Logo de Primicias

Suscríbete a nuestras notificaciones para recibir las últimas noticias y actualizaciones.

Lo Último
Temas:
  • Adelanto de elecciones en Ecuador
  • Toque de queda
  • Elecciones en Colombia 2026
  • Elecciones en Perú 2026
  • Daniel Noboa
  • Migrantes por el mundo
Viernes, 3 de abril de 2026
  • #ElDeporteQueQueremos
  • En el podio
  • Los protagonistas
  • La fórmula del triunfo
  • El lado B
  • Telegram
  • X Twitter
×
  • Telegram
  • X Twitter
  • Lo Último
    • Qué pasa hoy
  • Política
    • Consulta popular 2025
  • Economia
    • Empresas
    • Reputación en Acción
  • Seguridad
    • Sucesos
    • Caso Metástasis
  • Quito
  • Guayaquil
  • Jugada
    • LigaPro
    • Fútbol
    • La Tri
    • Tabla de posiciones LigaPro 2025
    • Tabla de posiciones Copa Libertadores 2025
    • Tabla de posiciones Eliminatorias Mundial 2026
    • Tabla de posiciones Copa Sudamericana 2025
    • Más deportes
    • Ciclismo
    • Mundial 2026
    • #Elamarilloquenosune
    • Dónde ver
  • #ElDeporteQueQueremos
    • En el podio
    • Los protagonistas
    • La fórmula del triunfo
    • El lado B
  • Sociedad
    • Censo Ecuador
  • Trending
    • TV y Streaming
    • Música
    • Gastronomía
    • Cine
    • Cultura
    • Agenda
  • Ciencia y Tecnología
  • Firmas
  • Internacional
  • Gestión Digital
  • Juegos
  • Radar Andino
Videos
NEWSLETTERS

Los protagonistas

Un proyecto de:

César Farías, más allá del DT temperamental: "Me he vuelto un llorón de sentimientos"

En medio de la exigencia permanente de Barcelona SC, César Farías abre una ventana poco habitual: habla del fútbol y de sus objetivos, pero sobre todo de la vida, de las pérdidas que lo marcaron, de la familia que lo sostiene a la distancia y de una filosofía construida entre rebeldía, carácter y emoción.

César Farías, DT de Barcelona SC, después de una entrevista en Puembo, el 30 de marzo de 2026.

César Farías, DT de Barcelona SC, después de una entrevista en Puembo, el 30 de marzo de 2026.

- Foto

Gonzalo Calvache / PRIMICIAS

Autor:

Felipe Larrea

Actualizada:

03 abr 2026 - 06:00

Compartir:

  • X Twitter
  • Telegram
ÚNETE A NUESTRO CANAL

Hay entrenadores que se explican desde los resultados. Otros, desde los sistemas. El caso de César Farías es especial. Su llegada a Barcelona SC coincide con un momento de reconstrucción deportiva, pero también con una etapa de madurez personal, en la que el venezolano ya no teme mostrarse más allá del personaje intenso de la zona técnica.

Farías no esquiva la presión de dirigir a un club grande, pero tampoco se queda en el discurso habitual del rendimiento. Habla de la exigencia diaria, de la necesidad de competir en contextos adversos y de la dificultad de construir en medio de la urgencia. 

De todas formas, cada respuesta parece ir más allá del fútbol: apunta a una forma de entender la vida.

thumb
César Farías, DT de Barcelona SC, durante una entrevista con PRIMCIAS en Puembo, el 30 de marzo de 2026.Gonzalo Calvache / PRIMICIAS

La pérdida de su hermana en la infancia, la distancia constante de su familia, la emoción de ser abuelo. Farías reconoce que esas experiencias moldearon su carácter frontal, pero también su sensibilidad. “Me he vuelto un llorón de sentimientos”, confiesa, rompiendo con la imagen rígida que se proyecta desde el banco de suplentes.

Con más de tres décadas en el fútbol, su mirada hoy parece más enfocada en el equilibrio que en la euforia. Ni la victoria como exceso ni la derrota como tragedia. 

En ese contexto, construye un mensaje hacia su plantel y hacia el entorno: regular las emociones, sostenerse en el tiempo y competir siempre, sin perder de vista lo esencial, según relata en una entrevista con PRIMICIAS. Porque, para César Farías, el fútbol -como la vida- no solo se trata de ganar, sino de resistir, reinventarse y seguir. 

thumb
César Farías, durante el partido de Barcelona SC ante Argentinos Juniors por la Copa Libertadores, el 18 de febrero de 2026.API

¿Qué lo convenció de aceptar el reto de Barcelona en este momento de su carrera?

Primero, la disponibilidad. Barcelona no tenía entrenador. Yo estaba libre porque ya había pasado en otras tres ocasiones que, cuando ellos necesitaron entrenador, yo estaba con club. Y viceversa. Cuando yo estaba libre, ellos tenían ya entrenador. Entonces, este momento se dio porque ambos podíamos acceder y en dos días nos pusimos de acuerdo. El 8 de enero ya habíamos arreglado para venir, pero llegué el 21 por tema de visado. Ahora estoy feliz y contento de estar acá.

¿Con qué equipo se encontró y qué sintió que debía cambiar de inmediato?

Llegué a un equipo que había tenido muchísimos cambios, una limpieza deportiva, porque se vencieron contratos, se vendieron algunos jugadores, por el motivo que sea. En estos dos meses, Barcelona SC ha recibido 20 jugadores y eso tiene una reconstrucción. 

Entonces, empezamos prácticamente desde cero. También con una necesidad de adaptarse a un equipo como pretende la gente, un equipo más agresivo, más proactivo.

La gente que sigue a Barcelona es bastante especial. Le gusta ir siempre al frente, le gusta un equipo avasallador, pero lógicamente la LigaPro creció mucho y hay mucha paridad. Y hay clubes que tienen mucho tiempo trabajando juntos. Hay continuidad de entrenadores y continuidad de planteles, como el caso de Católica, Liga e Independiente.

thumb
César Farías, DT de Barcelona SC, durante una entrevista con PRIMCIAS en Puembo, el 30 de marzo de 2026.Gonzalo Calvache / PRIMICIAS

¿Cómo convive con la obligación de competir y de conseguir resultados?

Los equipos grandes son así: hay que adaptarse y saber que tienes que construir más allá de la presión. El fútbol necesita de un largo período, pero los equipos grandes no lo tienen. Entonces, tienes que tener la experiencia para manejar esa situación y la astucia para poder sacar resultados.

Felizmente, nosotros sacamos los resultados y gran parte de la gente está contenta. Obviamente, que dentro de un club tan grande siempre hay divisiones internas, políticas y periodísticas. Y eso es una situación que a mí me ha tocado vivir en los distintos clubes grandes en los que he estado.

Y uno sabe que hay dicotomía, que es difícil conseguir un mensaje integrado para todo el mundo. Sin embargo, como me decía un periodista experimentado: 'Profe, y eso que aquí lo quieren, porque si no lo quisieran, imagínense, le hacen la vida imposible'. Yo creo que hay expectativa en la gente. Lo intuyo porque así lo demuestran.

El hincha sabe que hemos venido a trabajar, que no hemos parado, que tomamos esta Fecha FIFA para aprovecharla al máximo. Que tenemos ambición, que nos hemos revelado en los momentos difíciles y hemos podido dar dos golpes muy importantes: ganar en Argentina y en Brasil en menos de 15 días no es una cosa habitual de resultados para nadie, ni siquiera para los mismos brasileños ni los argentinos.

Y se nos dio para estar en la fase de grupos de Libertadores. En un grupo que es denominado por muchos como el de la muerte. Es difícil, es duro, pero es lo que lo motiva a uno a ir por más, a querer demostrar que nosotros también tenemos jerarquía y capacidad para poder lograr más objetivos y más propósitos que tenemos por delante.

¿Los resultados en Buenos Aires y en Río le dan una mayor 'espalda' para trabajar?

No, porque Barcelona es día a día y en Barcelona nunca es suficiente. Siempre necesita un poco más. Y nosotros no trabajamos con esos lapsos. Estamos claros de que el partido siguiente es el más importante para nosotros. Y así seguimos. La jugada más importante es la siguiente. Tenemos que dejar lo bueno y lo malo atrás.

Pero no es menos cierto que la gente sabe que estamos trabajando, que estamos insistiendo, que sabemos que es un equipo en construcción, pero que compite, que lucha, que saca resultados. Y que está empezando a jugar un buen fútbol.

thumb
Jugadores de Barcelona celebran el triunfo sobre Argentinos Juniors, el 25 de febrero de 2026, en el estadio Diego Armando Maradona de Buenos Aires.EFE

¿Cómo se define como líder?

La verdad, no lo he pensado, pero trabajo con pasión, con dedicación y, obviamente, con mucha rebeldía. El fútbol necesita rebeldía. El fútbol no es una ciencia y menos exacta. También hay muchos patrones fijos, dependiendo de las regiones, dependiendo de los países.

Hay algunos que tienen regiones que son muy distintas entre sí, por lo que son países de países dentro del mismo territorio. Tienen ópticas y matices diferentes, en los cuales uno debe armar una metodología que abarque lo técnico, lo táctico, lo físico, lo psicológico, pero también lo social.

Y después también tienes que ver la topografía, porque no es lo mismo entrenar acá en la altura que al nivel del mar, en el llano. Dependiendo de las humedades, las ciudades que están a nivel del mar, pero que tienen ríos dentro de esas ciudades, son muy húmedas y es difícil.

Entonces, no solamente tienes que tener una flexibilidad y una amplitud de pensamiento, sino también fisiológica. Acá hay que adaptarse muy rápido a todo. A partir de ahí, uno traza un plan, crea propósitos, empieza a ejecutar y empieza la batalla diaria, pero obviamente toda esa planificación y toda esa teoría no se puede quedar en palabras. Tiene que haber una ejecución con resultados. Y eso necesita de carácter.

El talento no siempre es suficiente, la calidad no siempre es suficiente, sino que tiene que haber compromiso. Tiene que haber esa fuerza interior que te permita rebelarte, sobre todo contra los grandes clubes. Rebelarte cuando sea necesario contra las autoridades que tengan un monopolio. 

No estoy diciendo que suceda en este momento, pero hablo por experiencia. Me ha tocado enfrentarme a gente muy poderosa, pero el fútbol te permite eso. El fútbol te iguala en 90 minutos, más allá de que afuera se esté jugando otro partido que no sea el más claro. Y, sin embargo, el fútbol te permite sacar resultados.

¿Su temperamento es algo natural o se fue moldeando con los años?

Las dos cosas. En mi familia somos gente de carácter. Muy chiquito tuve la pérdida de mi hermana. Viajé a Estados Unidos para tratar de salvarla de la leucemia; no se pudo y uno va creciendo en algunas adversidades, más allá de las buenas posibilidades que siempre me dio mi familia. 

Pero el deporte también te va moldeando porque una cosa es ser malcriado y otra es tener carácter. Una cosa es ser fanfarrón, arrogante o abusivo y otra es tener carácter en las dificultades. A mí, por lo menos, nunca me gustaron los abusos y creo que parte de mis problemas han sido esos, que no me gustan los irrespetos.

¿Esas vivencias influyeron para que su carácter sea frontal?

Sí, lo forjé y también lo moldeé, porque una cosa es el entrenador, otra la persona. Yo no soy la misma persona que soy como entrenador. Una cosa es con el rival y otra con mis jugadores. Y otra es cuando competimos de verdad. 

Cuando hay que competir para ganar, competimos. Estoy seguro que al salir de Argentina me quería pegar más de un argentino y cuando salí de Brasil, lo mismo. Pero yo trabajo para Barcelona SC. Y lo más importante es que, cuando entro al camerino, la gente que está conmigo me crea.

También que me estime, porque sabe que estamos en una lucha común, aunque cuando tengo que ponerle las tildes en las letras, se las pongo. Los años te van dando la capacidad de saber el momento de intervención, cuando sí, cuando no. Porque hay momentos en los que alguien espera que uno reaccione fuerte y ocurre todo lo contrario: necesita darle un abrazo a alguien o calmar las aguas.

thumb
Luca Sosa y César Farías, en el partido de Barcelona SC ante Deportivo Cuenca por LigaPro, el 1 de marzo de 2026.API

He aprendido a tener plena conciencia también de cuando me enojo. Si no, no estuviese 33 años en esto. Después uno sabe que tiene un personaje que a algunos les gusta, a otros no. 

Las narrativas exageran. Hoy, con toda la tecnología, los ángulos te cambian una foto, te ponen un gesto. Pero al final esto es como el Derecho: tiene una parte y una contraparte, y el entrenador tiene que analizar al contrario, a sí mismo, pero también el territorio.

Al final, se trata de intuición: poder olerlo y tener mucha visión de las cosas para resolver algunos detalles.

¿Se disfruta de los partidos en la zona técnica?

Lo sigo disfrutando, si no, no estuviese aquí. La vida me ha dado la posibilidad de escoger lo que yo quiero hacer, lo que me gusta, lo que me apasiona. Y el día que no lo disfrute, me voy y hago otra cosa que me haga feliz. Más allá de que no nos damos cuenta por esa adrenalina o por esa vehemencia. Pero a mí me encanta. No lo disfrutamos como lo disfrutaría cualquier persona normal.

Los equipos grandes son así, y nosotros vivimos eso con naturalidad. Nosotros, cuando ganamos, no nos creemos los campeones del mundo, pero  cuando perdemos estamos en un velorio. Ni el jolgorio ni el velorio, yo creo más en la regulación emocional. 

Nosotros tenemos claridad por los años de trabajo, y es lo que se tiene que mantener en la zona competitiva. La victoria y la derrotae no deben durar más de 24 horas.

¿Cómo hace para no caer en una provocación?

Yo he creado una trayectoria en la que hay respeto de la gente, de los jugadores. Siempre habrá alguno que se quiera pasar de listo y, a lo mejor, cometo el error de caer en la provocación. Pero esto se maneja siendo auténtico. Para la mirada de algunos, puedo ser un tipo difícil, recio, pero nunca he tenido un problema en la calle porque le haya faltado el respeto a una persona.

Pero si me buscan, como cualquier ser humano, me defiendo. Por ejemplo, yo tengo perros Golden Retriever. Cuando andan juntos, se defienden como manada y nos defienden a nosotros. Unos perros tan apacibles son la mascota ideal, pero en el momento en el que se sienten en dificultad, atacados, reaccionan en defensa propia. Entonces, la defensa propia existe. Y obviamente no me van a hacer caer con tonterías porque sé los límites que hay y sé los reglamentos.

Por ejemplo, fui al torneo colombiano, dirigí tres clubes y no recibí una sola expulsión. Jamás me habían expulsado internacionalmente. Y por primera vez ocurrió contra Botafogo. Injustamente, porque cuando ves la toma aérea que tenemos nosotros, y ves todo lo que sucedió en el área técnica, una patada que te pasa cerca, una plancha, casi me pisan y me caigo, por eso abrí el brazo y (Wilmar) Roldán me la cobró.

Siempre he reconocido que ha sido un grandísimo árbitro, en su momento tal vez el número uno de América, pero que obviamente el retiro siempre es difícil para los jugadores. Ahora lo estoy viendo en los árbitros.

Mi mentor decía: 'Es más difícil un joven retirándose que un juvenil debutando', porque el que no se prepara al final para saber qué viene un día después, el ego te traiciona, la soberbia te hace daño. Y lamentablemente son cosas que también están en el factor del juego y que uno tiene que saber que así lo tengan en contra. A pesar de que él nos pitó, clasificamos. Y a pesar de que nunca gano cuando él pita, nosotros clasificamos. Entonces también hay que jugar en contra de eso.

¿Qué es lo más difícil de dirigir lejos de casa?

Bueno, la verdad que la adrenalina te ayuda a llevarlo, porque estás metido y enfocado al 100%. Yo me preparé para que el éxito me llevara siempre fuera de casa. Uno está curtido en eso, pero cuando consigues un logro y no los tienes cerca, ahí lo empiezas a sentir. Con los años uno se va poniendo más sensible, obviamente. Ahora que soy abuelo también.

El día que me tocó enfrentar a Barcelona y ganar la final con Aucas, había nacido mi nieto y no había podido estar. Ahora, él empieza a comprender la situación y yo a disfrutarla también. Me dijo que le llevara la Copa y estamos trabajando para eso. 

A esta edad aprendí que, como no lloro de dolor, llorar por sentimientos no me da vergüenza. Y me he vuelto un llorón de sentimientos. Y está bien porque uno no debe ocultar su corazón. Cuando tengo que salir para defender a un club, defender a una región, defender a un país, estoy dispuesto a lo que sea.

¿Cuál es la lección más importante que le ha dejado el fútbol?

El fútbol se parece mucho a la vida: te enseña a ser generoso, a ser voluntarioso, a ser solidario, a soportar, a triunfar. Cuando uno tiene una carrera larga, empieza a entender que uno gana partidos importantes. A mí me ha pasado: yo le gané a Brasil, le gané a Argentina. He tenido la dicha de ganarle a las 10 elecciones de Sudamérica.

He ganado algunos campeonatos importantes. Esas victorias notables, esos campeonatos no son la enseñanza más grande que te deja el fútbol, sino soportar la adversidad, los tropiezos, los fracasos, las derrotas para seguir adelante, construir y volver a buscar una nueva oportunidad. Desafiarte a ti mismo.

thumb
César Farías, DT de Barcelona SC, durante una entrevista con PRIMCIAS en Puembo, el 30 de marzo de 2026.Gonzalo Calvache / PRIMICIAS

En el fútbol te tienes que reinventar para poder permanecer tantos años. Hay gente que sí ha tenido muy buenas etapas, pero no han podido sostenerse a lo largo de los años. Yo tengo más de tres décadas en esto. El cuero se me ha hecho duro. También sé perder, pero también sé ganar, porque uno tiene que tener buen ganar. El que tiene mal ganar es difícil que se sostenga en el tiempo.

Por ejemplo, ahora tenemos un camerino que le duele mucho hasta empatar. Es un camerino de machos alfa, de ganadores, de gente competitiva. 

El fútbol te lleva las emociones muy arriba, o muy abajo, y tienes que aprender a regularlas porque dentro de un mismo partido sientes que fluiste y tocaste el cielo, pero puedes cometer algún error y perder ese partido. Puedes estar ganando un gran partido y se te escapa en el último minuto. También se te puede escapar un campeonato en el último minuto, o una clasificación, o en un penal. Y esa es la vida. Entonces la suerte existe, pero es de quien la busque. Nosotros la andamos buscando a diario.

Después de tantos años de carrera, ¿se priorizan otros aspectos como el familiar?

Yo no me quedé en la India. Tenía para renovar por tres años, pero sentí que estaba muy joven para estar fuera del alto nivel. Segundo, estaba muy lejos de la familia y ya viví la experiencia. Quería otra vez la adrenalina que tiene el fútbol sudamericano y volví. Este fútbol tiene cosas que a veces no consigues en otros lugares y que tampoco te da el dinero. 

Tienes que poner sobre la mesa todo eso y lo familiar. Aunque uno también busca plataformas que te puedan permitir ir por más, no quedarte en un lugar y decir: "Voy a pasar 10 años en ese lugar". En el fútbol uno tiene que tener ambición. Felizmente, mis hijos ya se graduaron.

¿De su familia, quiénes van a venir a Ecuador?

Ahora está mi hijo, que trabaja conmigo. Después va a venir mi señora y una de mis hijas. Posiblemente mi mamá, pero no es lo más seguro. Después vendrán los demás a visitarme, como siempre.

¿Qué rol ocupa su familia en su carrera? 

Nosotros nos criamos juntos. Siempre en amor, en paz, y así nos hemos mantenido toda la vida. Disfruto del éxito de mi hermano, un entrenador capaz, ganador.  Como entrenador no me asusto con nada, pero cuando lo veo me pongo nerviosísimo y ahí entiendo a mi papá, entiendo a mi mamá, todo lo que han vivido con nosotros. 

Mi hermano Luis, el menor de todos, también fue futbolista. Es un hombre trabajador, que entiende mucho de fútbol. Fue presidente del club que teníamos y nos ha acompañado en todo. Ahora los veo con sus hijos y me llena de orgullo. Me da más fuerza para  buscar más cosas. 

La vida del emigrante es así y eso fue lo que decidí para mi vida. Creo que hemos decidido bien, porque todos vamos bien encarrilados en lo que hacemos.

Cuando su carrera llegue al final. ¿Cómo le gustaría que se lo recuerde?

Como un hombre correcto, que se equivoca, que acierta. Al final, el entrenador pasa a tener la responsabilidad de tomar decisiones, entonces tiene que enjuiciar, enjuiciar el rendimiento, enjuiciar las capacidades.

Cuando los jugadores reconocen que no te casas con nadie, sino que te casas con el trabajo, con la dedicación, y saben que hay justicia en las decisiones, que puedes competir, te ganas el respeto.

Cuando tienes prestigio por el respeto ganado, das un paso importante en esta carrera. Me gustaría que me recuerden como un hombre justo, porque lo demás va o viene, pues la carrera es larga. A veces ganas, a veces pierdes.. He tenido la suerte de ser un hombre ganador y de poder desafiarme siempre.

thumb
César Farías festeja la clasificación de Barcelona SC en la Copa Libertadores, el 25 de febrero de 2026.AFP

Pero al final, cuando uno se encuentra con jugadores que se retiraron, que dirigiste, que ayudaste a formarse, que tienen su familia, que hicieron una gran carrera, y te saludan con un gran abrazo, con cariño y con respeto: eso no tiene precio. 

Ahora estamos en un camerino con gente que se admira y se respeta. Saben que vamos por un propósito común. Es por eso que estamos invitando a la gente a que crea en esto y que se una con nosotros. Juntos somos capaces de superar cualquier adversidad externa que haya.

  • #César Farías
  • #Venezuela
  • #Migración venezolana
  • #Barcelona SC
  • #Ecuador
  • #LigaPro 2026
  • #visa
  • #entrenador
  • #director técnico

Compartir:

  • X Twitter
  • Telegram
  • Telegram
  • X Twitter
  • Quiénes somos
  • Regístrese a nuestra newsletter
  • Sigue a Primicias en Google News
  • #ElDeporteQueQueremos
  • Tabla de Posiciones Liga Pro
  • Referéndum y consulta popular 2025
  • Etiquetas
  • Politica de Privacidad
  • Portafolio Comercial
  • Contacto Editorial
  • Contacto Ventas
  • RSS

©Todos los derechos reservados 2025