Citas de 10 minutos en el IESS, médicos y pacientes rechazan la medida: "el tiempo no alcanza"
El IESS anunció un plan para habilitar 4.000 turnos diarios reduciendo los tiempos de consulta. Sin embargo, en los pasillos hospitalarios, pacientes y especialistas advierten que el tiempo es insuficiente para un diagnóstico real.

Pasillo del Hospital Carlos Andrade Marín, en el centro de Quito, 24 de febrero de 2026.
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PRIMICIAS
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Bajo la promesa de habilitar 4.000 nuevos turnos diarios y reducir los tiempos de espera de 15 a ocho días, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) anunció el viernes 20 de febrero de 2026 una reorganización en su sistema de agendamiento "Phuyu".
La principal y más polémica medida: reducir el tiempo de atención a módulos de 10 minutos para "atenciones ágiles, entrega de resultados y trámites médicos específicos" es decir, para citas de seguimiento, y fijar en 20 minutos las citas de especialidades no quirúrgicas.
Sin embargo, lo que en el papel se presenta como una optimización, en los pasillos de los hospitales se percibe como una amenaza a la calidad de la atención. PRIMICIAS ingresó el martes 24 de febrero al Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM) de Quito, donde el anuncio fue recibido con escepticismo e indignación.
"Hasta que encienden el sistema, se acaba el tiempo"
Para los afiliados que logran conseguir un turno tras meses de espera, 10 o 20 minutos parecen insuficientes.
María, una paciente que buscaba atención en endocrinología tras esperar desde octubre de 2025, dice: "Estoy en desacuerdo. Hasta que el doctor pregunte y revise los exámenes que uno lleva se acaba el tiempo. No alcanzará para dar una buena atención". Ella explica que, normalmente, su especialista se toma unos 30 minutos para revisar los ecos y recetar la medicación adecuada.
Daniela, paciente de neurología, coincide. "Hasta que enciendan el sistema y escriban se acaban los 10 minutos". La mujer lamenta la medida y augura que esta medida solo empeorará una atención "que ya es deficiente".
Al caminar por los pasillos del HCAM, la saturación es evidente. Filas de personas apostadas frente a una puerta, gritos de “respete la fila”, “no se colen”, evidencian el ambiente de tensión en el que los pacientes esperan sus turnos.
Otros ocupan las sillas de fibra de vidrio que están dispuestas contra la pared y otras en escuadra que se llenan en segundos. Los demás pacientes o acompañantes tienen que esperar de pie.
Vinicio, otro paciente que esperaba en la fila para la toma de signos vitales, reconoce que los médicos están desbordados por la sobrepoblación de afiliados que no pueden costear la salud privada. "Se supone que este cambio es para atender a más gente (...) pero uno toca hacer filas, estar aquí matándose", lamenta.
"Es una aberración y una mala práctica"
Desde el gremio médico, la medida ha sido calificada de inoperante. Carlos Cárdenas, miembro de la Comisión de Proyectos de la Federación Médica Ecuatoriana, asegura que "en 10 minutos no se puede atender a nadie; es una absoluta aberración".
Cárdenas advierte que quienes tomaron esta decisión desconocen lo que implica una consulta médica real. "Están pensando en aumentar el número de pacientes atendidos, no importa que sean mal atendidos. (...) Eso es una mala práctica", advierte.
El médico explica que un control pediátrico o una consulta de hipertensión requiere entre 40 y 90 minutos para evaluar no solo la enfermedad, sino el contexto del paciente.
Un médico especialista del IESS, que pidió la reserva de su nombre, detalló a PRIMICIAS que el tiempo se consume rápidamente llenando el sistema informático, completando formularios y realizando el examen físico.
"Para una consulta posoperatoria en la que haya que retirar unas suturas, probablemente (10 minutos) sea suficientes. Pero para una enfermedad que requiere entrevista completa, leer bien las radiografías o tomografías, el tiempo de 10 minutos es absolutamente insuficiente. No es una lógica razonable", dice.
Para este médico, la directriz responde a un interés netamente estadístico: "Parecería que a las autoridades lo único que les interesa es decir 'se atendieron 100.000 pacientes', pero sin importar la calidad de esa atención".
Un contexto de recortes y "optimización" de talento humano
La reducción de tiempos en las consultas médicas no es la única medida tomada por el IESS. Esta se enmarca en un plan más amplio de "Optimización y Racionalización" de talento humano para el periodo 2025-2026, publicado por la Dirección Nacional de Servicios Corporativos del IESS.
Este plan técnico, ejecutado en medio del colapso hospitalario, identificó la existencia de cientos de puestos catalogados como "excedente" en varias unidades médicas de segundo y tercer nivel. Uno de esos fue el HCAM, donde se reportó un excedente neto general de más de 200 puestos, aunque con severos déficits de enfermeras y especialistas.

Para intentar cerrar estas brechas, el IESS prevé implementar "movimientos de personal" (traslados y traspasos de puestos), limitar los contratos de reemplazo y, si hace falta tras agotar las reubicaciones, aplicar la "desvinculación de personal" y la "supresión de puestos".
Sin embargo, el personal médico duda que estos reajustes administrativos resuelvan la crisis estructural.
"Los nuevos gerentes, que no son médicos, vienen a improvisar. Quieren hacer los mismos números con menos personal"
Médico del IESS.
El médico advierte que el verdadero problema es la fuga de especialistas hacia el sector privado debido a las malas condiciones laborales y salariales poco competitivas del Seguro Social.
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