Compra de 250 medicamentos para la red de salud pública se cae, tras un proceso opaco y lleno de fallas
En septiembre de 2025, el Servicio de Contratación Pública (Sercop) lanzó un proceso de "compra corporativa fallida" para la adquisición de medicamentos para el Ministerio de Salud, el IESS, el Issfa y el Isspol. Pero tuvo que declararse desierto, por fallos en la plataforma que se utilizó.

El Hospital Monte Sinaí, en Guayaquil, encabeza la lista del desabastecimiento en el Ministerio de Salud. Este hospital está administrado por la Marina.
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Un nuevo intento del Gobierno por superar la crisis de desabastecimiento de medicinas terminó sin resultados positivos. La iniciativa de "subasta inversa corporativa fallida", que el Servicio de Contratación Pública (Sercop) lanzó a finales de septiembre de 2025, finalizó con una declaratoria de desierto en los 250 medicamentos que se buscaba adquirir para garantizar el abastecimiento de toda la red pública de salud (Ministerio de Salud, IESS, Isspol e Issfa).
Este es el resultado de un proceso opaco y poco transparente, que PRIMICIAS ha seguido desde septiembre de 2025, sin mayores respuestas de parte del Sercop a pesar de múltiples insistencias.
La llamada "subasta fallida" buscaba replicar los procesos de compras corporativas que se lanzaron en 2011, 2016 (en el gobierno de Rafael Correa) y 2022 (en el de Guillermo Lasso). Aunque públicamente el presidente Daniel Noboa había criticado este proceso, cuestionando que cada una de las instituciones manejaba los pedidos de medicamentos, el Sercop replicó esta iniciativa y la manejó con muy bajo perfil.
Pero los múltiples problemas del proceso terminaron con la declaratoria de desierto, firmada por el director del Sercop, José Julio Neira, el 16 de diciembre de 2025. El argumento: los problemas que presentó la plataforma tecnológica usada para el proceso, que era distinta al Sistema de Contratación Pública.
Así, no existe ninguna certeza sobre cuál es el plan para garantizar el abastecimiento de medicamentos en 2026 y más adelante, sobre todo, después del fracaso de las declaratorias de emergencia en el Ministerio de Salud y en el IESS. Aunque la vicepresidenta María José Pinto, encargada del Ministerio de Salud, aseguró que la crisis se superaría en el primer semestre de 2026.
Un sistema fuera del SOCE
La "subasta fallida" se lanzó a finales de septiembre de 2025 en un portal distinto al Sistema Oficial de Contratación Pública (SOCE), donde se publican todos los procesos de contratación, y donde también se presentaron las compras corporativas de 2011, 2016 y 2022.

Entre los documentos que se cargaron en dicho portal estaban las fichas de los 250 medicamentos que el Sercop buscaba comprar, para abastecer a la red pública de salud. Pero el proceso para presentar ofertas no quedaba claro, pues no se especificaba en ningún lado.
Por eso, aunque el Sercop promocionó en sus redes sociales y en su página web esta "subasta fallida", los proveedores de medicamentos no entendían cómo participar. Esto consta en el acta número 2 de la Comisión Técnica, donde se recogen las preguntas y respuestas de los proveedores: la principal consulta es dónde se presentan las ofertas, dado que los procesos no estaban en el SOCE.
La respuesta: un link, también por fuera del SOCE, en el que se debía crear un usuario en un portal que ya no está disponible. Pero este usuario era independiente al del Registro Único de Proveedores (RUP), y tampoco estaba conectado, aunque sí se establecía que era necesario estar en el RUP.
En dicha acta, el Sercop también justifica su decisión de hacer esta "subasta fallida" por fuera del SOCE: "No existe un proceso en el sistema que se ajuste a lo establecido en la norma para la subasta fallida de medicamentos. Por este motivo, se desarrolló una herramienta que permite automatizar determinados pasos, facilitando la calificación y adjudicación, dado que la creación de un nuevo proceso en el Sistema Oficial de Contratación Pública (SOCE) tomaría varios meses".
Las anteriores compras corporativas siempre se llevaron en el SOCE, recuerda un proveedor farmacéutico que habló con PRIMICIAS. Además, los procesos se daban después de mesas de trabajo con el sector privado, en el que se capacitaba y llegaba a acuerdo, algo que en esta ocasión no se hizo o no se promocionó entre todos los proveedores.
Y justamente esa plataforma es la causal que Neira utilizó para declarar todo el proceso desierto. Según la resolución que oficializa esa decisión, hubo una "falla en la herramienta para el desarrollo de este proceso de contratación", que está respaldada en un informe de la "incidencia operativa en entorno productivo".
Un proceso poco transparente
En octubre de 2025, PRIMICIAS solicitó por correo electrónico al Sercop la respuesta de varias preguntas sobre el proceso de "subasta fallida" de medicamentos. Entre las preguntas que enviamos, estaba: ¿Dónde se va a poder verificar el avance de los procesos, adjudicaciones y convenios? Nunca hubo una respuesta, a pesar de varios mensajes de seguimiento con funcionarios del Sercop.
PRIMICIAS también envió dos pedidos de información a través del Portal Nacional de Transparencia, de la Defensoría del Pueblo, solicitando al Sercop un link donde se pueda verificar las ofertas presentadas para cada uno de los 250 medicamentos. En la respuesta al segundo pedido, con fecha 3 de diciembre de 2025, el Sercop dice que "dicha documentación se publicará a través de los canales oficiales", y que su seguimiento se puede hacer en el portal de la "subasta fallida".
Sin embargo, ese portal no permitía hacer un seguimiento de cada uno de los procesos, ni revisar cuántas y cuáles ofertas, con sus respectivos detalles, se habían recibido para cada uno de los 250 medicamentos. Esto contraviene la Ley del Sistema de Contratación Pública, que establece que la publicidad y transparencia están entre los principios rectores.
Hasta el cierre de esta nota, el portal de la "subasta fallida" no tenía información sobre las ofertas recibidas en los procesos de contratación lanzados.
La situación del desabastecimiento
Gran parte de la crisis del desabastecimiento de medicamentos en la red pública de salud está justamente en la compra corporativa de medicamentos. Este es el proceso que sirve para catalogar los medicamentos y nombrar un proveedor (a través de un convenio marco), que debe entregar el medicamento a todas las entidades del Ministerio de Salud, IESS, Isspol e Issfa a través de órdenes de compra.
El problema es que los últimos convenios se firmaron en el gobierno de Lasso, entre 2022 y 2023, para la provisión durante dos años. En el actual Gobierno no se firmado ni un sólo convenio más, y los que estaban vigentes se han ido terminando poco a poco. Es así que para julio de 2025, había 338 convenios vigentes, pero para finales de diciembre de 2025, ya eran solo 291.
En el cuadro básico de medicamentos de la red pública, actualizado por última vez en 2022, constan 671 medicamentos. Es por ello que, frente al grave desabastecimiento, el Ministerio de Salud y el IESS tuvieron que recurrir a declaratorias de emergencia, para adquirir medicamentos para garantizar el stock entre tres y cuatro meses, pero que no obtuvieron buenos resultados.
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