Pirimicias

Alexandra Villacís (derecha, atrás) y Mario Godoy (derecha, adelante) durante su posesión como vocales suplente y titular del Consejo de la Judicatura, el 24 de septiembre de 2025, en la Asamblea Nacional.

"No hay fundamento legal para un nuevo concurso": Alexandra Villacís defiende su sucesión ante la posible caída de Mario Godoy

Alexandra Villacís, vocal suplente del Consejo de la Judicatura, asumió temporalmente la presidencia del organismo. Desde su despacho privado en Guayaquil, la funcionaria niega haber recibido presiones para renunciar y advierte que, si Mario Godoy sale definitivamente, ella es el reemplazo legítimo sin necesidad de que la Corte Nacional envíe una nueva terna.

Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura, ingresa a la Unidad Judicial Norte de Guayaquil, el 29 de julio de 2025.

Mario Godoy: El oficialismo y el correísmo, que lo llevaron a la presidencia de la Judicatura, ahora buscan su destitución

Mario Godoy está en la mira de la Asamblea tras revelarse presiones a un juez anticorrupción. Las mismas fuerzas —el oficialismo y la Revolución Ciudadana— que operaron en 2024 y 2025 para su designación y posterior ratificación en el Consejo de la Judicatura, ahora impulsan su salida en medio de presuntas tramas de delincuencia organizada. El presidente Daniel Noboa le sugirió que renuncie.

Mario Godoy, presidente de la Judicatura (der,), y Henry Gaibor (izq.), director de Pichincha, durante un recorrido en la Unidad Judicial de Familia, Niñez y Adolescencia de Quito, el 17 de diciembre de 2024, cuando supuestamente visitaron a la jueza Nubia Vera para presionarla por el caso Abad.

Un entramado de relaciones laborales y supuestas presiones parecen cercar a Mario Godoy y a la Judicatura

La mutación societaria de Invictus Law Group anticipó los movimientos en el sistema judicial ecuatoriano. Mientras Mario Godoy se enroló a la Procuraduría de Petroecuador y luego a la Presidencia de la Judicatura, sus socios y su esposa heredaban sus acciones y, presuntamente, mantenían nexos con clientes de alta peligrosidad, como el serbio Srdjan Jezdimir.