Beccacece, la Selección de Ecuador y el exquisito arte de no ganar
Hasta ahora, el mensaje más claro es: Ecuador puede pelear con cualquiera, pero una cosa es pelear y otra, ganar. ¿El equipo de BKCC tiene las armas para superar a Costa de Marfil, el partido clave?

Sebastián Beccacece, DT de Ecuador, en el partido con Países Bajos del 31 de marzo de 2025 en Eindhoven.
- Foto
EFE
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Ya no sabemos qué pensar de la Selección de Ecuador, que llega al Mundial proyectando una sensación ambigua por culpa de los dos últimos amistosos, que en realidad prolongan las sensaciones de las eliminatorias: hay volumen de juego para competir, hay figuras talentosas y hay relevo generacional, pero no existe un sendero al triunfo. Ecuador juega 'bien', pero no pasa del empate.
El entrenador Sebastián Beccacece gozó de dos excelentes oportunidades para demostrar que ahora sí encontró la manera de ganar con estos jugadores, pero las desperdició en partidos que, muy a su pesar, exhibieron esos defectos ancestrales del fútbol ecuatoriano y que persisten con terquedad porque no salen del ácido desoxirribonucleico tricolor.
Con Marruecos, Ecuador dejó escapar la victoria en el tramo final del partido. La Tricolor dominó la mayoría de las acciones, pero se derrumbó física y mentalmente a 15 minutos de la terminación del compromiso, no pudo sostener la ventaja e, incluso, estuvo cerca de perder el compromiso. Hubiera sido inmerecida la derrota, pero ya sabemos que esto no se trata de merecimientos sino de hacer goles.
Con Holanda fue al revés, regalando un gol por estar mal parados en el arranque, pero reaccionando para el empate. Fue positivo que el equipo muestre jerarquía para salir del aprieto, eso es irreprochable y lo mejor de esta fecha FIFA. Pero la Selección de Ecuador desaprovechó la ventaja de contar con un hombre más casi todo el partido.
Lo peor es que apenas hubo tres disparos al arco. Así es casi imposible ganar. Otra vez, Ecuador jugó 'bien', pero no se quedó con los 3 puntos porque carece de definición.
¿Lo visto con Marruecos y Países Bajos (los nostálgicos le seguimos llamando Holanda) es el preludio de lo que veremos en el Mundial? ¿Ecuador, con esta manera de jugar, está condenado al empate eterno? Quizás, para tener un panorama completo, faltó un amistoso con un cuadro caribeño como Trinidad & Tobago o Cuba, para ver cuántos goles podemos marcar a un equipo de cualidades parecidas a las de Curazao.
Lo que le está pasando a Ecuador recuerda mucho al equipazo que llevó Chile al Mundial de 1998, con Marcelo Salas e Iván Zamorano en el ataque. Pese a que se trataba de una de las duplas de ataque más mortíferas del mundo en ese entonces, Chile empató sus tres partidos mundialistas y se fue eliminado en segunda fase porque jamás tuvo claro cómo ganar. ¡Y eso que sí contaba con artilleros prémium!
Hasta ahora, el mensaje más claro de los amistosos es: Ecuador puede peleársela a cualquiera... pero una cosa es pelear y otra, ganar. ¿El equipo de BKCC tiene las armas para imponserse a Costa de Marfil, el partido clave del grupo? ¿O Ecuador seguirá atascado en este exquisito arte de no ganar?
Compartir: