Esto dijeron a la Policía los doctores que atendieron a Luis Alarcón en la clínica odontológica donde murió en Quito
Los testimonios recogidos por la Policía permiten reconstruir lo ocurrido durante el procedimiento que derivó en la muerte de Luis Alarcón, de 37 años, en una clínica odontológica de Quito.

Fotografía de archivo de Luis Alarcón, paciente que murió en una clínica odontológica de Quito.
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Teleamazonas y AMC
Autor:
Redacción Primicias
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Tres doctores mantuvieron contacto con Luis Alarcón minutos antes de que muriera en una clínica odontológica de Quito, el 2 de abril de 2026. Los profesionales fueron abordados por la Policía Nacional el mismo día del hecho.
De acuerdo con el parte policial, los especialistas explicaron qué procedimientos se realizaron y cómo se produjo la descompensación del paciente.
Según el informe, los uniformados acudieron al establecimiento alrededor de las 13:00, tras una alerta registrada en el ECU 911.
Al ingresar al área de consultorios, los agentes encontraron el cuerpo de Luis Alberto Alarcón, de 37 años, en posición decúbito dorsal, es decir, boca arriba. Además, presentaba raspones en el costado izquierdo y en la parte interna de un brazo.
Tras dialogar con el odontólogo general diagnosticador de la clínica, este informó que el paciente tenía programada una endodoncia con el doctor J.A. y un detartraje profiláctico con la doctora M.M.
Según su versión, los procedimientos se realizarían bajo sedación consciente. Sin embargo, durante la atención el paciente se descompensó, por lo que intentaron estabilizarlo hasta la llegada de una ambulancia.
¿Qué dijeron las doctoras que atendieron a Luis Alarcón?
De acuerdo con el parte policial, la doctora M.M., quien debía realizar la limpieza dental profunda, indicó que atendió a Luis Alarcón alrededor de las 11:00.
La profesional señaló que el paciente fue sedado por la anestesióloga I.J. Durante su intervención, que duró aproximadamente 45 minutos, el paciente se mantuvo estable.

10 minutos después, la anestesióloga I.J. advirtió la aparición de un rash cutáneo (ronchas) en la mano izquierda, donde el paciente tenía colocada una vía.
Ante esta situación, se le administró oxígeno y medicación, y se solicitó una ambulancia para su traslado a una casa de salud.
Luis fue sedado en dos ocasiones
En su versión preliminar, la anestesióloga I.J. indicó a la Policía que administró sedantes al paciente alrededor de las 10:00, ya que, según dijo, “el paciente había solicitado con el fin de no sentir nada al momento de la intervención”.
De acuerdo con su testimonio, con la primera sedación se realizó la endodoncia, que duró aproximadamente una hora. Luego, el paciente despertó por unos 15 minutos y fue sedado por segunda ocasión, añadiendo analgesia.
Unos 40 minutos después del segundo procedimiento, el paciente empezó a presentar un rash cutáneo. Ante ello, suspendieron el suero y, al evidenciar la descompensación, le administraron dexametasona e hidrocortisona, sin obtener respuesta.
Frente a la emergencia, solicitaron una ambulancia al ECU 911, pero, según la versión recogida, se les informó que no había unidades disponibles de inmediato.
Mientras esperaban, administraron adrenalina. La ambulancia tardó cerca de 45 minutos en llegar. A su arribo, los paramédicos realizaron maniobras de reanimación, sin resultados favorables.
La versión de la familia
La familia sostiene que Luis Alarcón llegó en buen estado de salud a la clínica. Ese día tenía previsto someterse a tres procedimientos: una endodoncia, un raspado de encías y la colocación de un implante dental.
Sus padres lo acompañaron y salieron por unos minutos. Al regresar, cerca de las 12:00, la anestesióloga les habría informado que se le administró tramadol, tras lo cual presentó un rash cutáneo, aunque habría sido estabilizado.

Minutos después, según relatan, el personal comenzó a mostrarse nervioso e incluso uno de los empleados salió a una farmacia cercana a comprar insumos.
Cuando llegaron los paramédicos, uno de ellos comunicó al padre que su hijo había sufrido un paro cardiorrespiratorio.
La familia cuestiona que la firma de la anestesióloga no conste en la documentación previa del procedimiento. Además, señalan que no está claro por qué se utilizó sedación profunda cuando, según indican, este tipo de tratamientos suele realizarse con anestesia local.
El caso se encuentra en investigación. Mientras tanto, la familia prepara una demanda por presunta negligencia médica.
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