"Guerra arancelaria convierte a Colombia en un mercado prohibitivo y promueve el contrabando en Ecuador”
Freddy Cevallos, presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-Colombiana, advierte que los aranceles recíprocos del 50% entre Ecuador y Colombia pueden disparar el contrabando en pasos ilegales, fortaleciendo grupos criminales. Gremio pide la intermediación de la Comunidad Andina.

Ejército de Ecuador custodian una manifestación de transportistas por el aumento de aranceles a las importaciones colombianas del 30% al 50%, el 2 de marzo de 2026, en el puente de Rumichaca en Tulcán (Carchi).
- Foto
EFE
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Una medida adoptada para reforzar la seguridad en la frontera común puede terminar incentivando el contrabando y fortaleciendo las economías ilegales que se busca combatir. En medio de la tensión comercial entre Ecuador y Colombia, el sector productivo advierte de efectos contraproducentes de la decisión de elevar al 50% los aranceles a las importaciones bilaterales.
La medida, adoptada por Quito para presionar por mayores medidas de seguridad en la frontera por parte de Colombia -y replicada por Bogotá de forma recíproca-, amenaza con afectar cadenas comerciales consolidadas y miles de empleos vinculados al intercambio comercial entre los dos países.
Freddy Cevallos, presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-Colombiana en Ecuador, institución con 46 años de trayectoria en la promoción del comercio bilateral y el fortalecimiento de las relaciones empresariales, abordó los riesgos en una entrevista con PRIMICIAS.
¿Cómo evalúa esta guerra comercial con aranceles ahora del 50%?
El aumento del 30% al 50% es drástico, porque cualquier tipo de arancel, gravamen o tasa de seguridad, lo que hace es obstruir el relacionamiento comercial entre los dos países.
"Es prácticamente imposible que el mercado pueda absorber ese costo adicional, lo que va a suceder ante el encarecimiento es que el consumidor va a buscar sustitutos locales o a dejar de consumir los productos".
Freddy Cevallos, cámara binacional.

La balanza comercial es desfavorable para Ecuador ¿Cómo influye esto?
A ver, no voy a descalificar el hecho de que tenemos un déficit comercial con Colombia. Nosotros más o menos compramos a Colombia USD 1.900 millones y exportamos o vendemos a Colombia, cerca de USD 800 millones. Mal contados son USD 1.000 millones de balanza deficitaria para Ecuador.
Son muchos factores que influyen, como la tecnología e innovación con la que cuentan países como Colombia. El costo beneficio para alguien que internamente ponga una fábrica para elaborar lo que nosotros estamos comprando a Colombia, quizás no necesariamente tiene mucho sentido.
Además, Colombia exporta estos mismos productos no solamente a Ecuador, sino al mundo, y por ende la capacidad de absorción de costos quizás sea mucho más conveniente allá.
¿Pero esa balanza deficitaria juega a favor de la postura inamovible del Gobierno de Ecuador?
El gobierno de Ecuador lo que argumenta es que no es un tema económico necesariamente, sino de seguridad. Entonces, el presidente (Daniel Noboa) sostiene que existe un desborde de la inseguridad, por la falta de medidas efectivas de seguridad fronteriza por parte de Colombia contra el narcotráfico.
"Lo que va a suceder con esta escalada arancelaria es que se va a equilibrar la balanza, pero porque dejamos de comprar, y la idea no es equipararnos para abajo, la idea sería que tengamos capacidad productiva e incrementar la ventas".
¿Qué consecuencias adversas puede traer el sostenimiento de esta medida para Ecuador?
Lo que puede llegar a suceder es que aumente el comercio informal y que el contrabando pueda suplir cierto tipo de necesidades locales, en productos de consumo masivo.
Este tipo de medidas lo que básicamente ocasionan es que se incremente el contrabando por pasos ilegales, que son cerca de 76 en la frontera. El contrabando por pasos irregulares no se graba con ningún tipo de impuesto formal y Ecuador ya está perdiendo en recaudación de impuestos.
“Uno de los principales peligros es que estos pasos transfronterizos informales e ilegales usados para el contrabando binacional, se perfeccionen y dinamicen por lo prohibitivo de estos sobrecostos para el comercio formal”.
¿La paradoja es que el contrabando probablemente alimente economías ilícitas, qué es lo que se quiere evitar aumentando la seguridad en la frontera?
Fíjese lo contraproducente que puede ser. Se pone una tasa para contrarrestar la falta de seguridad en la frontera, pero el arancel también genera un efecto contraproducente, contrario. Evidentemente puede resultar alimentando las economías de grupos ilegales.
¿Qué productos pueden ser más sensibles al contrabando, de prolongarse esta guerra arancelaria?
Dentro de los USD 1.900 millones que Ecuador compra a Colombia están insumos de aseo personal, productos farmacéuticos, repuestos de vehículos, pasta de papel y cosméticos, algunos de ellos susceptibles al contrabando. Los repuestos de vehículos están entre los más sensibles.
Entre lo que nosotros enviamos a Colombia están aceites, atún, tablero de madera, camarón y plástico. Estos productos representan casi 50% de la producción que exportamos al país vecino.
¿Estamos hablando en la práctica de un bloqueo del comercio con estos aranceles recíprocos tan elevados?
Se están convirtiendo en mercados prohibitivos ¿Por qué? Porque el precio, el sobrecosto prohíbe e impide el poder comerciar. No es sostenible esa tasa, porque representa un incremento del precio del producto equivalente. La asociación de extractores de aceite de palma (de Ecuador) advertía que con un arancel del 50% el mercado colombiano está prohibido para Ecuador.
"La guerra arancelaria convierte a Colombia en un mercado prohibitivo y promueve el contrabando por pasos ilegales en Ecuador, algo contraproducente".
El presidente Daniel Noboa está concretando nuevas relaciones comerciales con el mundo. Ha firmado más de 14 acuerdos comerciales. Los aranceles a Colombia generan desmedro en contra de esa buena política comercial.
¿Los exportadores advertían que al menos 40.000 empleos están en riesgo, entre industrias que dependen en más del 30% de lo que venden a Colombia?
Todavía no estamos sintiendo los efectos plenamente porque los empresarios de ambos países lograron abastecerse antes de que entre en vigencia la tasa de seguridad. Colombia la implementó el 24 de febrero, 24 días después que Ecuador. Cuando se consuman esos inventarios veremos efectos en materia de pérdida empleo, de recaudación tributaria y en la reestructuración de empresas.
¿El Gobierno está planteando opciones para que los productos que se exportaban a Colombia puedan llegar a otros mercados?
Ha firmado 14 acuerdos comerciales. Esa es la única línea. Y dentro de esos 14 acuerdos comerciales, que son valiosos, el empresariado privado tiene que buscar en qué canales ubicar. Pero con Colombia mantenemos relaciones comerciales de décadas. Es una relación que se basa en confianza, en conocimiento y detalle, entonces no es fácil reemplazar ese mercado, van a tomar bastante tiempo.
¿Ustedes que plantean desde la Cámara?
El afán es restablecer los vínculos comerciales entre los dos países, que los aranceles vuelvan a cero. No existe otra alternativa. Pero el presidente Daniel Noboa está plantado en su concepto. Y el presidente Gustavo Petro sostiene que está trabajando, ha movilizado efectivos a la frontera y ordenó la instalación de un radar de alta tecnología. Entonces no vemos voluntad ni iniciativa.
¿Quién debería interceder en esta disputa comercial?
El comité empresarial de Colombia está conminando nuevamente al gobierno de su país a tomar la iniciativa, pero como sector industrial o empresarial no podemos obligar a actuar a un presidente. La Comunidad Andina (CAN) como mecanismo de integración subregional está haciendo su papel, podría intermediar y ofrecerse como facilitadora. Y el otro actor es Estados Unidos.
En su momento el gobierno estadounidense se ofreció a intermediar, pero tiene una cantidad de temas de trascendencia geopolítica mundial, empezando por la guerra con Irán, por lo que un acuerdo comercial entre Ecuador y Colombia no creo que esté en el listado de sus prioridades.
Compartir:





