En el corazón de Roma se despide a Valentino, con una capilla ardiente conmovedora y elegante
Predomina el color blanco en la capilla ardiente donde Italia despide a su 'último emperador de la moda', a Valentino Garavani.

Vista de la capilla ardiente del diseñador Valentino, en Roma, Italia, el 21 de enero de 2026.
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EFE
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La muerte del icónico diseñador italiano Valentino el pasado lunes 19 de enero deja un gran vacío en el mundo de la moda. Su velación se lleva a cabo en el corazón de Roma, en una capilla ardiente descrita como "conmovedora y elegante, como su visión de la moda".
Fallecido a los 93 años, el cuerpo de Valentino Garavani reposa dentro de un féretro cerrado, en una sala blanca, con sillas y flores a juego, junto a un retrato en blanco y negro del maestro italiano sonriente. Por una alfombra blanca caminan los asistentes a darle el último adiós.
A cada lado del ataúd se reunieron familiares y allegados, acompañados en algunos momentos por las mascotas de Valentino -sus queridos perros de raza "pug", con música de fondo de tono fúnebre.

Afuera, visitantes y personalidades destacadas del mundo de la moda e instituciones llegaron para despedirse, en la histórica sede de su 'Maison' y de la fundación 'PM23', en el corazón de Roma, del que ha sido considerado el último gran emperador de la alta costura.
Valentino y Roma, un vínculo indisoluble
El diseñador nació en 1932 en Voghera, en la región norteña de Lombardía, pero fue Roma la ciudad decisiva en su trayectoria, donde germinó su proyecto creativo, fundó su casa de moda y presentó su primera colección en 1959.
El actual alcalde de la ciudad, Roberto Gualtieri, así lo ha recordado al salir de la capilla ardiente:
"Valentino encarnó Roma, llevando la luz, los colores, la belleza al mundo, una personalidad extraordinaria. Lo recordamos, lo lloramos con emoción y también con gratitud por todo lo que ha dado a la belleza y, por tanto, a toda la humanidad, y por cómo ha contribuido a proyectar la imagen de Roma en el mundo".
Roberto Gualtieri, Alcalde de Roma
Además de italianos también se han acercado a dar el último adiós al famoso estilista turistas como la mexicana Maetzin Contreras, que fue la primera persona en acceder al lugar del velatorio.

"Cuando supe que había una capilla ardiente me dije: 'Debo y quiero estar allí. Para mí es una sensación impresionante porque le he admirado toda mi vida. Valentino es la belleza pura y sin limite. Era crear con el corazón", recalcó a EFE mientras se colocaba en la fila.
El adiós del mundo de la moda
El mundo de la moda y de la compañía que creó le brindaron un emotivo adiós, con familiares y su socio, Giancarlo Giammeti, acompañando la llegada del féretro a primera hora de la mañana.
Alessandro Michele, director creativo de la marca, afirmó a los medios tras recorrer la sala que siente "un gran pesar", pero también "una gran alegría" ante el hecho de que el diseñador represente "un ejemplo de vida".
"No me atribuyo ningún tipo de derecho… pero a veces toco sus cosas a través de las habitaciones donde él trabajó, y es hermoso", expresó.

También estuvieron presentes decenas de empleados, como Lucia, quien trabajó como costurera de 1976 a 1996 bajo las órdenes de Valentino y que, entre lágrimas, lo recuerda como "un gran maestro".
"Me enseñó muchísimo", enfatizó, y señaló que al cerrar los ojos le aparece la imagen de Valentino "en su salón": "Él ya imaginaba lo que nosotros deberíamos hacer. Un genio".
Por su parte, otra figura reconocida, la célebre bailarina de ballet Eleonora Abbagnato, rememoró una de las piezas que Valentino confeccionó para una de sus presentaciones: "Cuando bailé en Nochevieja, con plumas de avestruz; la verdadera elegancia, el rojo, la emoción que siempre transmitía, el cariño...".
La capilla ardiente de Valentino estará abierta este miércoles y el jueves en la sede de su fundación, el espacio cultural PM23, creado para preservar y difundir su legado artístico, mientras que el funeral se celebrará el viernes en la Basílica de Santa María degli Angeli e dei Martiri.
Con su fallecimiento, la alta costura italiana pierde a uno de sus últimos grandes embajadores, un creador que, pese a retirarse de las pasarelas en 2007, siguió siendo un referente mundial de lujo, elegancia y belleza atemporal.
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