El futuro económico del Fútbol Club Barcelona depende de la explotación del Spotify Camp Nou, pero aún no termina su remodelación
El objetivo del Fútbol Club Barcelona es que le ingrese 1.450 millones de euros (casi USD 1.670 millones) en los próximos cinco años a través del Spotify Camp Nou. Sin embargo, los socios deben aprobar una ampliación crediticia de USD 300 millones para finalizar las obras del estadio.

Fachadas del estadio Spotify Camp Nou durante la temporada 2022 en Barcelona, el 1 de julio de 2022.
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AFP
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Mientras el primer equipo de fútbol se afianza como uno de los principales aspirantes a conquistar la Champions League, la economía del FC Barcelona afronta una etapa de transición a la espera de que finalice la reforma del estadio Camp Nou, prevista para 2028.
Cuando eso ocurra, el estadio 'azulgrana', que actualmente cuenta con un aforo parcial de unos 62.000 espectadores frente a los 105.000 proyectados, funcionará a pleno rendimiento, lo que permitirá incrementar la facturación, aunque una parte de los ingresos derivados de la explotación del recinto se destinará a pagar el crédito de la remodelación.
La ampliación del préstamo para financiar las obras del 'Espai Barça', que la asamblea general ordinaria debe aprobar este sábado 19 de septiembre de 2026, alcanza los USD 343 millones, que se suman a los USD 1.661 millones ya acordados en la primera fase de financiación.
Los compromisarios, que son los representantes de los socios, también deben dar luz verde a la emisión de bonos con derechos audiovisuales por valor de USD 240 millones, una operación con la que el club pretende obtener liquidez.
Según la entidad, la desviación presupuestaria de las obras del recinto responde a factores externos, como el contexto geopolítico o la dificultad para encontrar mano de obra, entre otras cuestiones, así como a mejoras en el proyecto que inicialmente no estaban previstas.
Mientras tanto, en los despachos se trabaja con el objetivo de alcanzar los USD 1.661 millones de ingresos en el último curso (2030-2031) del mandato del actual presidente de la entidad, Joan Laporta.
Serían unos USD 458 millones más que los que ingresó el Barcelona al cierre del último ejercicio económico, cuando alcanzó los USD 1.214 millones, unas cuentas que los compromisarios deben ratificar en la asamblea.
Pérdidas a pesar del récord de ingresos
La fotografía actual de las cuentas muestra una facturación récord (la entidad superó por primera vez los USD 1.146 millones), si bien cerró el ejercicio con unas pérdidas netas de USD 20 millones.
Se trata del tercer curso consecutivo en el que el club registra pérdidas. En la temporada 2023-2024, estas alcanzaron los USD 104 millones, mientras que en la 2024-2025 el saldo negativo se situó en los USD 19 millones.
Otra de las partidas que experimentó una variación más destacada en las cuentas del último curso fue la referente al endeudamiento. La deuda neta, según el criterio de LaLiga, se situó a 30 de junio de 2026 en USD 695 millones, con un incremento de 158 millones (+29 %) respecto a los 537 millones del curso anterior.
Este notable aumento se debe a que el FC Barcelona ha empezado a pagar los intereses de la financiación de las obras del estadio, cuya explotación parcial sigue condicionando algunos parámetros contables de las cuentas del club.
Un ejemplo es el patrimonio neto (el valor real que posee el FC Barcelona después de restar todas las deudas a los bienes y derechos), que pasó de los USD 175 millones del curso anterior a los USD 192 millones negativos al cierre del ejercicio 2025-2026.
Cierto es que a los ejecutivos de la entidad no les beneficia la normativa contable vigente, ya que la partida referente al inmovilizado intangible deportivo está valorada en función del coste de adquisición y, por tanto, no recoge el valor de los jugadores del primer equipo formados en La Masia.
Actualmente, la contabilidad del club valora la plantilla del primer equipo de fútbol en USD 316 millones, lejos de los USD 1.444 que refleja el portal especializado Transfermarkt.
En cualquier caso, el FC Barcelona confía en normalizar su patrimonio neto a medida que aumenten los ingresos procedentes de la explotación del estadio, gracias principalmente a la venta de entradas y de paquetes de hospitalidad asociados a los asientos VIP.
Un presupuesto continuista
De momento, el Barcelona ha proyectado para el próximo ejercicio, el 2026-2027, un presupuesto continuista, con un aumento de los ingresos hasta los USD 1.370 millones gracias al incremento de la facturación del Camp Nou, que contará con más asientos disponibles, y al aumento de las partidas comerciales.
Todo ello, con un incremento de los gastos de explotación. En este sentido, la partida referente a los salarios deportivos será la que experimente una mayor variación, al pasar de los USD 654 millones actuales a los USD 729 millones previstos.
El club prevé cerrar el ejercicio con un resultado neto positivo de USD 1 millón, una cifra que deberá aumentar cuando finalicen las obras del Spotify Camp Nou, la clave para entender la situación económica en la que se encuentra la entidad.
Con el estadio a pleno rendimiento, el FC Barcelona, valorado por Forbes en USD 7.453 millones, prevé alcanzar los ya mencionados USD 1.662 millones de facturación, con los que pretende hacer frente a una deuda financiera agregada que, incluyendo la financiación del 'Espai Barça', asciende a USD 3.072 millones.
Si estas previsiones se cumplen, el objetivo es pasar de los USD 210 millones de EBITDA -el indicador que mide el beneficio bruto de explotación de una empresa antes de restar los intereses, los impuestos, las depreciaciones y las amortizaciones- a más de USD 424 millones previstos para el último año de la presidencia de Joan Laporta. El Spotify Camp Nou es la gran baza para alcanzar dichos objetivos.
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