Atomización del crimen organizado genera ola de violencia en Manabí en los primeros días de enero de 2026
Los primeros 15 días de enero de 2026 fueron extremadamente violentos. Las zonas más golpeadas fueron Puerto López, Manta y El Carmen, localidades que concentraron decapitados, maniatados, masacres y ataques armados. Para la Policía, estos casos están ligados al narcotráfico.

El 14 de enero de 2026, la Policía halló restos humanos abandonados en distintos puntos del cantón Montecristi, Manabí.
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El escenario criminal vive una fragmentación extremadamente violenta en la provincia de Manabí; los registros de los primeros 15 días de enero de 2026 han dejado casi 70 asesinatos.
La Policía Nacional asegura que las víctimas son selectivas y atribuye estos hechos a una disputa territorial entre organizaciones del crimen organizado, ahora en pugna debido a una ausencia de liderazgo, tras la captura de cabecillas, como la de José Adolfo Macías Villamar, alias 'Fito', líder de Los Choneros, extraditado a Estados Unidos.
En lo que va de 2026, las localidades más golpeadas son Puerto López, Manta y El Carmen. Estos territorios, ubicados al sur, centro y norte, son estratégicos para el corredor de la droga y la ausencia del Estado ha dejado la puerta abierta para los negocios del crimen organizado.
La provincia costera, ubicada al noroeste de Ecuador, tiene extensas zonas montañosas y 350 kilómetros de playas que se distribuyen en sus 22 cantones. En algunos sectores de estas localidades, por ejemplo, la presencia de las fuerzas del orden no llega ni por vía terrestre, marítima y mucho menos aérea, debido a la falta de personal, recursos y equipos. Tampoco aterrizan obras ni servicios públicos.
“Aquí nosotros estamos preocupados, existen cinco, seis, siete muertes violentas diarias. Vamos a ir a la cabeza de los líderes; hay mucha gente que está llevando droga. El problema de aquí (Manabí) es la droga. Vamos a traer muchas unidades de inteligencia y esperemos que se traiga la paz y la tranquilidad”,
William Calle, comandante de la Policía en la zona 4.
De hecho, Manabí cerró su año más violento de la historia, con 1.249 muertes violentas en 2025. Estos asesinatos, en un porcentaje superior al 90%, según la Policía, estuvieron ligados a temas de narcotráfico.
El comandante policial, en el cargo desde el 15 de enero de 2026, reconoció que “las bandas se han salido de tono, decapitan a la gente, botan el cuerpo, matan de día, frente al UPC, muchachitos con AK-47, con fusiles; ellos no se ubican, aquí hay Estado, yo he dispuesto mano dura”.
“Ni siquiera asesinan en la noche; la mayor parte de las muertes violentas en otro lado son en la noche; aquí están asesinando de día. No tienen miedo a nada”, agregó William Calle.
Calle, además, se refirió a las víctimas colaterales: “También hay gente que no tiene nada que ver o que está siendo vacunada y es asesinada. Es importante que informen a la Policía; aquí hay una unidad, la UNASE, que resuelve el 99% de los casos”. El comandante invitó a la población a denunciar de forma reservada.
Finalmente, el el jefe policial explicó que “siempre que hay una detención de los cabecillas, cualquiera quiere ser líder; entonces surge un fraccionamiento: cada barrio hace su banda. Incluso se matan entre ellos (misma organización)”.
Zonas más golpeadas por la violencia
Al sur de la provincia está el balneario de Puerto López, que en los últimos años ha sido un territorio de violencia que también marcó el inicio de 2026: el domingo 11 de enero, cinco cabezas humanas fueron amarradas con cabos sobre dos cañas frente a la playa.
La escena estuvo acompañada de un letrero con una advertencia, al parecer contra los extorsionadores de pescadores. Además, hasta la fecha, las otras partes de los cuerpos no han sido localizadas.

Tras ese caso, Andrés Velasco, jefe policial del distrito Jipijapa-Puerto López, aseguró que "son eventos que no ocurrieron en tierra; conocemos que fueron en altamar”. Es decir, las víctimas fueron decapitadas en el mar.
“Este es un tema entre bandas, son ajustes de cuentas, queremos aclarar eso. Estamos viendo que también hay una migración de la delincuencia, que eso también se da producto de la guerra interna en otras ciudades. Entonces, a la comunidad se le hace entender que no hay un atentado contra el turista o contra los ciudadanos, más bien es un tema delictivo".
Andrés Velasco, jefe policial del distrito Jipijapa-Puerto López.
Sobre este caso, el coronel William Calle manifestó que "es un tema que viene del mar, se están haciendo coordinaciones con la Marina, también estamos pidiendo para que vengan lanchas del GIR, GEMA; incluso estamos viendo si se hace un patrullaje con helicóptero o si mandamos la escuadra de drones. Es un sector muy conflictivo, hay mucha gente que lleva droga a Estados Unidos y que les pagan USD 15.000, USD 20.000, USD 30.000, entonces aquí es el problema es la droga”.
Luego, en el mismo cantón, la noche del 13 de enero se reportó el hallazgo de dos cuerpos en estado de descomposición en el sector Agua Blanca. Los restos eran de Karvint Alejandro Franco Parra, un barbero de nacionalidad colombiana, y Luis José Chávez Flores, comerciante de nacionalidad venezolana. Los dos fueron reportados como desaparecidos el 27 de diciembre de 2025.
Aún está pendiente la investigación por la desaparición de Alina Pihuave Narváez, exreina de Puerto López.
Una "pugna" de poder criminal
Carlos Endara, comandante (s) de la Policía en la subzona Manabí, dijo que las investigaciones “apuntan a los líderes de las organizaciones; sabemos que hay una atomización dentro de las estructuras y conocemos la intención que tiene la banda contraria de apoderarse de ese territorio (Puerto López). La Policía actuará de manera contundente”.
En el centro sur está Manta, que conforma el distrito del mismo nombre junto a los cantones Jaramijó y Montecristi. Este territorio registró, el 2 de enero, la primera masacre del año que dejó cuatro muertos y dos heridos. Sujetos armados interceptaron un vehículo en el barrio Mazato y abrieron fuego contra los ocupantes.
En este distrito, los registros no han cesado. El 14 de enero, un hombre fue decapitado y sus restos abandonados en distintos puntos del cantón Montecristi.

En esos puntos dejaron panfletos alusivos a otro posible grupo criminal autodenominado ‘Familia Alkaeda’. El hombre decapitado fue identificado como Joan Jesús Rivas Aguirre, oriundo del cantón La Libertad, provincia de Santa Elena. Se desconocen los motivos de su estadía y desde cuándo se encontraba en Manabí.
“En cada uno de los eventos se van evidenciando diferentes modalidades. El patrón de comportamiento de las organizaciones es el mismo; hay una lucha por la hegemonía criminal que quieren tener las estructuras en el territorio; no vamos a permitir eso. En cada uno de los eventos están dejando ellos (criminales) una trazabilidad que nos va a permitir, a corto, mediano y largo plazo, judicializar a cada uno de los responsables”, declaró el coronel Endara.
Del 1 al 15 de enero, el distrito registró 35 muertes violentas. “Recuerden que las víctimas que tenemos acá en territorio, todas son seleccionadas y debido al tema de narcotráfico, no son personas al azar, no es el turista o la persona que está trabajando cotidianamente en Manta. Las víctimas son selectivas y directamente por una disputa de territorio”, explicó Ricardo Romero, jefe (s) del distrito Manta.
El Carmen no es la excepción
Y en El Carmen, cantón del norte de Manabí, también ha concentrado acciones violentas. La primera ocurrió la tarde del 10 de enero, cuando una masacre en la comunidad de Santa Teresa, perteneciente a la parroquia rural de Santa María, dejó cinco personas asesinadas dentro de un prostíbulo.
El más reciente hecho sucedió en la parroquia El Paraíso-La 14, donde un joven oriundo de la provincia de Los Ríos fue maniatado, asesinado a tiros y lanzado a un río.
Todos estos crímenes, más los registrados en cantones como Portoviejo y Jama, suman al menos 67 muertes violentas, del 1 al 15 de enero en Manabí.
Ante estos eventos, el 15 de enero, el Ministerio de Defensa anunció un despliegue masivo de militares que incluye Manabí, Guayas y Los Ríos, provincias que permanecen en estado de excepción.
Según el ministerio, la medida es “una ofensiva directa contra los criminales”. La intervención cuenta con al menos 8.000 uniformados, quienes fueron distribuidos estratégicamente en varios cantones como parte de la fase “Ataque Total” del Bloque de Seguridad (conformado por policías y militares).

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