Tras rescate de 16 pescadores de Manabí en El Salvador, aún hay 27 tripulantes ecuatorianos desaparecidos desde 2025
Los barcos Patricia Lynn, Fiorella y Negra Francisca Duarte II han tenido el mismo destino: desaparecer tras zarpar de las costas manabitas. En el último caso, la tripulación fue localizada y rescatada con vida, pero el paradero de 27 pescadores y de las otras dos embarcaciones sigue siendo un doloroso misterio para los familiares.

Los 16 pescadores manabitas rescatados en El Salvador tras incendio de barco la Negra Francisca Duarte II, en el que navegaban. Estuvieron ocho días a la deriva.
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Sobre los pescadores manabitas pesa una sombra de misterio relacionada con desapariciones involuntarias en altamar; en la actualidad, según las denuncias oficiales, hay 27 tripulantes de dos barcos de los que se perdió el rastro, en fechas distintas: el Patricia Lynn y Fiorella.
Aunque han pasado varios meses de ausencias y fallidas búsquedas, los familiares aún mantienen la esperanza de que estén vivos y que puedan volver a casa.
En medio de estas dos historias, un caso de éxito reaviva la fe, la del barco la Negra Francisca Duarte II, que zarpó con seis lanchas de arrastre desde el puerto de Manta (Manabí) el 2 de marzo de 2026, pero en el camino de regreso, el 17 de marzo, se conoció de un incendio que afectó el buque, a unas 385 millas de Manta (Manabí) y a 235 millas de San Cristóbal (Galápagos).
En esa embarcación iban 16 tripulantes, con los cuales se perdió toda comunicación durante ocho días y fueron declarados como desaparecidos. Afortunadamente, la Armada de El Salvador logró rescatarlos con vida y está previsto que este fin de semana arriben al Aeropuerto Eloy Alfaro de Manta para reencontrarse con los suyos.
Sin embargo, está pendiente esclarecer las circunstancias del caso, considerando que Jorge Chiriboga, abogado de los pescadores, aseguró el 19 de marzo que no se trató de un hecho accidental ya que, según él, "los que estuvieron en el lugar de los hechos vieron un submarino, un avión, un dron y un guardacosta”.

Pescadores de Jaramijó desaparecidos
"Espero que Dios me lo traiga con vida; no he sabido nada de mi hijo. Yo no pierdo la fe, tienen dos meses desaparecidos y no sabemos nada”, dijo María Cueva, madre de Jefferson Ariel Mero Cueva, de 25 años, uno de los ocho tripulantes del barco Fiorella.
La embarcación zarpó desde el muelle del cantón Jaramijó, en Manabí, el 13 de enero de 2026, y siete días después, el 20 de enero, se perdió la comunicación con la tripulación. Sin embargo, hay un dato clave: en la embarcación iban 10 personas, pero el 22 de enero dos lograron regresar a tierra.
Según explicaciones de los familiares de los desaparecidos, los dos pescadores que lograron salir del mar alegaron que se habían alejado durante faenas de pesca y vieron humo en el Fiorella, por lo que buscaron otra embarcación para volver.

En la Fiscalía de Manta reposa una denuncia por desaparición involuntaria de los pescadores oriundos de Jaramijó:
- Juan Alfredo Arcentales Anchundia.
- Gabriel Aladino Mero Delgado.
- Jefferson Ariel Mero Cueva.
- Joel Steven Valencia Mero.
- Juan Carlos Valencia Mero.
- José Norberto Mero Quijije.
- Bryan Alfredo Arcentales Mero.
- Carlos Adrián Mendoza Macías.
Otro familiar, cuyo hermano y sobrino constan en la nómina de desaparecidos, dijo a PRIMICIAS que aún mantiene la esperanza de que los encuentren, ya que no era la primera vez que iban a faenas de pesca.
La comunicación de Fiorella, que zarpó con cuatro fibras de vidrio remolcadas, se perdió a 260 millas de Manta. Esta embarcación de 35 toneladas de registro bruto (TRB) se dedicaba a la pesca long line o línea larga.
La Capitanía del Puerto de Manta informó que, por el tiempo, el protocolo de Seguridad Marítima y Búsqueda y Salvamento (SAR) pasó a ser pasivo. Es decir, los equipos de rescate han reducido el despliegue, pero mantienen un monitoreo continuo.
¿Qué pasó com el Patricia Lynn?
Las desapariciones empezaron con el caso de Patricia Lynn. La señal de rastreo se perdió a las 01:50 del 22 de diciembre de 2024, a 30 millas náuticas del puerto de Manta.
El barco Patricia Lynn, de bandera colombiana, partió a faenas de pesca desde el puerto el sábado 21 de diciembre, a las 14:55. En el permiso de zarpe de la Capitanía del Puerto de Manta consta el registro de 17 personas, pero los familiares de los desaparecidos aseguran que son 21 tripulantes.
En la actualidad, en la Fiscalía de Manta existe una denuncia por desaparición involuntaria de 19 pescadores.

Durante las operaciones de búsqueda y rescate, lo único que encontraron fue el dispositivo de salvamento del barco, víveres flotando, dos balsas salvavidas y un bote auxiliar.
Varios de los familiares dijeron a PRIMICIAS que las autoridades dejaron de buscar a la tripulación y que el dolor de la pérdida repentina sigue presente. De hecho, cuando pasaron 46 días de la desaparición, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada de Ecuador (Inocar) presentó los resultados oficiales de la investigación y dio por finalizada la búsqueda.

Líos legales
En el Registro Regional de Buques, Patricia Lynn tiene como puerto de registro Buenaventura (Colombia), pero fue alquilado a la empresa ecuatoriana Pezymar Export, una compañía pesquera domiciliada en el Puerto de Santa Rosa, en Salinas, provincia de Santa Elena.
En julio de 2025, el ministro del Interior, John Reimberg, anunció que esa compañía era una fachada que movió USD 13 millones del narcotráfico relacionados con Leonardo Briones Chiquito, alias 'Mexicano', un financista de la estructura criminal ‘Los Lobos’ asesinado en Manta el 16 de julio de 2025.
Pero la historia tiene otros matices. El 25 de septiembre de 2025, María Chóez, mujer que lideró la búsqueda del barco Patricia Lynn, fue asesinada a tiros en su local de encebollados en la avenida 6 y calle 8, zona céntrica de Manta.

Chóez era suegra de uno de los pescadores desaparecidos y también la vocera para apresurar la búsqueda de la embarcación y su tripulación. Además, era dirigente barrial de la parroquia Eloy Alfaro.
En la actualidad no hay detenidos por el crimen, tampoco hay rastros de los barcos Patricia Lynn y Fiorella. Mientras que los familiares de los 27 pescadores solo esperan un milagro.
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