflación.
Compartir: