Otro problema para el Metro de Quito: perros intentan ingresar a las estaciones y ponen en riesgo su operación
Ante la presencia de perros que intentan ingresar a las estaciones del Metro de Quito, el Municipio activa una campaña para evitar posibles problemas en su operación. Max, el perro que corrió por los rieles, aún permanece en custodia del Municipio.

Imagen del rescate de Max, el perro que ingresó a los rieles del Metro de Quito en diciembre de 2025.
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Autor:
Redacción Primicias
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El caso de Max, un perro que ingresó hasta los rieles del Metro de Quito, paralizando su operación por varios minutos en diciembre de 2025, revela otro problema que enfrenta este sistema de transporte.
La entidad asegura que en los alrededores de sus estaciones hay más perros que intentan ingresar, sobre todo en las que se ubican en el sur de la ciudad. "Algunos tienen hogar, otros podrían haber sido abandonados, pero todos están expuestos a un espacio que no es seguro para ellos", agrega el Metro de Quito.
Explica, además, que el Metro no está diseñado para que un animal se mueva libremente. El ruido, los trenes en movimiento y la cantidad de personas pueden desorientarlo y hacerlo reaccionar de forma impredecible.

También recuerda que el Reglamento del Usuario solo permite el ingreso de animales de hasta 10 kilos, dentro de un contenedor rígido o mochila transportadora, y en horarios específicos: de lunes a viernes entre 10:00 y 16:00, y de 20:00 a 23:00.
Para evitar que ocurra otro incidente, el Metro de Quito y la Unidad de Bienestar Animal activaron una campaña informativa para dar a conocer los riesgos que pueden correr los animales que ingresan al Metro y la responsabilidad que tienen los tutores.
Proceso sancionador
La Unidad de Bienestar Animal del Municipio de Quito informó que Max sí tiene dueño. El problema es que el tutor no había cumplido con sus obligaciones de proporcionarle vacunas y tampoco estaba esterilizado.

La entidad señaló que "Max, aún sigue con nosotros en el Centro de Atención Veterinaria, Rescate y Acogida Temporal y continúa el proceso administrativo sancionador a los tutores", detalló.
Y recordó que "el origen del problema fue que su tutor lo dejó acompañarlo hasta la estación confiando en que ‘volvería solito’”.
Según el Código Municipal, permitir que los animales de compañía deambulen sin supervisión es una infracción grave, que se sanciona con un salario básico (USD 482 en 2026).

Datos de la UBA sostienen que en Quito hay un perro callejero por cada 17,5 habitantes. Aunque la entidad aclara que el 70% tiene dueño, a quienes les permiten deambular por las calles de la ciudad.
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