La maldición del fútbol ruso y las apuestas condenan a Andrea Pirlo para no llegar a entrenar a Italia
La selección italiana fue una de las grandes ausentes del pasado Mundial. La otra fue Rusia, que no puede participar en competiciones internacionales desde febrero de 2022 debido a la guerra en Ucrania.

Andrea Pirlo, director técnico del Sampdoria, 2 de diciembre de 2023.
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El aspirante a seleccionador italiano, Andrea Pirlo, cometió el grave error de ligar su futuro profesional al del fútbol ruso, que se ha perdido ya dos Mundiales y una Eurocopa en menos de cinco años de sanción.
Como consecuencia, Pirlo ha tenido que renunciar a su sueño de dirigir a la Azzurra justo cuando el fútbol italiano vive la mayor crisis de su historia.
Pirlo, que entrenó durante una temporada a la Juventus (2020-2021), firmó hace un año un contrato con el Dubai United, club de los Emiratos Árabes Unidos que es propiedad del empresario ruso Serguéi Lomakin.
Lomakin es también propietario del club ruso Ródina (Patria), que ascendió a la división de honor rusa y es entrenado actualmente por el español Juan Díaz Quinta. En su debut, cayó el sábado 25 de julio ante el Spartak Moscú (3-0).
Aunque Lomakin asegura que no tiene nada que ver con ello, Pirlo firmó en octubre del pasado año un contrato con la mayor casa de apuestas de Rusia, Fonbet, que lo describió "como una victoria para todo el deporte ruso".
En dicho contrato se comprometía a representar a la compañía en el mercado internacional, participar en sus actividades y promover el deporte ruso.
"Para nosotros es extremadamente importante mostrar que, incluso en condiciones de total aislamiento, las estrellas mundiales están dispuestas a cooperar abiertamente con compañías rusas y ayudar a fomentar y popularizar el deporte nacional tanto dentro de Rusia como en el exterior", informó entonces Fonbet.
Polémico viaje a Moscú
En el marco del cumplimiento de ese contrato, el pasado 24 de mayo viajó a Moscú en compañía de otra leyenda del fútbol italiano, Marco Materazzi, campeón mundial en 2006.
Participaron en una gala y firmaron autógrafos en el Día del Fútbol en las instalaciones del estadio Luzhnikí, que albergó la final del Mundial 2018 entre Francia y Croacia.
También asistieron a la final de la Copa de Rusia, torneo patrocinado por Fonbet, entre el Spartak y el Krasnodar, con victoria para el primero, dirigido por el español, Juan Carlos Carcedo.
Esto le valió las críticas de políticos italianos y europeos -Materazzi se disculpó-, pero especialmente del antiguo compañero de Pirlo en el Milán, el ucraniano Andréi Shevchenko.
"Condeno lo que hicieron. Sabían lo que hacían, pero de todas formas tomaron esa decisión (...) Tendrán que vivir con ello, es su elección. Por ahora, nuestra relación entra en pausa. Me dolió", dijo el Balón de Oro.
El fútbol ruso no ve la luz al final del túnel
Los futbolistas rusos vieron el Mundial 2026 por televisión, al igual que ocurriera con Qatar 2022 y con la Eurocopa disputada en Alemania en 2024.
La Unión de Fútbol de Rusia tenía esperanzas de poder participar en la fase de clasificación para la próxima Eurocopa, pero el hecho de que se celebre en el Reino Unido e Irlanda, dos países que apoyan abiertamente a Ucrania, juega en su contra.
También contribuía a su optimismo el hecho de que el COI decidiera recomendar hace apenas tres semanas a las federaciones deportivas olímpicas que permitan el retorno de los atletas rusos a las competiciones internacionales.
Por ello, los deportistas rusos tienen muchas opciones de acudir a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, lo que cuenta con el visto bueno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Con todo, no parece que el fútbol ruso —tanto la selección como los clubes— vaya a volver mientras no concluya la conocida como 'operación militar especial' en Ucrania, que el presidente ruso, Vladímir Putin, quiere continuar "hasta la victoria final".
Lo más probable es que la suspensión al fútbol ruso alcance los cinco años en febrero de 2027, la misma pena que cumplieron los clubes ingleses en los años 80 por la tragedia de Heysel.
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