Municipio de Samborondón: ¿En qué consiste la microzonificación sísmica que se hará en La Puntilla?
La alcaldía de Samborondón, en Guayas, destinará USD 449.000 para una consultoría de gestión de riesgos. En 2024, seis instituciones contrataron estudios similares por USD 1 millón.

En La Puntilla, una parroquia urbana del cantón Samborondón, se realizará un estudio de microzonificación sísmica, contrato valorado en más de USD 400.000. 28 de agosto del 2025.
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Cuando la tierra tiembla, el almuerzo queda servido en la mesa y los ecuatorianos corren fuera de sus casas con el corazón a mil, recordando con temor el último terremoto que en abril de 2016 que marcó a Ecuador y dejó miles de víctimas y daños estructurales.
El sismo de aquella noche de sábado -señalan expertos- podía haber ocasionado menos daños si las ciudades hubieran invertido en una ‘microzonificación sísmica’, un estudio geológico que en los últimos años ha sido considerado por algunos municipios del país, entre ellos Samborondón, como ‘fundamental’ para la prevención de riesgos.
En 2024, seis instituciones públicas, invirtieron USD 1.082.811 en consultorías sísmicas, según los registros del portal del Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop). Ahí figuraron cuatro cantones, el Instituto Geofísico y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
El municipio de Latacunga, por ejemplo, destinó en julio del año pasado la cantidad de USD 236.150 para la “Fase 1 del estudio de microzonificación sísmica y geotecnia del área urbana del cantón”; mientras que, en octubre de 2024, Salinas invirtió USD 61.500 en esa consultoría.

La ciudad de Ambato asignó en mayo del año pasado USD 61.000 para un análisis sísmico en varias quebradas y taludes; y el cantón El Pangui (Zamora Chinchipe) contrató en junio de 2024 la evaluación del riesgo sísmico y estructural de su palacio municipal por USD 19.171.
Mayor inversión
Los mayores montos de inversión los hicieron el Instituto Geofísico y la Secretaría de Gestión de Riesgos. La primera entidad adquirió equipos digitalizadores y sensores sísmicos por USD 434.990 en noviembre de 2024.
Mientras que la segunda institución contrató en diciembre del año pasado una consultoría para “realizar el análisis de riesgo por sismo e inundación en la parroquia Taura, del cantón Naranjal (Guayas), por USD 270.000.
Este 2025, el pasado 22 de agosto, el municipio de Samborondón adjudicó a la firma Kurs S.A. la consultoría para realizar “la microzonificación sísmica del área urbana del sector La Puntilla”, por un monto de USD 449.000, con un plazo de 210 días.
Esta parroquia urbana del vecino cantón comprende desde el inicio de la avenida Samborondón hasta el kilómetro 10,5, en el límite con el cantón Daule, y está conformada por 130 urbanizaciones cerradas, además de centros comerciales, colegios y bancos.
“El peligro sísmico de la ciudad es considerado como alto debido a la proximidad a la zona de subducción y fallas geológicas cercanas. Debido a ello, es importante la preparación y protección, tanto de la población como de la infraestructura”.
Municipio de Samborondón
En los informes que sustentan la contratación, el municipio asegura que requiere evaluar los “impactos económicos directos, pérdidas de vidas, interrupción de negocios y decrecimiento en la productividad para evitar escenarios catastróficos”.
“Los gobiernos y sociedades deber ser cuidadosos de considerar todos los riesgos que pueden afectar su región y, estudiar y conocer qué tipo de infraestructura y población es la más propensa a verse afectada, así como la microzonificación sísmica de las ciudades”, señala.

Comportamiento del suelo
Pero ¿Qué es la microzonificación sísmica? El geólogo Maurizio Mulas, docente de la Facultad de Ingeniería en Ciencias de la Tierra, de la Escuela Politécnica del Litoral, Espol, explica que se trata de un tipo de estudio en el que se analiza, principalmente, la característica o composición del suelo, para así determinar su comportamiento durante un sismo.
“Prevenir un sismo no se puede en ningún lado, para prevenir un evento natural debo saber en dónde, cómo y cuándo, y esto no es posible. La microzonificación sísmica no me permite prevenir un sismo, me permite comprender como se comportará el suelo en el momento que pasa un sismo”, precisó el experto.

Ecuador es un país altamente susceptible a sismos, indica Mulas, porque se encuentra en una zona de subducción (donde placas de corteza terrestre se desplazan unas encima de otras) y por las fallas geológicas.
“Si nos concentramos en Guayas, vemos que hay suelo blando con arcillas, la vulnerabilidad es alta. El suelo es rico en agua, lo que puede amplificar la onda sísmica, que hace que la onda se sienta mucho más”.
Maurizio Mulas, geólogo
La presencia de agua en los territorios incide en que se sienta con mayor fuerza un sismo. De ahí que un temblor puede ser casi imperceptible si una persona se encuentra sobre una colina en relación con otra que está al nivel del mar.
Samborondón, así como Guayaquil, están rodeadas por fuentes de agua (ríos o esteros) que aumentan la vulnerabilidad ante un evento sísmico.
“Los suelos predominantes en La Puntilla son arcillosos y limosos, con un alto nivel freático y rellenos artificiales, condiciones que incrementan la amplificación de ondas sísmicas y la posibilidad de licuefacción. Este estudio es clave para diseñar estrategias que reduzcan la vulnerabilidad estructural y social frente a terremotos".
Marcello Branbilla Serra, director de Ordenamiento Territorial (e) del cabildo de Samborondón.
Branbilla explica que dentro del estudio sísmico se realizarán pruebas de campo, análisis dinámicos y mapas temáticos para conocer las zonas con mayor o menor amenaza. Así se definirán diseños específicos para cada microzona y se reforzarán ordenanzas para la construcción de edificaciones.
Ahí radica la importancia de hacer estudios de microzonificación. “Es muy útil para los proyectos de planificación urbana, porque de esta manera podemos saber si el suelo se compone de roca, dónde podemos construir una casa con una metodología, o si el suelo es arcilla, dónde debemos modificar el método de construcción”, explica Maurizio Mulas.
Normas de construcción
En Guayaquil, por ejemplo, rigen nuevas normas de construcción aprobadas por la municipalidad tras el terremoto del 2016, reglas que obligan a un constructor a obtener, además de los permisos regulares, uno adicional que lo emite el Colegio de Ingenieros Civiles.
Luego de cumplir con estos trámites se aprueba el permiso de habitabilidad de una edificación en Guayaquil. Pero, si se trata de obras ya terminadas, conocer la composición del suelo permite reforzar las estructuras para que un sismo no afecte las construcciones.
El objetivo de la microzonificación sísmica -recalca el geólogo- “radica en que se puedan reducir los daños estructurales de las casas, puentes, y poder construir algo que, en caso de sismos, no se destruya”.

Adicionalmente, agrega el director municipal, Marcello Branbilla, se deben sumar otras acciones como “la actualización de la normativa de construcción, realización de simulacros y planes de emergencia, control técnico de rellenos de urbanizaciones en áreas vulnerables y el mejoramiento del suelo en zonas críticas”.
Países como Chile, altamente vulnerables a sismos, han realizado estudios de microzonificación en las últimas décadas, cuenta el geólogo, de tal manera que un sismo de seis grados no les altera la vida, pueden terminar su almuerzo y, principalmente, “saben dónde ponen los pies”.
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