‘Los Cedros del Ecuador’, la obra que reúne más de tres décadas de investigación sobre estos árboles en el país
Tras más de tres décadas de estudio, una investigación documenta las 11 especies de cedros en el Ecuador, incluidas varias recién identificadas, y advierte sobre su estado crítico frente a la deforestación y la tala ilegal.

Cedrela odorata, conocido como cedro rojo.
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Fundación Red de Árboles
Autor:
EFE / Redacción primicias
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Después de más de 30 años de investigación, se presentó el libro 'Los Cedros del Ecuador'. La publicación documenta 11 especies de cedros presentes en el Ecuador continental, entre ellas varias recientemente descritas para la ciencia y otras cuya presencia había pasado desapercibida durante décadas.
Se trata de una obra del investigador Walter Palacios, asociado al Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) y a la Universidad Técnica del Norte, quien ha dedicado más de tres décadas al estudio del género Cedrela, uno de los grupos de árboles maderables más emblemáticos y amenazados del país.
Un cedro es un árbol grande (del tipo de las coníferas, pariente de los pinos) que es famoso en todo el mundo principalmente por la calidad de su madera.
Entre las principales especies que habitan en el país están la 'Cedrela odorata', conocida como cedro rojo, que crece sobre todo en los bosques húmedos y secos de la Amazonía; y la 'Cedrela montana', la única especie del género nativa de los bosques andinos del Ecuador, presente en zonas de altura como Loja, Tungurahua, Carchi y Pichincha.
El trabajo actualiza el conocimiento taxonómico, ecológico y de conservación de estas especies forestales, fundamentales para los ecosistemas andinos y amazónicos.
Nuevas especies en Ecuador
Hasta 2007 se reconocían apenas cuatro especies de Cedrela en el país. Sin embargo, revisiones taxonómicas y estudios realizados entre 2010 y 2025 permitieron identificar nuevas especies como:
- 'Cedrela domatifolia', conocida como cedro ajo por su fuerte olor.
- ; 'Cedrela angusticarpa', descubierta en 2023 en Esmeraldas.
- 'Cedrela pubescens', perteneciente a la familia de las meliáceas, reconocida mundialmente por producir una de las maderas más finas.
- 'Cedrela brevicarpa', descubierta en 2025 en el norte de Manabí y el sur de Esmeraldas.
Según el autor, muchas de estas especies permanecieron “ocultas” dentro del grupo Cedrela odorata, lo que evidencia la complejidad evolutiva del género y la necesidad de profundizar en estudios genéticos y ecológicos, según indicó Inabio en un comunicado.
Rol ecológico
La obra también advierte sobre el grave estado de conservación de varias especies de cedro. Entre las más amenazadas están 'Cedrela angusticarpa', 'Cedrela brevicarpa', 'Cedrela kuelapensis' y 'Cedrela saltensis', catalogadas en peligro crítico debido a la deforestación, la fragmentación de hábitats y la explotación ilegal de madera.
El libro destaca que los cedros producen una de las maderas más finas de América tropical, utilizada históricamente en muebles, puertas, instrumentos musicales y tallas religiosas. En Quito, por ejemplo, varias iglesias del Centro Histórico conservan altares y mobiliario elaborados con cedro desde la época colonial.
Más allá de su valor económico y cultural, el género Cedrela cumple un rol ecológico clave en los bosques húmedos del Ecuador, donde se distribuye desde la Amazonía hasta los Andes, entre los 0 y los 3.300 metros de altitud.
Es una especie estructurante, ya que su copa genera sombra y humedad, sus hojas caídas enriquecen el suelo y sus raíces ayudan a evitar la erosión y a estabilizar los cauces de agua. Además, favorece la regeneración de los bosques y sirve de refugio y alimento para muchas especies de fauna.
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