¿Por qué la liberación de reservas a nivel mundial no frena el precio del petróleo al alza por la guerra en Irán?
Las principales economías del mundo pusieron 400 millones de barriles de petróleo en el mercado y el precio aún roza los USD 100 por barril. ¿Por qué esta medida no funciona como se esperaba?

Un depósito de petróleo al atardecer en Fos-sur-Mer, Francia, el 12 de marzo de 2026.
- Foto
EFE
Actualizada:
Compartir:
Los precios del petróleo en el mercado mundial se mantienen cerca de los USD 100 por barril a pesar de que las principales economía del mundo acordaron liberar una cantidad récord de sus reservas estratégicas: Son 400 millones de barriles que no han logrado calmar a los inversores.
¿Por qué el mercado no se está comportando como se esperaba y el precio del petróleo sigue al alza? Estas son algunas de las razones:
1. No hay suficiente petróleo
Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordaron el miércoles pasado liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas, la mayor cantidad jamás movilizada. La medida de la AIE tenía por objeto aliviar el impacto inmediato de la guerra contra Irán en los mercados energéticos.
Solo Estados Unidos, el mayor consumidor y productor de crudo, suministrará gradualmente 172 millones de barriles en tres meses, lo que supone el 40% de sus reservas actuales.
Sin embargo, los analistas afirman que la medida es demasiado pequeña para compensar "la mayor perturbación" de suministro de petróleo de la historia, como la califica la AIE, provocada por los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, iniciados el 28 de febrero.
La liberación "está muy por debajo de las pérdidas de suministro que estamos viendo en el Golfo", señalaron los estrategas de materias primas del banco ING.
Según la AIE, la producción mundial diaria de crudo bajó al menos en 8 millones de barriles diarios, con un recorte adicional de 2 millones relacionado con los productos petrolíferos.
"Parece poco probable que el flujo de reservas pueda compensar la pérdida de producción", afirmó Neil Wilson, estratega de Saxo UK Investor.
"Se trata de una solución temporal y limitada; la clave es reabrir el estrecho de Ormuz", que limita con Irán y, en circunstancias normales, permite el paso de aproximadamente una quinta parte del crudo mundial producido en el Golfo Pérsico.
Irán, sin embargo, ha hecho del bloqueo del estrecho una prioridad estratégica, ordenada expresamente por el nuevo líder supremo Mojtaba Jamenei.
2. Infraestructuras bajo ataque

Los precios también están subiendo debido a una nueva ola de ataques iraníes dirigidos a objetivos energéticos del Golfo.
Los misiles y ataques con drones iraníes paralizaron casi por completo el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.
Las infraestructuras energéticas de toda la región también fueron objeto de ataques.
Baréin afirmó que un ataque iraní alcanzó el jueves los depósitos de combustible de Muharraq, mientras que varios drones atacaron los depósitos de combustible de un puerto en Omán.
Arabia Saudí afirmó haber interceptado dos drones que se dirigían hacia su yacimiento petrolífero de Shaybah.
Mientras tanto, las grandes petroleras del Golfo tuvieron que reducir su producción debido a la falta de capacidad de almacenamiento.
3. Guerra prolongada

Los mercados se ven aún más afectados por la idea de que el conflicto se alargue.
Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que la guerra podría terminar "pronto", Irán advirtió de que podría librar un largo conflicto que "destruiría" la economía mundial.
"Pueden esperar un barril de petróleo de USD 200, porque el precio del petróleo depende de la seguridad en la región, y ustedes son la fuente de esa inseguridad", afirmó esta semana un portavoz militar iraní.
"Desde la perspectiva del mercado, el problema es que los inversores están anticipando cada vez más un conflicto más prolongado que causará un daño económico considerable", afirmó Jim Reid, analista de Deutsche Bank.
La AIE advirtió de que "no hay indicios de una desescalada de las hostilidades ni un calendario claro para la recuperación de los flujos a través del estrecho".
Compartir: