Se la negamos, pero Barcelona SC y el DT César Farías sí tenían derecho a la esperanza
Se decía que el entrenador César Farías no es lo que Barcelona SC necesita hoy para afrontar una temporada compleja, pero parece que es exactamente lo contrario.

Jugadores de Barcelona celebran el triunfo sobre Argentinos Juniors, el 25 de febrero de 2026, en el estadio Diego Armando Maradona de Buenos Aires.
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EFE
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Luego del horrible partido de ida con Argentinos Juniors en el Monumental, muchos negamos el derecho de Barcelona SC a tener la esperanza de remontar la situación en Argentina. Y no solo eso. Aquel cotejo, el primero de carácter oficial de la temporada para los canarios y el entrenador César Farías, parecía augurar no solamente una eliminación temprana de la Copa Libertadores, sino un año sin expectativas en la LigaPro 2026.
Sin embargo, hemos puesto la lápida demasiado pronto. Hemos olvidado que Barcelona SC se hizo grande porque sus triunfos más emotivos, los que justifican su idolatría, fueron logrados a punta de coraje y pundonor, en un contexto de adversidad. Son los triunfos a lo Barcelona. Los más épicos.
Lo curioso es que en la revancha con Argentinos Juniors volvieron a verse los defectos del debut copero de hace una semana: el estado fisico que necesita más horas para aguantar, la falta de un 9 y también de un organizador, y múltiples carencias en la zona de contención.
Pero esta vez se afrontó el partido con otra mentalidad. El DT César Farías utilizó mejor las fichas y, pese a que existe un problema estructural, esta vez logró que los muchachos compitan con la cabeza en alto.
Farías, especialmente, se lleva una clasificación realmente dulce a la Fase 3. Es un resultado reivindicativo porque se decía que su temperamento no era lo que Barcelona SC necesita hoy para afrontar una temporada compleja, con fondos limitados y una dirigencia decapitada. Los canarios no son los favoritos.
Pero parece que es al revés: justamente ese temperamento suyo, esa feroz competitividad con la que Farías asume este deporte, ese trabajar la cabeza del jugador, puede impulsar a que el equipo no cometa el peor pecado: entrar derrotado por anticipado. Ahora sí, ha comenzado la era Farías en BSC.
Así, pues, rectificamos: Barcelona SC tiene problemas y la temporada luce difícil, cuesta arriba. Pero ya no debemos quitarle el derecho a la esperanza, no al menos hasta que el pitazo final haya sonado.
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