Plan vial llegaría a Daule tras 20 años de ‘intenso’ crecimiento urbano | “El tráfico es caótico”, reclaman sus habitantes
Cuatro horas diarias, en promedio, pasan en el tráfico los dauleños que trabajan en Guayaquil. Cada semestre, una nueva etapa urbanizada suma al menos unos 500 vehículos al tránsito vehicular.

Residentes de Daule señalan que uno de los nudos críticos del tránsito en esta ciudad se encuentra en la entrada a la urbanización Ciudad Celeste. 6 de marzo del 2026.
- Foto
Primicias
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Lidiar con el tráfico desde la parroquia La Aurora, en Daule, hasta el centro de Guayaquil se ha convertido para sus habitantes en un desafío de ‘alto riesgo’, en algo ‘caótico’ y en una ‘batalla’ que dura horas para llegar puntual al trabajo o para volver seguro a casa con la familia.
En los últimos años, moradores como Víctor Villao, médico de una empresa azucarera, calcula el tiempo que le cuesta movilizarse desde la urbanización Castilla hasta el Malecón 2000 y retornar en un día entre semana: dos horas en la mañana y dos horas en la tarde-noche.
Para estar a las 08:00 en su trabajo, Víctor sale de casa a las 06:00 y llega a Guayaquil a las 06:30, debiendo dormir en un parqueo público hasta ingresar a su trabajo. Es la única forma de no llegar tarde, cuenta, porque -aunque solo hayan 22 minutos de trayecto- si sale de su casa a las 07:15 el tráfico de ese horario le haría llegar sobre las 09:00 de la mañana.
“Es lo que la mayoría de las personas hace, porque ya identificó estos problemas, salimos a las 06:00, nos toca pernoctar en algún lado hasta esperar el horario de labores. Suelta un poquito el tráfico después de las 09:30, pero no totalmente; ya para las 11:30 se vuelve a colapsar y es largo hasta las 19:00, es caótico”.
Víctor Villao, residente de Daule
Uno de los nudos más críticos se forma a la altura de la entrada a Ciudad Celeste, donde habitan unas 2.800 familias, casi todas con más de un vehículo, que convergen en esta zona vial junto a otras urbanizaciones de Samborondón y Daule.
“Eso se vuelve caótico, ni qué decirle al pie del Centro Comercial El Dorado, eso es ‘Reto Tokio’ como suelo decir yo, hay que batallar con el tráfico pesado, cada día es más la cantidad que ingresa por la vía del PAN (Puente Alterno Norte), es de terror, ni qué decirles a las horas pico, es bravísimo el asunto”, se queja este morador de Daule.

A esto se suma la falta de iluminación, la inseguridad y las frecuentes construcciones en el sector, agrega George Dávila, un ingeniero civil que vive en la urbanización Villa del Rey. Desde febrero de 2025, cuenta, por la construcción de un centro comercial a la altura de la etapa Ambar, en la urbanización La Joya, el tráfico se puso más complicado.
“Se resta en el día dos carriles, uno de ambos lados; por la logística de la construcción requieren un carril para poner grúas, porque es una construcción prefabricada, es una molestia”.
George Dávila, residente de Daule
Este ingeniero civil explica que la vialidad en La Joya es crítica por la cantidad de etapas que se entregan cada seis meses en Daule, además de urbanizaciones satélites como Vistana y otros promotores inmobiliarios que se publicitan en la zona.
“Y sigue creciendo. Aquí ya vamos por la etapa 12 o 14, y cada etapa tiene 570 familias y cada familia tiene dos vehículos que se suman a la vialidad de tres carriles de ingreso a La Joya. La Rioja también está creciendo, hay seis etapas, pero es un plan de 12 etapas”, comenta Dávila.

Crecimiento intenso del 8%
En las dos últimas décadas, el desarrollo urbano de Daule, principalmente en la parroquia La Aurora, ha significado para la ciudad un “reto muy grande”, reconoce el municipio, debido a los riesgos potenciales “por el uso indiscriminado del suelo urbanizable”.
“En los últimos años, el crecimiento en esta zona ha sido intenso, lo que ha dejado al descubierto algunas falencias relacionadas con el impacto del proceso de la urbanización en los sistemas de drenaje natural, en las vías principales”.
Municipio de Daule

La parroquia satélite La Aurora se creó en 2001, mediante ordenanza municipal, y tiene una tasa de crecimiento que supera el 8% anual, según los informes de esa entidad. La municipalidad admite que “su desarrollo no ha obedecido a una planificación global de todo el territorio en lo relacionado a los sistemas de infraestructura sanitaria y a la vialidad”.
“La expansión demográfica de la parroquia satelital La Aurora, al sur de la cabecera cantonal, principalmente sobre el sector conocido como vía Salitre, E486, ha generado un incremento considerable del flujo vehicular en esta vía y en sus conexiones”.
Municipio de Daule.
Con esos antecedentes, el alcalde de Daule, Wilson Cañizares, adjudicó el 20 de febrero de 2026 el contrato para una consultoría que elabore el Plan Maestro Vial y Desarrollo Hidráulico-Sanitario de las zonas urbanas del cantón.
Con un plazo de 240 días y un presupuesto de USD 1.048.114, el contrato fue adjudicado a la empresa Elizalde Consultoría y Construcciones Civiles S.A.S., que tendrá que entregar informes sobre varios temas viales y de infraestructura en el cantón.
- Diagnóstico de la situación actual de Daule tomando como insumo principal el aspecto vial, “factores como el tráfico, seguridad vial, transporte público, privado y comercial”.
- Diagnóstico del sistema hidrosanitario en la parroquia satelital La Aurora evaluando “factores de demanda de agua potable, descarga de aguas servidas, manejo de aguas lluvias y calidad del agua, así como la demanda futura del área urbana a poblarse en esa parroquia”.
- Diagnóstico detallado, tanto de la situación actual de la vialidad cantonal, considerando el transporte de personas, comercio y la siniestralidad vial en áreas urbanas y rurales.
- Diagnóstico detallado de las demandas y necesidades de servicio de agua potable, alcantarillado sanitario y pluvial dentro la zona establecida como urbana del cantón.
Primer plan en Daule
El Plan Maestro Vial de Daule será el primero que tenga el cantón, admitió la municipalidad en sus informes. PRIMICIAS solicitó al alcalde Cañizares una entrevista que se encuentra pendiente.
Mientras tanto, los moradores reclaman al municipio la cantidad de permisos emitidos para el desarrollo de proyectos inmobiliarios sin planes maestros de infraestructura sanitaria o vial.
“Ese crecimiento desmedido es culpa de las autoridades, del municipio. Está correcto que una familia quiera tener su casita, pero las autoridades debieron regular primero las áreas para luego comercializarlas a través de terceros, que se han enriquecido de esto, pero los que vivimos ahí somos los que pagamos las consecuencias”, se quejan.

Compartir: