Lionel Messi y el idilio con la Selección de Argentina fue un amor que sobrevivió al dolor
Messi no fue amado por la selección de Argentina por haber ganado todo desde el inicio, sino por haberse negado a rendirse. Dice adiós al equipo tras 22 años de glorias, tristezas y resiliencia.

Lionel Messi, jugador de la selección de Argentina celebra el triunfo frente a Inglaterra, por la semifinal del Mundial 2026, el 15 de julio de 2026.
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EFE
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18 de diciembre de 2022. Lionel Messi levantaba los brazos sobre el césped de Lusail, en Catar. En su rostro se mezclaban el agotamiento y el placer absoluto. Miraba a la tribuna donde su compañera, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos compartían una alegría desbordante. Con las manos hizo el gesto inequívoco del "ya está". Su obra estaba completa: la Copa del Mundo, esa que se le había escapado desde su debut en 2006, llegaba finalmente a sus 35 años.
La cima estaba conquistada, pero su deseo de competir le dio combustible para correr una milla más y llegar al Mundial 2026. Argentina alcanzó nuevamente la final, aunque esta vez cayó sin atenuantes ante España en Nueva York, el domingo 19 de julio de 2026.
Poco después, el genio de la zurda prodigiosa puso fin a su ciclo en la Selección a los 39 años. Lo anunció el 31 de agosto de 2026 con una imagen en redes sociales: una carta escrita a mano que confirmaba el adiós, tras más de dos décadas de una carrera incansable y épica.
La muerte del padre de Messi fue el golpe determinante
Ha sido un año implacable para el capitán. Más allá de la derrota en la final, sufrió el golpe más duro de su vida: el 8 de agosto falleció su padre, Jorge Messi, mentor y sostén de su carrera, tras una enfermedad que la familia llevó en silencio. Lionel se había aferrado a la esperanza de que su padre lo viera jugar un último Mundial; dio hasta el último aliento y quedó vaciado, como confesó en su carta.
El 10 sabe que el retiro definitivo es solo cuestión de tiempo. Viste la camiseta albiceleste desde 2004 y disputó cada Copa del Mundo desde 2006. Su balance impresiona: 191 partidos, 125 goles y 58 asistencias para el mejor jugador de la historia.

Sin embargo, su historia con la Selección fue, ante todo, un ejercicio de resistencia. Durante los años oscuros, cuando las finales se perdían, su entrega nunca estuvo en duda.
"Cambiaría todos mis Balones de Oro por un título con la Selección", llegó a decir. La recompensa comenzó en 2021 con la Copa América en el Maracaná —el mismo escenario de la herida de 2014, cuando perdió la final del Mundial ante Alemania— y se consolidó con la gloria eterna en Catar.
Lo que vino después fue el merecido bonus track de una leyenda que jamás bajó los brazos.
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