Logo de Primicias

Suscríbete a nuestras notificaciones para recibir las últimas noticias y actualizaciones.

Lo Último
Temas:
  • José Serrano
  • Ecuador en positivo
  • Migrantes por el mundo
Sábado, 12 de septiembre de 2026
  • #ElDeporteQueQueremos
  • En el podio
  • Los protagonistas
  • La fórmula del triunfo
  • El lado B
  • Telegram
  • X Twitter
×
  • Telegram
  • X Twitter
  • Lo Último
  • Política
    • Consulta popular 2025
  • Economia
    • Empresas
    • Reputación en Acción
  • Seguridad
    • Sucesos
  • Quito
  • Guayaquil
  • Jugada
    • LigaPro
    • Fútbol
    • La Tri
    • Tabla de posiciones LigaPro 2026
    • Tabla de posiciones Copa Libertadores 2025
    • Tabla de posiciones Eliminatorias Mundial 2026
    • Tabla de posiciones Copa Sudamericana 2025
    • Mundial 2026
    • Más deportes
    • Ciclismo
    • #Elamarilloquenosune
    • Dónde ver
  • #ElDeporteQueQueremos
    • En el podio
    • Los protagonistas
    • La fórmula del triunfo
    • El lado B
  • Sociedad
    • Especial terremoto
  • Especiales
  • Trending
    • TV y Streaming
    • Música
    • Gastronomía
    • Cine
    • Cultura
    • Agenda
  • Ciencia y Tecnología
  • Firmas
  • Internacional
  • Gestión Digital
  • Especiales
  • Podcast
  • Juegos
Videos
NEWSLETTERS

Los protagonistas

Un proyecto de:

Mauro Díaz y su último baile: Quiere retirarse en el club donde jugó su padre y ayudar a niños de su pueblo

Mauro Díaz termina contrato con Universidad Católica en diciembre. Su deseo es regresar a Gimnasia de Entre Ríos, el club de su pueblo, para retirarse y luego trabajar en el complejo deportivo que construyó para abrirles las puertas del deporte a niños de escasos recursos.

El futbolista argentino Mauro Díaz, tras una entrevista con PRIMICIAS en el Complejo de La Armenia, en agosto de 2026.

El futbolista argentino Mauro Díaz, tras una entrevista con PRIMICIAS en el Complejo de La Armenia, en agosto de 2026.

- Foto

Gonzalo Calvache / PRIMICIAS

Autor:

Felipe Larrea

Actualizada:

12 sep 2026 - 05:55

Compartir:

  • X Twitter
  • Telegram
ÚNETE A NUESTRO CANAL

A Mauro Díaz le cuesta cada vez más recuperarse después de un partido. A los 35 años, el cuerpo le recuerda cosas que antes podía ignorar: dolores que no estaban, esfuerzos que ahora necesitan ser dosificados y recuperaciones que tardan. Pero hay algo que no ha cambiado. Todavía quiere competir.

Lo que sí cambió es la manera de vivir el fútbol. "Hoy llego a mi casa y tengo a mi hija y me hace olvidar de eso". Ya no se lleva a casa la preocupación de si jugó bien o mal como lo hacía cuando tenía 20 años. La familia ocupa otro lugar, por lo que es consciente de que debe disfrutar de lo que queda.

Y lo que queda, al menos por ahora, tiene fecha de vencimiento. El mediocampista termina su contrato con Universidad Católica en diciembre de 2026 y ya piensa en que este pueda ser su último año como futbolista profesional en Ecuador.

Después aparece una posibilidad que tiene muchos más condimentos emocionales que deportivos: regresar a Argentina y jugar en Gimnasia de Entre Ríos, el club de su pueblo, que está en tercera categoría. 

Es el club donde jugó su padre y donde puso punto final a su carrera. También es el lugar en el que comenzó una historia que lo llevó mucho más lejos de lo que aquel niño que empezó a jugar fútbol en Entre Ríos imaginó. "Me gustaría retirarme allí".

No habla de una transferencia, de un último gran contrato ni de una despedida multitudinaria. Habla de volver a casa. "Es un sueño que tengo de chico", dice emocionado en una entrevista con PRIMICIAS.

El fútbol que lo obligó a crecer

Díaz tenía apenas 13 años cuando dejó su casa para perseguir el sueño de convertirse en futbolista. Se fue a vivir lejos de su familia, en una experiencia similar a la que muchos jóvenes atraviesan cuando ingresan a las divisiones formativas de un club. River Plate fue su casa en sus inicios. 

A los 17 años debutó en el fútbol profesional y a los 19 le tocó vivir uno de los episodios más duros de la historia reciente del club 'Millonario': el descenso de 2011. 

La presión fue enorme y, pese a su corta edad, afrontó las mismas críticas y exigencias que el resto del plantel. Junto a varios de sus compañeros quedaron expuestos en medio de una crisis institucional y deportiva que a la final marcó sus carreras.

Díaz reconoce que le habría gustado vivir aquella etapa de otra manera. Pero, con el paso de los años, dejó de verla solamente como una herida y la convirtió en aprendizaje.

En River también encontró a algunos de los referentes que influyeron en su forma de acompañar a los futbolistas más jóvenes. Recuerda especialmente a Marcelo Gallardo y Ariel Ortega, además de otros compañeros que se acercaban a los chicos para aconsejarlos.

Uno de los mensajes que más tiene presente no tenía que ver con el fútbol. Era aprender a cuidar lo que se ganaba. Comprar una casa. Ayudar a la familia. Pensar en el futuro antes que en el auto o en los gastos que llegan cuando un joven futbolista comienza a ganar dinero.

Hoy, Díaz repite esos consejos con los jugadores más jóvenes de Universidad Católica. Les dice que piensen más allá de la cancha. Que se cuiden. Que entrenen un poco más. Que no gasten todo lo que ganan. Que inviertan en algo que pueda acompañarlos cuando el fútbol termine.

Sus planes después del retiro

Mauro sabe que el retiro puede ser complicado. Ha visto de cerca lo que puede generar el final de una carrera en un futbolista. No olvida el caso de compañeros que atravesaron momentos difíciles cuando dejaron de jugar y admite que todavía se pregunta cómo reaccionará él cuando llegue su turno.

Por eso hay algo que aparece una y otra vez cuando habla del futuro: la familia. Le gustaría volver a Argentina. Que su hija crezca cerca de sus primos y de sus abuelos. Que ella pueda compartir más tiempo con su familia. Y también regresar al pueblo que los vio nacer.

El deportista construyó un complejo deportivo en la entrada de su ciudad. Hay una cancha de fútbol, una de pádel, gimnasio y piscina. Sus padres ya trabajan allí y él está estudiando el curso para convertirse en entrenador.

Pero su proyecto no termina en tener un complejo deportivo. Quiere abrir una escuela gratuita para niños. Y detrás de esa idea hay una historia personal.

Cuando era pequeño, sus padres trabajaban y no siempre podían llevarlo a los entrenamientos. Fue entonces cuando apareció una persona que ni siquiera pertenecía a su entorno. Lo veía en la casa de su abuela y lo llevaba a entrenar. Ahora, Díaz quiere que todos los niños de su pueblo reciban ese aprendizaje. 

El complejo está ubicado lejos del centro de la ciudad, cerca de barrios humildes donde muchos niños no tienen la posibilidad de trasladarse hasta los clubes o pagar las cuotas que les permitan entrenar. Su intención es abrirles las puertas y, sobre todo, evitar que el dinero sea un impedimento.

Que puedan entrenar. Que aprendan. Que tengan un lugar donde pasar el tiempo. Que puedan imaginar que también ellos tienen una oportunidad. Es, en cierta forma, la oportunidad que alguien le dio a él.

El último partido todavía no llega

En Universidad Católica ha encontrado un lugar en el que puede aportar desde la experiencia. Y también desde el juego, aunque ya no persigue cada pelota de la misma manera ni realiza esfuerzos solamente porque puede hacerlos.

Aprendió a jugar de otra forma. Ahora busca el espacio en lugar de correr detrás del balón. Si la pelota va hacia un lado, intenta aparecer en el otro. Espera. Lee. Piensa. Recibe con tiempo y espacio para encontrar a sus compañeros.

Después de pasar por diferentes países, Díaz define al fútbol ecuatoriano como físico, con jugadores fuertes y rápidos. Cree que la liga local ha crecido y que la presencia cada vez mayor de futbolistas ecuatorianos en Europa es una señal de ese progreso. 

En Universidad Católica, mientras tanto, siente que el club sigue creciendo. El argentino reconoce que el plantel puede ser corto para una temporada larga, pero también mira hacia abajo y encuentra a los jóvenes de las divisiones inferiores como el futuro de la institución.

A largo plazo se imagina en el complejo deportivo de su pueblo, rodeado de niños y enseñándoles lo que aprendió durante más de dos décadas de carrera. Dice que hoy se ve más trabajando con ellos que dirigiendo a un equipo profesional, aunque tampoco cierra completamente esa puerta.

El fútbol, después de todo, le dio casi todo lo que tiene. Le permitió salir de su pueblo a los 13 años, llegar a River, jugar en distintos países y construir una carrera que lo llevó por Chile, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Ecuador. También le dejó dolores, sacrificios, mudanzas y momentos difíciles.

  • #Universidad Católica
  • #El Deporte que queremos
  • #Fútbol ecuatoriano
  • #Argentina
  • #LigaPro 2026

Compartir:

  • X Twitter
  • Telegram
  • Telegram
  • X Twitter
  • Quiénes somos
  • Regístrese a nuestra newsletter
  • Sigue a Primicias en Google News
  • #ElDeporteQueQueremos
  • Tabla de Posiciones Liga Pro
  • Referéndum y consulta popular 2025
  • Etiquetas
  • Politica de Privacidad
  • Portafolio Comercial
  • Contacto Editorial
  • Contacto Ventas
  • RSS

©Todos los derechos reservados 2026