Terror en París: 31 monitores escolares fueron suspendidos en tres meses por presunto abuso sexual infantil
Los monitores son quienes cuidan y hacen actividades con los niños una vez salen de la escuela en Francia hasta que sus padres los recojan: Otros fueron suspendidos por abuso físico

El alcalde de París, Emmanuel Gregoire, a la izquierda, en las elecciones municipales en la capital francesa el 22 de marzo de 2026.
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EFE/EPA
Autor:
Redacción Primicias / AFP
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La ciudad de París suspendió a 31 monitores escolares en los últimos tres meses por presuntos abusos sexuales durante las actividades extraescolares en los colegios de la capital francesa, reveló este viernes el alcalde Emmanuel Grégoire, quien enfrenta una gran presión para lidiar con estos casos.
Los 31 forman parte de un grupo de 78 monitores suspendidos desde inicios de año, acusados también de abuso físico.
Grégoire, quien asumió su puesto hace apenas una semana, anunció este viernes 3 de abril de 2026 un millonario plan para responder a las denuncias de abusos sexuales en las escuelas.
En París, el ayuntamiento es el que contrata y forma a los monitores escolares que realizan actividades con los niños después de las clases en las escuelas públicas y los cuidan antes de que sus padres puedan ir a recogerlos.
Nueve suspendidos trabajaban en una misma escuela

"Hay que revisarlo todo desde el principio con un objetivo: tolerancia cero", declaró el alcalde socialista, quien en noviembre confesó que él mismo fue víctima de abusos cuando era niño en el marco de una actividad extraescolar.
Grégoire reveló que desde inicios de 2026 un total de 78 monitores fueron suspendidos, entre ellos 31 por sospechas de violencia sexual en los últimos tres meses, y prometió "transparencia total" a las familias, cuya "ira", en su opinión, "es legítima".
De los suspendidos este año por violencia física o sexual, nueve trabajaban en la misma escuela infantil.
Los padres de alumnos acusaron a la dirección del centro de no informarles de sus sospechas.
La "inmensa mayoría de casos" de violencia sexual "remontan a 2024 y, sobre todo, a 2025", principalmente en escuelas infantiles, explicó. El año pasado, la alcaldía apartó a 16 monitores por sospechas, según cifras del ayuntamiento.
"Si hubo un error colectivo, fue tratar estos casos como incidentes aislados cuando en realidad reflejan un riesgo sistémico, y quizá incluso un código de silencio sistémico", reconoció el alcalde al diario Le Monde.
Los alumnos de educación infantil eran especialmente vulnerables y casi todos los presuntos agresores eran hombres, según el alcalde.
"Es un comienzo"

París prevé destinar USD 23 millones para el plan, que incluye una mejor selección y formación de los monitores, canales más claros para denunciar los abusos y transparencia con los padres.
Grégoire recibió el lunes pasado a las asociaciones de padres y madres y precisó que cada trimestre publicarán estadísticas sobre casos y suspensiones de monitores, y que comunicarán a las familias el resultado y detalles de los procedimientos abiertos.
"Es un comienzo. Se han retomado algunas de nuestras propuestas, pero faltan medidas de urgencia", dijo Barka Zerouali, confundadora del colectivo #MeTooEcole e impulsora de una petición que recabó más de 22.300 firmas.
En Francia, el movimiento feminista #MeToo, que puso de relieve los casos de agresiones sexuales a mujeres, también permitió romper el tabú en sectores de la sociedad como el cine y en otros colectivos, como los niños.
En 2021, la Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales en la Iglesia (Ciase) estimó que unos 216.000 menores fueron víctimas de abusos de sacerdotes y religiosos entre 1950 y 2020, cifra que sube a 330.000 si se cuentan a los empleados de instituciones religiosas.
Uno de los casos más sonados en los últimos años fue el de la escuela católica Nuestra Señora de Betharram, en el suroeste de Francia, donde más de 200 antiguos alumnos denunciaron haber sido víctimas de agresiones físicas y sexuales durante décadas.
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