La guerra entre Rusia y Ucrania cumple cuatro años, ¿en qué situación se encuentra el conflicto?
Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero de 2022 e inició el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con más de 1 millón de bajas militares. Así están las cosas cuatro años después.

Familiares y militares asisten a un funeral por los soldados ucranianos caídos en la guerra de Ucrania, en el Cementerio Militar de Járkov, noreste de Ucrania, el 24 de febrero de 2026.
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EFE
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Más de un millón de soldados han sido dados de baja y 15.000 personas civiles han perdido desde que Rusia invadió a Ucrania el 24 de febrero de 2022, confiado en una victoria rápida y sin esperar la feroz resistencia que encontraría.
La guerra, que Moscú inició con el argumento de "demilitarizar y denazificar" Ucrania, se concentró en primera instancia en regiones ucranianas con fuerzas armadas rebeldes apoyadas por Rusia, como el Donbás, donde Vladimir Putin ha argumentado que Kiev ha realizado un supuesto 'genocidio' en contra de la población rusa.
No obstante, las ofensivas de Rusia hacia Ucrania no son recientes, sino que se remontan incluso hasta 2014.
El impacto mundial del conflicto ha sido inmenso, con un aumento en los gastos de defensa en varios países europeos en anticipo de una posible confrontación con Rusia.
Las negociaciones entre ambos bandos, retomadas en 2025 por impulso de Estados Unidos, no han logrado detener los combates, que han destruido ciudades enteras y forzado a millones de ucranianos a huir de su país. Ucrania marcó el día arropado por sus aliados, pero sin vislumbrar el fin del conflicto.
El presidente ruso “Vladimir Putin no logró sus objetivos. No quebró a los ucranianos. No ganó esta guerra", declaró este martes 24 de febrero de 2026 el presidente ucraniano Vladimir Zelenski, en un mensaje conmemorando el inicio de la guerra, en el que también aseguró que su país está preparado para hacer "todo" lo posible para garantizar una paz fuerte.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reaccionó diciendo que aún no han "alcanzado plenamente" todos sus objetivos militares en Ucrania, pero que "muchos" se han cumplido. Y prometió que seguirán luchando hasta lograrlos.
Así se encuentra el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial tras cuatro años de combates.
Civiles muertos y bajas militares

Se desconoce con certeza el número de muertos en el conflicto pero según el último recuento de la ONU levantado hasta 2025, cerca de 15.000 civiles han muerto (incluidos 766 niños) y 40.600 han sido heridos en territorio ucraniano, aunque la cifra real es "probablemente considerablemente más alta", sobre todo por la dificultad de acceder a las zonas ocupadas.
Los ataques ucranianos contra Rusia, por su parte, dejaron 253 muertos en 2025, según reportes de Moscú citados por la ONU.
Del lado militar, Zelenski reconoció a inicios de febrero la muerte de 55.000 militares desde 2022, un número considerado muy subestimado debido a las decenas de miles de desaparecidos.
Rusia guarda silencio sobre sus bajas, pero se calculan en cerca de 1.2 millones, según el estadounidense Center for Strategic and International Studies (CSIS).
Ese organismo también reporta hasta 325.000 soldados rusos y entre 100.000 y 140.000 militares ucranianos muertos desde 2022.
Cerca de 6 millones de ucranianos están refugiados en el extranjero, según la ONU.
Medio millón de dólares para reconstruir Ucrania

La guerra ha arrasado extensos territorios, sobre todo en el este de Ucrania, donde ciudades enteras como Bajmut y Toretsk se encuentran en ruinas.
Los ataques rusos contra infraestructuras energéticas han devastado la red ucraniana, privando a millones de personas de calefacción y electricidad.
Alrededor de 20% del territorio ucraniano está contaminado por minas, según la ONU.
El costo total de la reconstrucción de Ucrania se calcula en más de USD 558.000 en la próxima década, según una evaluación conjunta del gobierno ucraniano, la Unión Europea, el Banco Mundial y la ONU.
La situación en el frente

Tras importantes movimientos de tropas de cada parte en 2022 y 2023, el conflicto se ha transformado en una guerra de desgaste, con avances lentos y costosos bajo la amenaza omnipresente de los drones.
Rusia ocupa cerca de 20% del territorio ucraniano, del cual cerca de un tercio ya estaba bajo control de las fuerzas rusas o prorrusas antes de 2022.
La mayoría de los combates se desarrollan en el Donbás, gran cuenca industrial del este de Ucrania donde el ejército ruso ha tomado casi toda la región de Lugansk y cerca de 83% de la de Donetsk, según un análisis de la agencia AFP basado en datos del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), un centro de reflexión en Estados Unidos.
Las fuerzas rusas ocupan también grandes extensiones en las regiones meridionales de Jersón y Zaporiyia, y pequeñas partes de las de Sumi (norte), Járkov (noreste) y Dnipropetrovsk (centro).
¿Diplomacia estancada?

Rusos y ucranianos negocian desde 2025 un cese de las hostilidades, bajo el impulso del presidente estadounidense Donald Trump.
Se han celebrado varias rondas de negociaciones en Estambul, Abu Dabi y Ginebra sin alcanzar avances tangibles.
Uno de los problemas clave es la cuestión de los territorios. Rusia quiere que las fuerzas ucranianas se retiren de las zonas bajo su control en la región de Donetsk, lo que Kiev rechaza.
Ucrania insiste también en la necesidad de un alto el fuego lo antes posible, mientras que Moscú se opone a cualquier pausa en las hostilidades hasta que se establezcan las bases de un acuerdo de paz "duradero".
Economías golpeadas y sanciones a Rusia

La economía rusa ha resistido a las sanciones occidentales al encontrar canales paralelos de importación y redirigir sus ventas de hidrocarburos a otros mercados. La industria de Rusia se ha beneficiado de los masivos pedidos militares.
Sin embargo empieza a mostrar señales de agotamiento debido a la persistente escasez de mano de obra y una fuerte inflación. El Estado ruso enfrenta un creciente déficit presupuestario y una disminución de los ingresos petroleros.
Ucrania perdió casi un tercio de su PIB en 2022. Además la guerra destruyó su infraestructura, afectó a las exportaciones y forzó la huida de muchos trabajadores al extranjero. Otros tuvieron que enrolarse en el ejército.
La economía ucraniana se ha recuperado un poco, pero depende en gran medida del apoyo occidental para financiar su defensa y los gastos corrientes.
Ucrania: más ayuda de Europa y menos de Estados Unidos

Desde 2022, el esfuerzo de guerra de Kiev está en gran parte asegurado por los suministros de armas y municiones y el intercambio de inteligencia con países occidentales.
Europa es ahora el principal proveedor de ayuda a Ucrania, con 234.000 millones de dólares entregados y otros 210.000 millones prometidos, según un recuento del Instituto Kiel de Alemania.
Desde el regreso de Trump al poder, Estados Unidos prácticamente cortó su ayuda sin contrapartida a Kiev, después de aportar 115.000 millones de dólares desde 2022.
Según el Instituto Kiel, Ucrania ha recibido de parte de sus aliados unos 900 tanques, 1.200 vehículos blindados, 850 piezas de artillería, 85 sistemas antiaéreos y aviones de combate y municiones.
Corea del Norte ha suministrado municiones a Rusia y enviado a miles de soldados a combatir contra los ucranianos.
Moscú también ha recibido drones y misiles de Irán y se ha basado en esa tecnología para producir sus propios modelos de drones, según países occidentales, que acusan a China de ayudar a Rusia a evadir las sanciones.
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