Europa llama a su población a hacer teletrabajo, viajar y manejar menos por la guerra en Medio Oriente
Los altos precios del crudo, debido a la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, preocupan a la Comisión Europea, que este 31 de marzo dio varias recomendaciones que sonaban a los tiempos de pandemia.

Miembros de la comunidad judía pasan junto a soldados belgas que custodian un lugar ante el aumento de las amenazas terroristas antisemitas por la guerra entre Israel e Irán, el 24 de marzo de 2026.
- Foto
EFE
Autor:
Redacción Primicias
Actualizada:
Compartir:
La Comisión Europea urgió a la población a trabajar desde casa, manejar y viajar menos, y de ser posible, vivir en austeridad, en el marco de los altos precios de crudo por la guerra en Medio Oriente, que enfrenta a Israel y Estados Unidos contra Irán.
En un discurso que evocaba los días de la pandemia de Covid-19 en 2020, el comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, dijo este 31 de marzo que Europa enfrenta una "situación muy seria" y sin una solución cercana.
Jørgensen apremió a los Estados miembros a buscar fórmulas para reducir el consumo de diésel y de crudo en general, mientras dure el cierre del estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo.
"Nos enfrentamos a una situación muy seria (...). No hay que hacerse ilusiones de que será corta, porque no lo será", advirtió Jørgensen en rueda de prensa al término de una reunión extraordinaria por videoconferencia de ministros de Energía de los países de la Unión Europea (UE), celebrada para analizar la guerra en Medio Oriente que ya lleva más de un mes.
El político danés indicó que desde el inicio del conflicto los precios del gas han aumentado un 70% y los del petróleo un 60%.
Subrayó que la principal preocupación concierne al diésel y al combustible para aviones, el aumento de las restricciones en el mercado del gas, el contagio a los precios de la electricidad y el impacto en la industria.

Las recomendaciones a los europeos ante la guerra
Como preparación para la reunión telemática, Jørgensen planteó una serie de medidas concretas de ahorro de consumo de combustibles fósiles a los Estados miembros, basándose en un documento de recomendaciones publicado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Estas incluyen aumentar el teletrabajo cuando sea posible, reducir los límites de velocidad en autopistas en al menos 10 km/h, fomentar el transporte público, alternar el acceso de carros privados a las carreteras en grandes ciudades según el día o evitar los viajes en avión.
Algunas de esas medias ya se ensayaron en 2022 al calor de la crisis de precios del gas desatada por la invasión de Rusia sobre Ucrania, aunque entonces la carestía afectó principalmente al gas, y se contagió a la electricidad, mientras que ahora hay "una gama más amplia de problemas", según Jørgensen.
Por ello, la Comisión Europea también baraja ahora otras soluciones más radicales que ya se introdujeron entonces, como poner un tope a los precios mayoristas del gas o recuperar los "beneficios caídos del cielo" de las compañías energéticas si los precios siguieran subiendo.
"Es una posibilidad", dijo Jørgensen, quien insistió en que "nadie sabe cómo de larga será la crisis, pero es muy importante subrayar que no será corta".
Compartir: