Nicolás Maduro reaparece delgado ante el tribunal, su juicio en Estados Unidos será en junio de 2027
Previo al juicio, la defensa de Nicolás Maduro solicitará la inmunidad del depuesto presidente venezolano y su esposa Cilia Flores, alegando que él ejercía como jefe de Estado y ella como primera dama.

Fotografía de un dibujo realizado por la artista Jane Rosenberg donde aparece el depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (i) y otras personas en una audiencia del 22 de julio de 2026, en Nueva York (Estados Unidos).
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EFE
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
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El derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, regresó este 22 de julio a un tribunal federal de Nueva York en su tercera audiencia judicial desde que el ejército estadounidense lo capturó el pasado 3 de enero en Caracas.
El expresidente de Venezuela apareció delgado pero con buen aspecto durante su comparecencia, acudió vestido con un mono de color caqui, de manga corta, y junto a su esposa, Cilia Flores, para una audiencia de seguimiento de su proceso.
Maduro, que saludó antes de entrar en la sala y siguió la vista junto a sus abogados, mantiene su característico bigote y caminó con normalidad, sin mostrar dificultades de movilidad ni cojera como en audiencias previas, según constataron periodistas de EFE.
Esta tercera audiencia previa al juicio concluyó tras 18 minutos. El juez federal a cargo del caso propuso este miércoles que el juicio empiece el próximo 1 de junio de 2027, una vez resuelta la petición de inmunidad que prevé presentar la defensa de Maduro.
Cilia Flores, su esposa, lució también un mejor aspecto que en las otras sesiones. Vistió el mismo uniforme de color caqui que su esposo, con el pelo teñido, una coleta y gafas.
Defensa solicitará la inmunidad de Maduro y su esposa
En la audiencia, que duró menos de 20 minutos, se dibujó un primer calendario del proceso judicial de Maduro y Flores. El juez Hellerstein propuso que el juicio empiece el próximo 1 de junio de 2027, tras dos bloques de mociones en los que la defensa solicitará la inmunidad de los acusados, de acuerdo con la propuesta presentada por la Fiscalía horas antes.
Barry Pollack, el principal abogado de Maduro -que también ha representado al fundador de WikiLeaks, Julian Assange-, avanzó que durante el primer bloque de mociones solicitarán la inmunidad de los acusados alegando que él ejercía como jefe de Estado y ella como primera dama en el momento de la detención.
El juez dio a la Fiscalía hasta el 15 de noviembre para recabar todas las pruebas clasificadas y fijó el inicio de los argumentos orales de la defensa para dos días más tarde, el 17 de noviembre.
El Gobierno estadounidense espera avanzar en la entrega de información secreta en los próximos meses, mientras que la defensa tendrá hasta comienzos de 2027 para presentar nuevos recursos antes de que el tribunal determine el calendario definitivo del juicio.
Las partes aceptaron la fecha tentativa, pero los abogados de Maduro dejaron la puerta abierta a solicitar una prórroga.

Seis meses en prisión
El expresidente de 63 años y su esposa, Cilia Flores, permanecen internados en una cárcel de Brooklyn desde esa operación militar, a la espera de juicio por narcotráfico y otros cargos.
Militares estadounidenses capturaron a la pareja en Caracas el 3 de enero, en una operación relámpago que combinó fuerzas navales, aéreas y terrestres para derrocar a quien había gobernado Venezuela desde 2013.
Maduro se declaró no culpable ante la Justicia neoyorquina en enero y lleva encarcelado más de medio año en una prisión federal en Brooklyn.
Su exvicepresidenta, Delcy Rodríguez, ejerce desde entonces como mandataria interina y se ha acercado a Estados Unidos, que ahora controla de facto la exportación de crudo venezolano, cuyos ingresos se depositan en cuentas especiales supervisadas por Washington.

Según un reciente análisis del diario The New York Times, las cortes estadounidenses podrían "no tener la autoridad para manejar su caso" debido a que la ley de extradición firmada por Estados Unidos y Venezuela establece que cualquier diferencia entre ambos países en torno a un caso debe decidirse por "arbitraje", no en los tribunales.
Tras una disputa con Caracas, Washington permitió en abril pasado que Venezuela pagara la defensa legal de Maduro y Flores, algo que antes estaba prohibido por las sanciones estadounidenses.
Tanto el expresidente venezolano como su esposa habían tratado de que sus casos fuesen desestimados alegando que bloquear la financiación de su defensa violaba sus derechos, consagrados en la Constitución estadounidense, a contar con un abogado de libre elección.
Maduro se autodenomina "prisionero de guerra" y se ha declarado no culpable de los cuatro cargos que enfrenta: conspiración de "narcoterrorismo", conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos.
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