"Arancel de 50% a los productos colombianos es un duro golpe al comercio formal", dice gremio ecuatoriano
El arancel a los productos importados desde Colombia subirán de 30% a 50%, a partir del 1 de marzo. Empresarios creen que esto fomentará el contrabando.

Soldados ecuatorianos custodian el ingreso de camiones a través de la frontera con Colombia, en la ciudad de Tulcán, el 30 de enero de 2026. Imagen referencial.
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AFP
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redacción Primicias
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La escalada de la guerra comercial entre Ecuador y Colombia preocupa a los empresarios en Ecuador, por el fuerte impacto para el comercio bilateral, y temen que esto incentive el contrabando.
Este 26 de febrero de 2026, el Gobierno de Daniel Noboa anunció un incremento de 30% a 50% del arancel, denominado 'tasa de seguridad', a los productos importados desde el país vecino. La medida entrará en vigencia desde el 1 de marzo.
El anuncio se da dos días después de que Colombia comenzará a cobrar el arancel de 30% a un grupo de productos importados de Ecuador y prohibiera el ingreso de unos 30 productos alimenticios provenientes de Ecuador por la frontera terrestre.
Para Genaro Baldeón, miembro del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), las medidas arancelarias anunciadas "constituyen un duro golpe para el comercio formal y para la seguridad jurídica, al tiempo que abren la puerta a la informalidad, la irregularidad y el comercio ilícito".
"Desde el sector empresarial existe un claro desacuerdo con este tipo de decisiones, que además podrían interpretarse como mecanismos de presión para forzar otras medidas, generando mayor incertidumbre en el entorno de negocios", recalca el empresaria, quien preside la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade).
Baldeón considera que un arancel de 50% no permitirá un incremento significativo de los ingresos fiscales, pues "resulta prohibitivo y termina por frenar la actividad formal", debido a que al encarecerse de manera abrupta las importaciones, "se desincentiva el comercio regular y se crean incentivos para que crezcan las prácticas ilegales".
Según el empresario, esto no solo afecta a las empresas, sino también a la recaudación tributaria y al control del mercado.
Como miembro del Comité Empresarial Ecuatoriano, señala que muchas compañías no podrán sostener sus operaciones bajo estos nuevos costos. Y añade que el efecto será especialmente severo para las empresas medianas y pequeñas, que "carecen de margen financiero para absorber estos cambios y tampoco pueden sustituir fácilmente ese mercado por otro".
Baldeón recuerda que actualmente hay un encadenamiento productivo muy importante entre ambos países. "Estas relaciones no se construyeron de forma reciente, sino que son el resultado de décadas de interdependencia económica entre insumos, bienes de capital y bienes de consumo. En varios casos, materias primas ingresan a Ecuador para luego ser redirigidas a Colombia, y viceversa, lo que evidencia un impacto profundo y transversal en las cadenas productivas".
Además, sugirió que los gobiernos deben "bajar las armas" en esta guerra comercial y apostar por el diálogo para atender la necesidad que reclama Ecuador, que es fortalecer la cooperación, especialmente en materia de seguridad. "Son estos mecanismos los que deberían consolidarse, ya que el comercio termina siendo una víctima directa de esta confrontación, al igual que los empleos y la estabilidad económica de miles de familias", subraya.
"Esta medida hace inviable el comercio"
El presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) de Colombia, Javier Díaz, señala que esta medida hace "inviable" el comercio entre las dos naciones.
"La preocupación nuestra es total porque el presidente de Ecuador no ha dicho específicamente que es lo que espera de Colombia (en materia de seguridad)", dice el representante gremial en un video publicado en redes sociales.
Además, recordó que el presidente Daniel Noboa se ha negado a reunirse con su homólogo colombiano, Gustavo Petro, para traer la actual tensión política-comercial entre los dos países.
"No sé cuál es el interés del presidente Noboa de afectar el comercio formal, porque lo único que está incentivando con sus acciones es la ilegalidad", agregó Díaz.
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