“Sin preguntas, sólo con la cédula”, el método de descuentos que aplicó la Junta de Beneficencia de Guayaquil a 454.000 pacientes en 2025
¿Cómo hacen los hospitales de la Junta de Beneficencia de Guayaquil para tener el 100% de abastecimiento de medicinas o insumos? Su director, Juan Xavier Cordovez, comparte el secreto.

Imagen de una paciente de la Junta de Beneficencia en la ventanilla de Trabajo Social, donde se aplican descuentos en los servicios de salud. 14 de enero del 2025.
- Foto
Cortesía
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Un sistema de descuentos, "sin preguntas, sólo con la cédula", y que va del 30% al 100% de la factura médica, aplicó la Junta de Beneficencia a 454.000 pacientes que en 2025 acudieron a su red de salud conformada por cuatro hospitales en Guayaquil.
¿Cómo funciona este método? El director de la Junta de Beneficencia, Juan Xavier Cordovez, explica que la idea surgió luego de la pandemia y que comenzó a implementarse desde 2023 hasta llegar a casi medio millón de beneficiarios el año pasado.
En una entrevista con PRIMICIAS, Cordovez comparte el ‘secreto’ que garantiza el abastecimiento del 100% de medicinas e insumos en sus unidades médicas. “Aquí no hay el ‘vaya a comprar a la esquina’, aquí tenemos todo, y es algo de lo que nos podemos jactar”.
¿Cómo nació este sistema de descuentos, de copago?
Después de la pandemia entramos a un proceso de transformación, donde separamos la beneficencia de la operación. La meta era no esconder la beneficencia en la ineficiencia, cómo segregamos esto, dijimos.
El hospital tiene que ser rentable y eficiente y, por otro lado, tener un proceso de inversión social muy bien dirigido y de manera transparente, entonces separamos. Cuando el hospital hace una factura, por ejemplo, de USD 25, el usuario paga 15 y el hospital 10.
¿Cómo funciona el método?
Nosotros recibimos al día 3.000 consultas y tenemos que evaluar a 3.000 personas para que apliquen a un copago.
Entonces, para masificarlos, creamos un programa que tiene varias fuentes de información que lo alimentan, que permite que con el número de cédula que ingresamos, así como el banco hace un análisis de riesgo, hacemos un análisis de su situación social, y nos sale un código, un número.
¿El paciente no tiene que ser entrevistado o llenar formularios?
No, no hay una intervención de una trabajadora social, esto es automático, y de ahí sale un descuento, de 30%, 80%, el descuento llega a través de un algoritmo para definir cuál es su estatus social y económico, no tiene que ir a una oficina a decir qué hace su esposo, es una manera más digna de hacerlo, no hay preguntas de por medio.
¿Desde cuándo se comenzó a aplicar?
Ya tiene funcionando dos años, desde 2023, en toda la red de la Junta, el año pasado hicimos 450.000 copagos, es extraordinario, y hacerlo de manera transparente, en cuestión de minutos, de manera automática. Si el sistema les da el 50% de descuento, aplica para sus exámenes médicos, consulta, operación, para todos los procesos.
¿En qué casos el descuento llega al 100%?
Damos cobertura completa en zonas donde no llega nadie; la Junta de Beneficencia, a través de sus Chalecos Azules, recorre los 221 cantones del país, va a los recintos más alejados y con muy poca atención de salud, son personas que no tienen dinero ni para viajar a Guayaquil, los traemos, operamos y los devolvemos, y de eso hacemos 20.000 operaciones gratuitas al año.

¿La Junta sale a buscar pacientes?
Sí, porque parte del trabajo que hace la Junta es llegar a donde nadie llega. Hay unas historias maravillosas, hemos encontrado a una persona con quemaduras de tercer grado, literalmente en sus últimos momentos de vida.
Se había quemado cogiendo mangos, porque la planta tenía contacto con un cable y se electrocutó, se lo tuvo que sacar de este lugar en moto a una calle, subirlo a una camioneta y estuvo en nuestra unidad de quemados por tres meses, salvamos una vida que nunca iba a tener la atención de nadie, porque estaba en una zona totalmente olvidada.
Olvidada por el sistema de salud público, ¿Cómo está la relación de la Junta con el Ministerio de Salud y el IESS?
En el año 2000, un 85% de los pacientes venían derivados del gobierno, hoy apenas es un 25% y el 75% son pacientes directos de la Junta, es un cambio completo. Nosotros seguimos haciendo intervenciones de alta complejidad para el gobierno y estamos dispuestos a ayudar, pero hemos crecido y hemos puesto nuestro contingente para estas personas que no tenían acceso.
Este cambio en el modelo de la Junta, ¿se debe al retraso en los pagos del MSP o del IESS?
Una es que el gobierno tiene otros derivadores, la Junta no es la única alternativa que fue hace unos 20 años y la otra es que el gobierno está potenciando sus hospitales. Está bien que ellos trabajen sus pacientes, nosotros cogemos los que ellos no lo pueden hacer.
Tenemos hospitales como el de niños Roberto Gilbert, que es irremplazable, el Paulson o el Instituto de Neurociencias, que es único en el país, y ni que hablar del Vernaza que, cuando se trata de traumas, es el mejor en Ecuador.
¿La Junta recibe más pacientes del IESS o del MSP?
Es variable, hoy en día estamos recibiendo más del IESS, menos del MSP, pero esto va en función de la política del ministerio y del IESS, nosotros recibimos a quienes nos derivan y atendemos a quienes llegan por emergencia como dice el contrato que tenemos con ellos.
Constantemente recibimos pedidos especiales del IESS de pacientes de Cuenca, de Azuay, que no pueden tener solución allá, no tienen los equipos, no tienen los insumos. La Junta en ese sentido es un lunar en el país.

Un lunar, ¿por qué?
Porque nunca está desabastecida, no hay el ‘vaya a comprar a la esquina’, aquí tenemos todo y es algo de lo que nos podemos jactar.
¿Cómo hace la Junta para que no falten medicinas? ¿Cuál es el secreto?
El secreto de fondo es una cultura de servicio, 138 años de hacerlo, y la profesionalidad detrás de la Junta, un equipo de profesionales que tiene que responder y llegar a los niveles de calidad internacionales en lo que hacemos.
¿Qué falla en el sistema público?
Primero, es una cobertura nacional, es complicado el tema financiero. La receta de la Junta es que nos hemos preocupado de crear los ingresos necesarios para mantenerla, tenemos un fuerte componente de donaciones para la institución y para dar servicios gratuitos, el año pasado donamos USD 12 millones a instituciones como Solca, el ECU 911, el MSP.
¿Qué donaron?
Medicamentos, principalmente.
En lo administrativo, ¿Cuál es el secreto para que no haya desabastecimiento?
Una de las fortalezas de la Junta es un sistema administrativo organizativo que no cambia todas las semanas, donde el director de la Junta dura cuatro o cinco años, los gerentes tienen 12 o 15 años en sus puestos, hay una cultura de pensar a largo plazo.
La estabilidad permite crear un sistema eficiente y productivo. El hecho de que llega un gobierno y se cambia a todo el equipo ya te crea una serie de… Lo que más se requiere en el Estado es una estabilidad, que se pueda planificar a largo plazo y con solvencia.
¿Qué se viene para la Junta este 2026?
Estamos proyectando un gran crecimiento para 2026 manteniendo el orden y nuestra mayor fortaleza, que es la transparencia. Tenemos desafíos importantes en el área de deportes, el Cementerio General va a tener ampliaciones maravillosas que van a embellecer a la ciudad, y va a ser más fácil el servicio, proyectos inmobiliarios, es un año de crecimiento.
Compartir: