Italia acumula USD 115 millones de perdida tras no participar en los últimos tres Mundiales
USD 34 millones. Eso cuesta quedarse fuera del Mundial. El desastre de Italia va más allá de lo deportivo. La cita más importante del fútbol internacional genera riqueza por muchas vías y la 'Azzurra' perdió su derecho culpa de una debacle, la tercera, tanto deportiva como institucional.

Federico Dimarco, seleccionado de Italia, celebra la victoria ante Irlanda del Norte, el jueves 26 de marzo de 2026, por el repechaje europeo rumbo al Mundial.
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EFE
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La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) no remonta. Si bien la selección cuatro veces campeona del mundo siempre ha supuesto uno de los principales activos económicos para la organización, los fracasos deportivos recientes han tenido un fuerte impacto financiero.
Sin Mundial desde 2014. Sin octavos desde 2006. Fuera de una Copa del Mundo con 48 equipos. Mínimo, 16 años sin disputar la gran cita.
"Existe el riesgo de un empobrecimiento de la marca Italia (en referencia al fútbol)", mencionó a EFE Marcel Vulpis, experto en economía deportiva y docente en la Universidad de Roma Tor Vergata, al agregar que la tercera eliminación "no es solo una crisis deportiva, sino un daño económico estructural para todo el sistema futbolístico"
De entrada, los contratos de patrocinio de la selección tienen cláusulas que reducen automáticamente los ingresos si no se clasifican. Solo por esto, se perderán unos USD 11 millones, según adelantaron medios italianos.
A ello se suman otros ingresos que no se materializarán, como el menor volumen de ventas de merchandising y la paralización de nuevas negociaciones comerciales, lo que eleva el impacto negativo en varios millones adicionales.
También en el día a día. En el PIB italiano. Menos camisetas vendidas. Menos promociones de cadenas de reparto de comida los días de partido. Menos demanda de televisiones y sofás. El fútbol, gran motor deportivo de un país histórico en este sentido, está en crisis desde 2006. Son muchos años de pérdidas.
La suma de penalizaciones contractuales, ingresos comerciales no realizados y premios deportivos sitúa la pérdida directa para la Federación italiana, en torno a unos USD 34 millones, aunque estimaciones más amplias elevan el impacto total por encima de los USD 55 millones en caso de que Italia hubiera llegado a fases finales del torneo.
Ya sucedió algo similar en el pasado. La no clasificación para el Mundial de Rusia 2018 provocó un drástico descenso en los ingresos de la Federación, y lo mismo se produjo al quedar fuera del Mundial de Qatar 2022, en el que la selección dejó de percibir al menos USD 11 millones por la no clasificación, a lo que se sumaron pérdidas indirectas de mayor alcance económico.
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