“Nunca debió llegarle tan temprano la hora de partir”, así recuerdan a Héctor Fernando Enríquez en Otavalo
La muerte de Héctor Fernando Enríquez Ruiz ha causado profundo dolor en Otavalo, ciudad donde forjó su camino como ingeniero de sonido y dejó huella en varias agrupaciones musicales.

Imagen de archivo del joven Héctor Fernando Enríquez Ruiz.
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Facebook Mana Maymanda
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La desaparición y muerte de Héctor Fernando Enríquez Ruiz ha causado conmoción en Ecuador. Los restos del joven de 27 años, oriundo de Otavalo, en la provincia de Imbabura, fueron hallados en la vía Alóag–Santo Domingo, a más de 150 kilómetros de su ciudad natal.
Tras siete días sin conocer su paradero, las autoridades confirmaron que el cuerpo de Fernando se encontraba en ese sector, tal como lo había anticipado su madre un día antes.
“Le botaron por un puente. Sabemos que él está muerto, pero queremos que nos ayuden a sacarle. Queremos llevarle a nuestra casa para decirle adiós”, expresó.
Luego de la difusión del caso, la Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos del cantón Mejía desplegaron operativos en varios tramos de la vía Alóag–Santo Domingo para localizar los restos del joven. Tras dos jornadas de búsqueda, el cuerpo fue ubicado en el kilómetro 20 de esta carretera.
Por este caso, la Fiscalía formulará cargos contra tres sospechosos por el presunto delito de desaparición involuntaria. Inicialmente, los sujetos fueron encontrados en posesión de la camioneta de Fernando en el cantón Buena Fe, en la provincia de Los Ríos.
El vehículo fue sustraído la noche del 18 de febrero en Quito, cuando el joven se disponía a retornar a Otavalo. Desde entonces perdió contacto con su familia y aún se investigan las circunstancias del crimen.
Un legado musical en Otavalo
Cuando se difundió la alerta de desaparición de Héctor Fernando Enríquez Ruiz, uno de los primeros datos que trascendió en redes sociales fue su actividad profesional: el joven era ingeniero de sonido.
Esta labor la ejercía principalmente en Otavalo, trabajando con agrupaciones musicales que combinan ritmos tradicionales andinos con propuestas modernas.
Fernando colaboraba con la agrupación Mana Maymanda, que cuenta con nueve años de trayectoria. Durante ese periodo, el joven trabajó con el grupo por aproximadamente tres años.
Cuando se conoció su desaparición, la banda fue una de las primeras en difundir la alerta en redes sociales. “Necesitamos que esté con nosotros urgente”, publicaron entonces.
Tras confirmarse el desenlace del caso, la agrupación compartió un mensaje de despedida:
“Hay noticias que no las quieres recibir nunca. Fernandito, el joven risueño y cariñoso, quien se ganó el aprecio, cariño y respeto de todos nosotros, ha empezado su camino de regreso a casa. Gracias por todo lo que diste”.
Agrupación Mana Maymanda
Roberto Lema, fundador de Mana Maymanda, recordó que el joven se integró rápidamente al grupo gracias a su sencillez y profesionalismo.
“Se puso al servicio del grupo y en la segunda tocada ya parecía que nos hubiéramos conocido desde hace 10 años. Con personas así de profesionales, la química es rápida”, señaló.
Lema también destacó que Fernando se mantenía actualizado en el ámbito técnico y colaboraba constantemente para mejorar los espectáculos musicales.
“Nunca debió llegarle tan temprano la hora de partir”
Cinco días antes de su desaparición, el fundador de Mana Maymanda mantuvo la última comunicación con Héctor Fernando Enríquez Ruiz.
Ambos coordinaban ensayos para próximas presentaciones previstas para el domingo 1 de marzo.
“Listo, Robertito. 5:45 nos estamos viendo allá”. Ese último mensaje hoy conmueve profundamente a Lema, quien asegura que no lo borrará de su chat.
“La maldad del ser humano no tiene medida. A Fernando nunca debió llegarle tan temprano la hora de partir de esta tierra, pero viviremos con el recuerdo que nos dejó”.
Roberto Lema, fundador de Mana Maymanda
Al igual que Mana Maymanda, otras agrupaciones de Otavalo han manifestado su pesar por la muerte del joven, lo que —según Lema— refleja el reconocimiento a su trabajo profesional.
Durante su funeral, estos músicos le rendirán un homenaje interpretando canciones en las que participó desde su labor técnica, como una forma de agradecer su vida, su amistad y el legado que deja en la escena musical de Otavalo.
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