Estos son los cinco 'activistas radicales' que Trump y Musk han decidido vetar; se dedican a la verificación de datos y a combatir discursos de odio

Estados Unidos negó la entrada a cinco europeos que trabajan en fact-checking e identificar desinformación y contenidos que expresen odio político y racial. La Casa Blanca los acusa de "censura" y de "suprimir puntos de vista americanos". También se opone al DSA, la normativa europea que exige trasparencia a las grandes tecnológicas y que se responsabilicen por los contenidos que circulan por las plataformas.