Tablilla de cera
Dos candidatos que pierden a pesar de ganar, otro que gana sin participar... Para entender (algo) del galimatías político de Colombia
Escritor, periodista y editor; académico de la Lengua y de la Historia; politico y profesor universitario. Fue vicealcalde de Quito y embajador en Colombia.
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El domingo 8 de marzo los colombianos eligieron su parlamento bicameral para el período 2026-2030: 102 integrantes del Senado de la República y 183 de la Cámara de Representantes.
Ninguna fuerza obtuvo la mayoría absoluta. Igual que en el actual congreso, habrá en el próximo muchos grupos pequeños que deberán hacer alianzas. Como fuerza individual, el Pacto Histórico resultó ganador, con 22% de los votos, con lo que tendrá 25 escaños en el Senado (tres más de los que obtuvo en el período que se acaba). Le sigue el Centro Democrático, con 15% de los votos y 17 escaños. Parecidos resultados tienen las dos agrupaciones en la Cámara de Representantes. La posible alianza de derecha tendrá más peso que el centro o la izquierda.
Una advertencia, antes de seguir: los nombres de las agrupaciones políticas de nuestro vecino no significan lo que uno podría entender. “Centro Democrático”, por ejemplo, no identifica a un partido de centro sino a uno de extrema derecha, el de Álvaro Uribe; “Cambio Radical” no es un partido de izquierda sino de derecha; la izquierda petrista se agrupa en el “Pacto Histórico”.
Pues bien, a más de las elecciones parlamentarias, algunos sectores realizaron primarias (llamadas “consultas interpartidistas”) para definir a sus candidatos para las presidenciales. Resultaron victoriosos Paloma Valencia —en la consulta de los movimientos y partidos de la derecha—, Roy Barreras —de la izquierda— y Claudia López —del centro—.
Pero, y esto es importante, esos tres nombres no son los grandes ganadores de la jornada, y tampoco todos los derrotados son perdedores.
Primero, porque no todos los aspirantes presidenciales se presentaron a ellas. Ni siquiera participaron los dos que van punteros en las encuestas: Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella.
Cepeda, de la izquierda petrista radical, ganó la consulta del Pacto Histórico que se hizo en octubre del año pasado, con 1,18 millones de votos, seguido de Carolina Corcho, con medio millón. Este domingo, Cepeda es uno de los que ganó sin participar pues, aunque Barreras haya triunfado en la consulta de la izquierda, alcanzó tan pocos votos (unos 250 mil de los 590 mil que participaron en esa consulta) que lo más probable es que quede eliminado como candidato.
Por su parte, un posible perdedor sin haber participado es Abelardo de la Espriella, de una derecha a la derecha de Uribe, que promete mano dura a lo Bukele, y quien venía subiendo en las encuestas hasta que se estancó hace pocas semanas. Se le reclama no haber querido medirse con Paloma Valencia y haber apoyado a dos partidos que obtuvieron una votación mínima en sus aspiraciones al parlamento (Movimiento Salvación Nacional y Creemos), por lo que ha quedado mal colocado.
Ganó, pero perdió, en un caso parecido al de Barreras, la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, que se presenta como la alternativa a la polarización entre uribismo y petrismo. En la llamada Consulta de las Soluciones barrió, recibiendo el 92% de los votos de ese sector, pero eso equivale a solo 570.000 votos, lejos de la meta de dos millones que se había fijado.
En cambio, un triunfador clarísimo es un derrotado: Juan Daniel Oviedo, que quedó segundo en la consulta de la derecha, pero que superó el millón de votos, alcanzando más del 21% de su sector: sorpresa total no anticipada por las encuestas.
Los analistas dicen que Oviedo —economista, abiertamente gay, sin afiliación partidista y sin respaldo financiero— tiene ahora poder de negociación y podría ser candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia.
A ella le convendría porque incorporaría alguien más centrista, con un estilo no convencional y votación propia (quedó segundo en las elecciones a alcalde de Bogotá en 2023). Aunque crítico del Gobierno de Gustavo Petro no ha dudado en resaltar sus logros. Incluso le pueden haber ayudado las burlas del candidato de ultraderecha De la Espriella, que generaron mayor visibilidad y solidaridad.
Y aunque Paloma Valencia alcanzó más de tres millones de votos, atraer a los electores del centro (que ahora están un poco huérfanos) es fundamental. Incluso ello le permitiría a la candidata de la derecha alejarse del extremo de Abelardo de la Espriella.
Con todo esto, ¿qué pasará en la primera vuelta electoral del 31 de mayo? Cepeda —una persona más radical y estructurada que Petro—, lidera las encuestas con buen margen, debido a la fidelidad del voto de izquierda, aunque no podrá ganar en una sola vuelta.
Todavía no está claro con quién se enfrentará en la segunda vuelta del 21 de junio: los resultados del domingo parecen sugerir que será Paloma Valencia, pero falta ver cómo sigue la campaña y qué sucede con De la Espriella. Este inscribió su candidatura no por un partido sino, como puede hacerse en Colombia, por firmas, presentando cinco millones de ellas, aunque luego se supo que cerca de 3 millones serían falsas (no ha habido un pronunciamiento oficial al respecto).
Entre los dos estaría el contrincante contra el continuador de Petro.