Estas son las cifras de la violencia en las cuatro provincias de Ecuador en las que habrá una ofensiva militar y toque de queda
El presidente Daniel Noboa anunció una "nueva fase" contra el crimen organizado que incluye apoyo internacional y un toque de queda focalizado en cuatro provincias. Sin embargo, la selección de estos territorios genera interrogantes técnicos al contrastar con las cifras de violencia y los recientes informes de Inteligencia del propio Gobierno.

El presidente Daniel Noboa durante una ceremonia policial, el 2 de marzo de 2026, en Quito.
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Flickr / Presidencia de la República del Ecuador
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El Ecuador tiene un "nuevo momento" en la llamada guerra contra las estructuras criminales. El presidente Daniel Noboa anunció el 2 de marzo de 2026 el inicio de una "nueva fase contra el narcoterrorismo y la minería ilegal".
El Mandatario difundió este mensaje tanto en su cuenta de la red social X (antes Twitter) como durante la ceremonia oficial de graduación de 328 nuevos subtenientes de la Policía Nacional.
Durante su discurso frente a los uniformados, entre los cuales destacó la presencia de oficiales de Colombia y Panamá como un símbolo de que la paz regional no tiene fronteras, Noboa aseguró que en marzo se ejecutarán operaciones militares y policiales conjuntas con aliados de la región, incluyendo a Estados Unidos.
El Presidente enfatizó que su Gobierno "atacará sin piedad a las mafias que buscan instaurar un estado fallido", y anunció que esta siguiente fase de combate implica la declaratoria de un nuevo toque de queda focalizado en las provincias de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro.
Según las declaraciones presidenciales, la medida regirá desde el 15 de marzo a las 23:00 hasta la medianoche del 30 de marzo de 2026.
El anuncio fue respaldado casi de inmediato por el ministro del Interior, John Reimberg, quien lanzó un pedido a la ciudadanía de que esos días "se queden en sus hogares, porque estamos en una guerra".
Sin embargo, más allá de los discursos, lo que se sabe hasta el momento se limita a estos anuncios verbales y mediáticos, pues el Gobierno aún no ha emitido ni hecho público el decreto ejecutivo que dé piso legal a esta nueva etapa del llamado conflicto armado interno, figura que ha sido observada por la Corte Constitucional (CC) en varias ocasiones.
¿Por qué estas cuatro provincias?
Esta focalización de la estrategia militar y policial resulta confusa cuando se contrasta con las decisiones tomadas por el propio Ejecutivo hace apenas unas horas. Dos días antes, el 28 de febrero de 2026, el presidente Noboa suscribió el Decreto Ejecutivo 311, a través del cual declaró y renovó el estado de excepción por grave conmoción interna en nueve provincias y tres cantones.
Los territorios en emergencia son: Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, sumados a los cantones La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar).
Todavía no se ha clarificado cuál es la razón o el indicador técnico para priorizar únicamente a Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo para un toque de queda absoluto, marginando a otras zonas de alta letalidad criminal.
El Decreto 311 se sostiene en documentos oficiales, como el Informe Reservado de Inteligencia No. STIE-DOAIE-SD_IE-26-002, el cual concluye que el crimen organizado ha incrementado su capacidad de confrontación al Estado mediante disputas territoriales y el uso sistemático de la violencia en todas las provincias en estado de excepción.
A esto se suma el Informe No. PN-SCG-CEO-2026-066-INF de la Policía Nacional, el cual documenta que entre el 19 de enero y el 14 de febrero de 2026, las provincias y cantones incluidos en el estado de excepción concentraron el 84,80% de la delincuencia nacional y el 91,8% de las muertes violentas del país.
Asimismo, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (Comaco), mediante el Informe Técnico-Operacional No. CCFFAA-J-3-PM-2026-021-INF alertó de un escenario de violencia "más compleja, violenta y adaptativa" en los 12 territorios en emergencia, con casos como el hallazgo de personas decapitadas en el cantón Las Naves, provincia de Bolívar.
Las muertes violentas
Los datos de muertes violentas de 2025 -el año más letal en la historia nacional- evidencian que tres de las cuatro provincias elegidas (Los Ríos, El Oro y Guayas) figuran como las más peligrosas. Santo Domingo de los Tsáchilas, sin embargo, representa una anomalía estadística en este grupo.
Los Ríos se posiciona en el primer lugar nacional con una tasa de 130,4 muertes violentas por cada 100.000 habitantes y 1.276 crímenes registrados; seguida de cerca por El Oro con una tasa de 105 y 791 homicidios reportados y Guayas con una tasa de 85,8 asesinatos por cada 100.000 habitantes, acumulando 4.106 asesinatos en el registro global.
Pero Santo Domingo de los Tsáchilas ocupó el décimo puesto a nivel nacional con una tasa de 29,5 y 156 crímenes, ubicándose por debajo de provincias que no tendrán toque de queda, como Manabí (cuarto lugar con una tasa de 74,1), Orellana (quinto lugar con una tasa de 64,8) o Esmeraldas (sexto lugar con 60,1 muertes por cada 100.000 habitantes).
Además, al mirar los datos más actuales, la brecha es aún más evidente: en enero de 2026, mientras Guayas tuvo 331 víctimas, Los Ríos 95 y El Oro 87, Santo Domingo reportó únicamente ocho muertes violentas, manteniendo una tendencia hacia la baja.
La evolución mensual de las muertes violentas, según las cifras oficiales, señala que ninguna de las provincias seleccionadas está en su pico más alto de violencia, ya que si bien -al menos tres de cuatro- tienen cifras elevadas, no son las más altas desde que empezó la crisis de seguridad.
¿Qué bandas operan en las cuatro provincias?
Las provincias seleccionadas por el Gobierno para esta intervención están ubicadas en el corredor logístico del narcotráfico, es decir, en medio de las rutas usadas por las bandas delictivas para mover los alcaloides hacia los puertos.
El mapa de Grupos Delincuenciales Organizados (GDO) elaborado por el Ejército Ecuatoriano expone que estas cuatro provincias comparten una superposición de estructuras criminales enemigas.
Guayas es el territorio más complejo y atomizado del país, donde conviven y colisionan ocho grupos armados: Choneros, Lobos, Tiguerones, Lagartos, Chone Killers, Latin Kings, Águilas y Gánster.

En El Oro, el terror es impuesto por la guerra que libran Choneros, Lobos y Lagartos, quienes, según el Decreto 311, han establecido en esta provincia bodegas de armamento. Por su parte, Los Ríos se encuentra en medio de la disputa frontal entre Choneros y Lobos.
Finalmente, Santo Domingo de los Tsáchilas es disputada por Choneros, Lobos y Tiguerones. Los informes citados en el Decreto 311 ya perfilaban a Santo Domingo como un posible foco crítico donde las facciones delictivas se han fragmentado, instalando centros de acopio, cobrando extorsiones y organizando secuestros.
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