Ajedrez: El camino de Alma Palma hacia el Panamericano de El Salvador
La ajedrecista manabita Alma Palma, candidata a Maestra a sus 10 años, enfrenta un calendario decisivo este mes. Entre el 19 y el 29 de marzo, compite en dos selectivos nacionales para asegurar su clasificación al Panamericano Escolar.

Alma Palma, con sus medallas conseguidas en el Campeonato Panamericano Escolar, en Paraguay en 2024.
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Cortesía Pablo Palma
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Para Alma Palma, el éxito en el ajedrez no depende únicamente de su estrategia frente al tablero, sino de superar una logística compleja y la falta de presupuesto. La deportista de 10 años se prepara para encarar dos torneos nacionales que otorgan el cupo al Campeonato Panamericano Escolar de El Salvador, en mayo de 2026.
La preparación de Alma, desde su ciudad natal, Montecristi, es atípica debido a la dualidad administrativa en este deporte. Alma compite en dos frentes: el torneo de la federación reconocida por la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez), del 19 al 22 de marzo, y el avalado por el Viceministerio del Deporte, del 25 al 29 de marzo.
“Jugar torneos internacionales me hace aprender mucho y conocer rivales de otros países”, cuenta Alma, quien ostenta títulos panamericanos y sudamericanos. En estos días previos, Alma mantiene un entrenamiento intensivo junto a su profesor, Eddy Ernesto Enrique Hernández.
La rutina de preparación consiste en tres horas de clases presenciales a la semana, complementadas con tareas y actividades tácticas que el entrenador le asigna para realizar en casa. Según Hernández, la disciplina de la niña permite que los conocimientos se apliquen de forma inmediata.

El reto del financiamiento internacional
El acceso a torneos fuera del país representa un obstáculo económico para la familia Palma. Aunque el Viceministerio del Deporte cubre los viáticos de la niña cuando es seleccionada, su edad le impide viajar sin compañía.
“Nosotros no tenemos cómo solventar más salidas del país para acompañar a la niña”, afirma Pablo Palma, padre de Alma, quien añade que su economía se encuentra golpeada tras costear múltiples competencias. La familia debe gestionar por cuenta propia todos los gastos del acompañante.
Juan Carlos Basurto, presidente de la Federación Deportiva de Manabí, explica que la responsabilidad legal de la institución es limitada. “Mi responsabilidad es asumir los gastos de los chicos cuando vayan a eventos nacionales y Juegos Nacionales”, señala.
Según Basurto, al tratarse de eventos internacionales donde los deportistas representan al país, deberían ser las federaciones ecuatorianas por deporte las que asuman los gastos. “En su mayoría, el esfuerzo lo hacen los padres”, admite el dirigente.

La empresa privada como alternativa
La falta de respaldo estatal no es un problema exclusivo de la provincia. Anahí Ortiz, ajedrecista de trayectoria nacional, coincide en que el apoyo institucional es insuficiente para el alto rendimiento.
Ortiz menciona que su carrera ha logrado sostenerse principalmente gracias al aporte de la empresa privada. Para los ajedrecistas locales, conseguir auspiciantes se ha vuelto una parte tan necesaria del entrenamiento como el estudio de las aperturas.
Con la mira puesta en El Salvador, Alma Palma mantiene su planificación deportiva de cara a los torneos de marzo. Los resultados de estas dos semanas de competencia definirán su clasificación para representar a Ecuador en el próximo Campeonato Panamericano, mientras la deportista continúa con sus jornadas de preparación intensiva.
*Escrito por Ivana Freire, estudiante de periodismo de la Universidad San Francisco de Quito.
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