Quito lidia con recolectores de basura dañados y el 50% de la flota ya se acerca al fin de su vida útil
La empresa municipal de Aseo de Quito exige la reposición de seis unidades tras un peritaje que detectó fallas de fábrica. Desde el Concejo Metropolitano advierten irregularidades en la contratación internacional, en medio de una crisis logística marcada por una flota envejecida.

Funcionario de Emaseo revisando niveles de aceite en uno de los camiones de la empresa, 2025.
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Cortesía Emaseo
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Detrás de cada funda de basura que los vecinos dejan en las veredas de Quito hay una operación similar a la de un reloj: no puede fallar.
La Empresa Pública Metropolitana de Aseo (Emaseo) informó a finales de 2025 que seis camiones recolectores de basura, adquiridos en 2024, tenían “daños ocultos” y que no cumplían con las especificaciones técnicas contratadas.
Las unidades fueron compradas como parte de un convenio entre Emaseo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Este organismo internacional fue el que contrató, directamente, al proveedor ecuatoriano Induacero. Esta empresa fue la que entregó los camiones que salieron de circulación pocos meses después.
¿Cuáles son los 'daños ocultos' en los camiones?
Los seis camiones recolectores —de 3,5 toneladas— fueron adquiridos en 2024 por un valor de USD 804.000. Las unidades llegaron en diciembre de ese año, pero, de acuerdo con Emaseo, casi de inmediato comenzaron a registrar fallas recurrentes.
El Municipio detectó fugas de aceite en la caja recolectora, desgaste prematuro del sistema de frenos y fallas en el embrague. Por eso, la entidad retiró de operación los vehículos.

Juan Pablo Pozo, gerente de Emaseo, explicó que inicialmente Induacero atribuyó los desperfectos a una supuesta “mala operación” de la empresa municipal. Tras la activación de mesas técnicas con el PNUD, se solicitó un peritaje independiente.
“El informe determinó que los vehículos no cuentan con las especificaciones técnicas solicitadas; habría daños ocultos”, señaló Pozo. El peritaje fue elaborado por la Escuela Politécnica Nacional.
Con ese respaldo técnico, Emaseo exigió al PNUD la ejecución de la garantía total del contrato, que implica la devolución del dinero o la reposición inmediata de las unidades defectuosas.
Cambio de postura oficial
El 18 de septiembre de 2025, la empresa municipal había defendido públicamente el contrato. En un comunicado aseguró que, tras superar “incidencias técnicas”, Emaseo había convertido “un desafío en una oportunidad de mejora”.
En ese pronunciamiento, la entidad informó que obtuvo mantenimiento preventivo adicional sin costo para los vehículos y capacitación gratuita para 12 conductores titulares y tres suplentes, con el fin de operar las unidades “de forma segura y eficiente”.
No obstante, el 30 de diciembre de 2025, el Municipio hizo pública la solicitud de ejecución de garantías al PNUD y reveló que se trataba de uno de los contratos gestionados a través de organismos internacionales, así como la identidad de la empresa proveedora. Ese mismo día, Emaseo anunció una reorganización de las rutas de recolección.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, se refirió al tema el 6 de enero de 2026, en la sesión del Concejo Metropolitano. "Se ha iniciado una acción penal contra la empresa proveedora", detalló. Esta acción fue confirmada por el gerente de Emaseo, aunque no queda claro si esa facultad la tiene el Municipio o PNUD, que fue el organismo que compró los vehículos.
Contratos internacionales bajo la lupa
Este no es un caso aislado en el que compras del Municipio, a través de entidades internacionales oresentan novedades. La Contraloría emitió, entre noviembre y diciembre de 2025, dos informes con indicios de responsabilidad penal en procesos que fueron gestionados a través de agencias de Naciones Unidas, como la UNOPS, relacionados con el Metro de Quito y la adquisición de trolebuses eléctricos.
En esos informes, la Contraloría cuestiona la falta de sustento técnico por parte del Municipio al escoger los acuerdos internacionales para evitar mecanismos como la subasta inversa, previstos en la normativa nacional de contratación pública.
Pese al conflicto con los camiones satélite, la gerencia de Emaseo defiende otros resultados del convenio suscrito con el PNUD, cuyo monto total asciende a USD 5,4 millones. Pozo destacó la compra de más de 2.000 contenedores a un costo unitario de USD 1.600, inferior a los USD 2.100 pagados en 2015.
Fiscalización y cuestionamientos desde el Concejo
El caso también activó la fiscalización en el Concejo Metropolitano de Quito. Para el concejal Andrés Campaña (PSE), el problema no se limita a fallas mecánicas de los recolectores de basura, sino al mecanismo de contratación utilizado.
“El uso de organismos internacionales se ha convertido en un proceso de evasión de la contratación pública que, además de ilegal, es lesivo para los intereses de la ciudad”.
Andrés Campaña
Campaña dijo que los camiones presentaron fallas con menos de 10.000 kilómetros recorridos y recordó que, tras un pedido suyo en septiembre de 2024, la Contraloría General del Estado inició una acción de control en octubre de 2025.
La concejala Analía Ledesma (ID) cuestionó la rigurosidad técnica de la compra. “Es fundamental conocer si la contratación se sustentó en estudios de mercado actualizados”, dijo. Añadió que, en una ciudad que genera más de 2.000 toneladas de residuos al día, la fiscalización debe centrarse en variables como la capacidad real de compactación y la vida útil de los equipos.
“Quito necesita servicios eficientes, pero también procesos honestos”.
Analía Ledesma
Una flota envejecida y presión operativa
Cuando una unidad de recolección de basura no llega a tiempo, las consecuencias se notan de inmediato: fundas rotas, veredas sucias y reclamos ciudadanos que se multiplican.
Mientras se define el desenlace legal del contrato, la ciudad depende de una operación ajustada. Emaseo dispone de 176 vehículos de carga pesada, entre recolectores y unidades de aseo, con una operatividad promedio del 80 %.

“Más del 50 % de la flota está cerca de cumplir su tiempo de vida útil”, advirtió Pozo. Las unidades entran y salen constantemente de mantenimiento, lo que obliga a reprogramar recorridos para sostener el servicio.
Para mitigar el desgaste del parque automotor, Emaseo prevé la incorporación de nuevo equipamiento durante este año:
- 20 camiones de carga posterior (pie de vereda).
- 8 camiones de carga lateral para contenedores.
- 6 camiones de gran capacidad, de 15 toneladas, marca Mercedes-Benz/Magnelius, como parte de un contrato por USD 2,93 millones (también con PNUD), cuya llegada está prevista hasta febrero.
La empresa municipal asegura que el servicio de recolección no se ha detenido pese a los contratiempos. Sin embargo, la resolución del conflicto con el PNUD y el proveedor será determinante para la capacidad operativa de Emaseo en el corto plazo.
PRIMICIAS solicitó entrevistas al PNUD y a la empresa proveedora Induacero para conocer su versión de los hechos y se encuentra a la espera de respuestas oficiales.
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