Con hilo de pescar y detergente, así operaba una clínica veterinaria clandestina clausurada en Guayaquil
Lo que parecía un servicio económico de esterilización escondía una operación irregular en una vivienda de Vergeles, norte de Guayaquil, donde autoridades hallaron 23 animales sedados, varios de ellos ya intervenidos quirúrgicamente y sin garantías mínimas de seguridad.

Más de 20 animales fueron hallados en transportadoras dentro de una vivienda donde operaba una clínica veterinaria clandestina en el norte de Guayaquil.
- Foto
Municipio de Guayaquil
Autor:
Gonzalo Herrera Vargas
Actualizada:
Compartir:
Bajo condiciones consideradas “maltrato”, el Municipio de Guayaquil clausuró una clínica veterinaria clandestina que operaba dentro de una vivienda en la ciudadela Vergeles, en el norte de la ciudad.
El caso, que ya venía siendo investigado por alertas ciudadanas, fue informado el viernes 10 de abril por la Dirección de Protección de los Derechos de los Animales (ProAnimal), luego de un operativo conjunto con Segura EP, Justicia y Vigilancia y la Policía Nacional.
Esterilizaciones a bajo costo y operación clandestina en Guayaquil
En el lugar se ofrecían esterilizaciones a bajo costo como principal gancho. Incluso, el servicio incluía transporte de mascotas puerta a puerta, una práctica que terminó evidenciando la dimensión de la operación irregular.
- En 2025, 2.119 mascotas fueron reportadas como perdidas en Guayaquil, según fundación Rescate Animal
Durante la intervención, las autoridades encontraron 23 animales —21 gatos y 2 perros— que habían sido sometidos a procedimientos quirúrgicos y permanecían sedados, en un entorno que no cumplía condiciones técnicas mínimas para funcionar como clínica veterinaria.
“Esto atenta contra la seguridad y el bienestar de nuestros animales de compañía, en el afán de lucrar. Se considera maltrato por las condiciones en las que se realizaban estos procedimientos”.
Carlos Román, director de ProAnimal
Hilo de pescar, detergente y falta de protocolos sanitarios
Las irregularidades detectadas fueron críticas: uso de hilos de nylon de pescar para suturas, detergente doméstico en el instrumental quirúrgico y falta de cadena de frío para medicamentos, lo que evidencia la ausencia total de protocolos sanitarios.
A esto se suma la forma en que eran trasladados los animales. Según lo observado en el lugar, las mascotas eran movilizadas en motocicletas, en transportadoras apiladas una sobre otra y, en algunos casos, cubiertas durante el trayecto, exponiéndolas a estrés y riesgos adicionales.
Sin permisos y con posibles sanciones
El establecimiento tampoco contaba con los permisos obligatorios, como el Certificado de ProAnimal ni la Licencia Anual de Funcionamiento de Establecimientos (LAFE), lo que confirma que operaba fuera de cualquier control legal.
Los animales rescatados fueron trasladados al Centro Veterinario Municipal para su atención y resguardo.
El Municipio anunció que iniciará un proceso sancionador contra los responsables, quienes podrían enfrentar multas de entre tres y siete salarios básicos, además de hasta 300 horas de servicio comunitario.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a no confiar en servicios informales y recordaron que existen brigadas municipales, puntos fijos y atención en espacios como el Parque Samanes para realizar esterilizaciones gratuitas, seguras y con personal calificado. Además, invitaron a denunciar este tipo de casos al 181.
Compartir: