Pacientes en riesgo por demoras en derivaciones del IESS | "Cuando el prestador podía derivar, no se esperaba mucho", dicen jubilados
Un cambio en la normativa del IESS concentra el proceso de derivación en sus propias unidades, lo que retrasa la atención de pacientes, incluso con cáncer, un mal que no espera.

Imagen muestra la saturación pacientes en la consulta externa del hospital Teodoro Maldonado Carbo IESS el 6 de febrero de 2026.
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Una normativa que aplica el IESS desde 2025 satura las salas de atención de sus hospitales y pone en riesgo la vida de cientos de pacientes que requieren consultas con especialistas, tomografías o pruebas de medicina nuclear en casos de cáncer, un mal que no espera.
Los retrasos se producen porque la normativa dispone que las derivaciones de pacientes -que no pueden recibir atención por falta de equipos, insumos o especialistas- solo se pueden hacer desde las unidades médicas del IESS, y que se debe preferir la misma red del IESS.
“Esto ha generado un problema, porque centralizó las derivaciones; a los prestadores externos les quitaron la posibilidad de derivar desde sus centros médicos a otras unidades con especialistas o equipos”.
Juan Castro, dirigente del Frente Nacional de Jubilados del IESS.
El IESS aplica la normativa 140 desde mediados del año pasado, aunque esta regulación proviene de un acuerdo del Ministerio de Salud Pública, aprobado el 17 de mayo de 2023. Con base en este acuerdo, el IESS dispuso los siguientes cambios en sus derivaciones:
- Para las atenciones por derivaciones en las unidades de prestadores externos se deberá contar con un código de validación que deberá asignarlo el IESS antes de la atención del usuario, considerando la atención oportuna.
- Para la asignación del prestador se debe considerar la capacidad resolutiva, georreferenciación y orden de prelación de la derivación, en primer lugar, a las unidades públicas y posteriormente a la red complementaria (prestador externo o privado).
- Una vez derivado el paciente, y si durante la atención se presentaran complicaciones que escapan la capacidad del prestador, éste deberá notificar al asegurador público al que pertenece el usuario (IESS) a fin de que se realice una nueva derivación.

“Me estaban mandando a Cañar, soy de Guayaquil”
Por estas restricciones, afiliados como Raúl S., de 49 años, han enfrentado demoras en el diagnóstico de enfermedades catastróficas como el cáncer. En septiembre de 2025, Raúl obtuvo una cita en un hospital del IESS en Guayaquil por la inflamación de ganglios cervicales.
“Para medicina general se demoró tres semanas, para unas radiografías casi un mes, para que me vea un otorrino me estaban mandando a Cañar, soy de Guayaquil, al final me la dieron para el 29 de diciembre en un hospital del IESS”.
Raúl, paciente del IESS
La inflamación de sus ganglios no cedía y Raúl buscó un médico particular que le recomendó la extirpación de un ganglio para una biopsia. Endeudándose con amigos, la cirugía le costó USD 1.500, además de los análisis inmunohistoquímicos que le valieron USD 300.
Con ese diagnóstico volvió al IESS a fines de diciembre, donde el dieron órdenes de tomografías del cuello, tórax, pelvis y abdomen, que le fueron agendados para el 10 de febrero en el hospital Teodoro Maldonado Carbo, en el sur de Guayaquil.
“Ya no tengo dinero para hacerme las tomografías, me cuestan USD 900 en Solca, tengo que esperar el turno del IESS, pero me preocupa, porque el cáncer avanza, el cáncer no espera”, se queja este afiliado que cada mes paga USD 85 como aporte al IESS, para recibir atención.
El siguiente paso -le contaron pacientes con linfomas- es obtener una cita con un hematólogo, que le pedirá un examen específico, un Pet Scan. “Eso es con derivación en Solca, me dicen que las derivaciones se demoran meses, luego hay que sacar turno en Solca, otros meses más, ya tengo seis meses esperando, el cáncer no espera”.

"Prestadores externos eran una salida"
El representante del Frente Nacional de Jubilados del IESS, Juan Castro, asegura que la atención que daban los prestadores externos “eran una salida para los usuarios al no haberle dado el IESS mantenimiento a su infraestructura hospitalaria y no haber potenciado su equipamiento”.
Castro afirma que “en carne propia” ha experimentado la desolación de no poder encontrar una cita de medicina general. “No dan la cita, no hay médicos, le dicen ‘insista’. Yo he hecho a través del call center y de la página web, para concretar de manera digital, no he logrado conseguir, desde la madrugada intentando coger un turno”, se queja indignado el representante.
Con los prestadores externos -agrega- “había un poquito más de eficiencia, cuando el prestador podía derivar no se esperaba mucho” “Yo doy testimonio del buen servicio, fui por un espolón y en tres días me atendió el médico general, el traumatólogo y me hicieron la radiografía”, dice.
Su gremio y otras asociaciones de afiliados, pensionistas y jubilados han solicitado reuniones con las autoridades provinciales y nacionales del IESS, pero no han obtenido respuesta. PRIMICIAS solicitó una entrevista a esa entidad, pero aún está pendiente.
“Estamos preparando una gran marcha con todos los perjudicados para difundir esta inconformidad. El problema es integral. Los jubilados usan lo poco que les ingresa de sus pensiones para tener vida, una salud un poco mejor”.
Juan Castro, dirigente del Frente Nacional de Jubilados del IESS.

Normativa repercute en pagos a prestadores
La aplicación de la normativa 140, que disponía que cada derivación de pacientes requiere de un código de validación de las unidades del IESS, repercute en el pago a los prestadores externos que no implementaron la norma durante 2024, sino recién a mediados de 2025.
Cristina Freire, vocera de los prestadores externos nivel 2 en Guayas, afirma que “el problema es ahorita que Espoltel comienza a auditar los pagos correspondientes a 2024. Los prestadores derivaban directamente, ahora recién se acuerdan las autoridades del IESS que tenían que dar un código de validación para las interconsultas”.
La contratista del IESS, Espoltel, aún realiza auditorías médicas a prestadores externos del Seguro Social para autorizar los pagos por servicios médicos dados en 2023, y falta auditar los años 2024 y 2025.
“Como el IESS no dio los códigos de validación, cuando Espoltel termine de pagar el año 2023, porque todavía está la deuda, les falta tres o cuatro meses, entonces ahí va a estar lo caótico, qué vamos a hacer, las consultas las van a echar abajo”.
Cristina Freire, vocera de los prestadores externos nivel 2 en Guayas.
Al no tener los códigos de validación para las atenciones que derivaron en 2024 y hasta agosto de 2025, Freire estima que Espoltel rechazará el 70% o el 80% de las interconsultas derivadas por los prestadores externos del IESS, y “solo pagarán el 20%”. “Cómo vamos a probar que se dio la atención si no tenemos el código de validación que el IESS tenía que dar al prestador”.
Freire lamenta que las salas de los prestadores externos con especialistas, equipos y medicinas están vacías mientras hay pacientes que no reciben atención oportuna a sus enfermedades: “Todo va directo a las unidades del IESS, que no tienen especialistas, están tan saturados que mandan tiempos de espera de hasta seis meses”, cuestiona.
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