Centro Histórico de Quito, hoteleros proyectan su mejor año pospandemia, impulsado por el Metro
Con un aumento del 30% en la demanda de hospedaje en lo que va en 2026, el Centro Histórico diversifica su oferta turística, impulsado por el Metro de Quito, aunque hoteleros dicen que persisten trabas burocráticas y el abandono de inmuebles. La Alcaldía dice que trabaja en la recuperación.
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El Centro Histórico de Quito es una joya arquitectónica que atrae a turistas nacionales y extranjeros. Declarado primer Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1978, combina casonas e iglesias históricas con una oferta turística en expansión, reflejada hoy en cifras de crecimiento.
En el casco antiguo operan 554 locales turísticos. De estos, 59 corresponden a alojamiento (27 hoteles, 30 hostales y dos casas de huéspedes) y 469 al sector de alimentos y bebidas, desglosados en 364 restaurantes, 103 cafeterías, un bar y una plaza de comidas. Son datos del Catastro de Establecimientos Turísticos.
Esta oferta instalada se enfrenta a una demanda al alza. Jorge Álvarez, gerente del Hotel Patio Andaluz y presidente de Hoteles de Quito Metropolitano (HQM), dice que la proyección es alentadora.
Álvarez dice que en lo que va de 2026 hay un aumento del 30%, no únicamente en la demanda de alimentos y bebidas, sino en alojamiento, "lo cual nos hace pensar que este año va a ser uno de los mejores de los últimos seis años”.
El promedio de los hoteles del Centro Histórico está en un 78% de ocupación y un 85% en restaurantes, según el gremio.
Es decir, según Álvarez, hay un espacio para seguir creciendo. De ahí que empresas están viendo con interés al sector y dice que, de hecho, existe un proyecto para instalar un nuevo hotel de lujo, de 85 habitaciones, que se ubicaría cerca del Teatro Bolívar. El plan es que esté operativo en dos años.
Para todos los bolsillos: de la exclusividad al 'bed & breakfast'
La oferta de hospedaje en el centro es un abanico que se ajusta al presupuesto de cualquier viajero. En la categoría de lujo, la ciudad cuenta con tres grandes referentes: Casa Gangotena, Patio Andaluz y Plaza Grande.
Casa Gangotena

En Casa Gangotena, ubicada estratégicamente en la esquina de la Plaza de San Francisco, sus 31 habitaciones tienen tarifas que oscilan entre los USD 570 y USD 750.
Katherine Granda, gerente encargada, resalta que el lugar es "una pieza viva de historia". Uno de los atractivos que ofrece a los turistas es una terraza con vistas privilegiadas a iglesias y nevados.
Casona de la Ronda

Otra propuesta es el Hotel Casona de la Ronda. Según su gerente, Daniel Cadenas, el inmueble es una casa colonial restaurada de 1738 que ofrece 22 habitaciones.
Sus precios van desde USD 180 en temporada baja hasta USD 250 en temporada alta. "Tú vives aquí la experiencia de una casa colonial (...) con espectáculo de danzantes folclóricos en el patio", detalla.
Huasi Lodge

Para quienes buscan economía, el Huasi Lodge Bed & Breakfast presenta tarifas desde los USD 20 por habitación y descuentos para grupos que llegan a USD 7 por persona.
Michelle Ramírez, representante del establecimiento, explica que cuentan con habitaciones con literas para hasta 15 personas. Una opción para garantizar seguridad a los turistas es el servicio puerta a puerta desde el aeropuerto o terminales terrestres.
Gastronomía dinamizada por el Metro de Quito
La experiencia en el Centro Histórico se complementa obligatoriamente con su comida. El inicio de operaciones del Metro de Quito ha sido un catalizador para este sector. Diego Vivero, presidente de la Confederación de Restaurantes del Ecuador, señala que la movilidad subterránea y el reordenamiento han impulsado al centro, estimando que la oferta de restaurantes ha crecido entre un 50% y 60% en los últimos años.
Restaurante Casa Gangotena

En la alta cocina, el restaurante de Casa Gangotena, poseedor de una Llave Michelin, apuesta por la cocina mestiza.
El chef ejecutivo José Tamayo explica que trabajan de la mano de productores locales para crear platos como un tartar andino de res que incorpora neapía amazónica y soya de macambo. Los precios van desde USD 12 en entradas hasta USD 38 en cortes de carne premium.
Café Mosaico

Saliendo de la Plaza San Francisco hacia el Itchimbía, el Café Mosaico aprovecha su vista panorámica tras 24 años de trayectoria.
Leonidas Mejía, uno de sus trabajadores, destaca que el local es pet friendly, ofrece música en vivo los fines de semana y platos para todos los gustos entre USD 7 y USD 20.
Las Tripas de la Asunción

Por otro lado, las "huecas" son el imán de quienes buscan la esencia popular. Las Tripas de la Asunción, también con 24 años de historia, ubicada en las calles Asunción y Panamá, atraen a oficinistas y turistas.
Orlando Loachamín, su gerente, menciona que ofrecen platos desde USD 3 hasta USD 18, incluyendo fritada, caldos, empanadas y las tradicionales tripas desde las 12:30 hasta las 22:00.
El contraste: Burocracia y el abandono patrimonial
A pesar de las cifras en verde, el crecimiento de hoteles y restaurantes es complicado. Álvarez señala que las exigentes ordenanzas patrimoniales "muchas veces traban el tema de las inversiones y las remodelaciones".
Actualmente, existen unos 113 bienes en mal estado en la zona, de los cuales unos 80 pertenecen a dueños privados que, a menudo, no pueden costear su mantenimiento.
Frente a esta crítica, el Municipio de Quito argumenta que las reglas del juego han cambiado. Mauricio Marín, director de Ordenamiento Territorial, refuta la idea de la lentitud burocrática asegurando que una ordenanza aprobada en 2024 agilizó las revisiones.
"Los procesos de licenciamiento ya no se demoran meses, sino semanas", afirma Marín, aclarando que el tiempo depende de si se interviene un patrimonio monumental o una casa común. Además, el nuevo Plan de Uso y Gestión de Suelo ahora permitiría abrir bares y nuevas actividades comerciales que antes estaban prohibidas en el centro histórico.
Para combatir el abandono y apalancar el flujo masivo de visitantes, el Municipio asegura que interviene directamente en el espacio público. Diego Salgado, especialista de Desarrollo Urbanístico, explica que la estación San Francisco del Metro recibe más de 200.000 pasajeros diarios. Esto obligó al Municipio a ampliar aceras y arborizar arterias clave como la calle Benalcázar para dar seguridad al peatón.
Marín y Salgado informan que las próximas intervenciones apuntan a barrios como San Marcos, La Tola, San Juan y Santa Prisca. Además, se proyecta la recuperación de megaestructuras abandonadas como el exhospital San Lázaro para inyectar dinamismo en esa zona y ahuyentar la percepción de inseguridad.
La seguridad: el eslabón crítico
Si bien la Alcaldía ha instalado Puestos de Mando Operativo (PMO) en zonas patrimoniales, y la Policía Nacional informa diariamente de presuntos delincuentes detenidos, el distrito Manuela Sáenz sigue siendo una de las jurisdicciones con más alertas. Ocupa el quinto lugar de distritos con más robos en la capital.
No obstante, los operativos han logrado contener la curva: entre enero y marzo de 2026, los robos se redujeron a 252 denuncias, marcando un descenso frente a los 362 casos del mismo periodo en 2025.
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