Davide Ballerini gana sobre los adoquines la sexta etapa del Giro de Italia, en Nápoles
Sobre los adoquines mojados de Nápoles, el italiano Davide Ballerini se benefició este jueves de varias caídas de velocistas consumados para llevarse una inesperada victoria en la sexta etapa del Giro de Italia.

Davide Ballerini festeja su victoria en la Etapa 6 del Giro de Italia, el 14 de mayo de 2026.
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EFE
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Tras un día tranquilo, todo estaba listo para un 'sprint' masivo a los pies del Vesubio cuando una llovizna convirtió el último kilómetro en una pista de patinaje y el guion escrito en el Giro de Italia se hizo añicos.
Paul Magnier, Jonathan Milan y Dylan Groenewegen se presentaban como los principales candidatis, preparados para librar batalla en el último falso llano ascendente.
Pero aún quedaba esa curva a la derecha, a 400 metros de la meta, ya difícil de trazar en condiciones normales a esas velocidades y que se volvió peligrosa con la lluvia.
Y lo que muchos corredores temían desde la salida de la etapa ocurrió cuando dos compañeros de Groenewegen en el equipo Unibet Rose Rockets se fueron al suelo, arrastrando en su caída a varios velocistas y retrasando a otros como Magnier y Milan, muy enfadado después del incidente.
"Por suerte conseguí mantenerme sobre la bici. Pero, sinceramente, no entiendo por qué pusieron un final tan complicado. Sabíamos que con lluvia los adoquines estarían súper resbaladizos. Con cuatro gotas de agua se montó un lío enorme", criticó el corredor del Lidl-Trek, que sigue sin levantar los brazos en este Giro.
"Hoy estaba entre los más fuertes, es realmente una lástima", lamentó por su parte Magnier, que tampoco se cayó, pero se vio obligado a poner un pie en el suelo antes de volver a arrancar y firmar una remontada fantástica para terminar tercero y sumar puntos con los que reforzar su maglia ciclamino de la regularidad.
Entre ese caos, fue Davide Ballerini quien surgió para lograr, a los 31 años, su primera victoria en una gran vuelta, por delante del belga Jasper Stuyven.
"Esperaba ganar una etapa, pero no hoy", explicó el italiano, que estaba trabajando para su compañero Matteo Malucelli, el velocista designado del Astana.
"Pero cuando cayeron los dos primeros tipos, escuché por el auricular: 'dale, dale, dale, hay hueco'. Apreté los pedales y recé para que la meta llegara rápido", contó el italiano, que vive su sexta participación en el Giro.
Los tres ecuatorianos en competencia, Jhonatan Narváez, Alexander Cepeda y Martín López, llegaron a la meta con el mismo tiempo que el resto dle grupo.
Etapa 7
El viernes 15 de mayo, el Giro tomará altura para el primer gran enfrentamiento esperado entre los favoritos en la etapa más larga de esta edición (244 km).
Se trata de una ascensión mítica para rematar, la del Blockhaus (13,6 km de distancia al 8,4% de pendiente promedio), que debe su nombre a un fortín construido en el siglo XIX por las tropas austríacas para luchar contra el bandolerismo en los Abruzos.
"Está claro que habrá diferencias", subrayó Jai Hindley, colíder del Red Bull Bora, que sabe de lo que habla, pues cimentó su victoria en el Giro de 2022 en las rampas del Blockhaus.
La etapa también dirá qué puede esperar realmente en este Giro el portugués Afonso Eulálio, portador de la maglia rosa con una ventaja de 2:51 sobre el español Igor Arrieta y de más de seis minutos sobre los favoritos, entre ellos el danés Jonas Vingegaard.

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