"Haz maletas que te vas a la Libertadores": Las historias de vida que IDV llevó de regreso a Venezuela tras casi 10 años
Detrás de la logística de la Copa Libertadores, Independiente del Valle premió la trayectoria de Erly Salcedo y Gleydys Villanueva, los dos únicos trabajadores venezolanos en el club que volvieron a su tierra tras casi una década de sacrificio y distancia.

Gleydys Villanueva y Erly Salcedo, de Independiente del Valle, en un vuelo hacia Caracas, Venezuela, el 4 de mayo de 2026.
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Felipe Larrea / PRIMICIAS
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CARACAS. Gleydys Villanueva, tutora de Dragonas, apoya el pase de abordar en el 'scanner'. "Buen viaje", le dice el miembro de la tripulación. Ella pasa la puerta y se dirige al avión. Y le embarga una emoción indescriptible. Está a pocas horas de regresar a su casa, Venezuela, después de nueve años.
En el avión mira fijamente su celular. Escucha música y se distrae durante las dos horas y medio de viaje entre Quito y Caracas.
Erly -asistente técnico de IDV Juniors- luce calmado en la quinta fila del avión que traslada a la delegación 'rayada' a la capital venezolana. Con unos audífonos que cubren gran parte de su cabeza y una tablet, el DT analiza partidos y se concentra en su trabajo.

Ambos viajan unidos con un mismo propósito y una misma ilusión: reencontrarse con sus seres queridos y, por supuesto, comer arepas. Son las prioridades de un viaje fugaz (menos de 48 horas).
Son las 19:15 hora local. La tripulación en cabina anuncia el aterrizaje en el aeropuerto Internacional Simón Bolívar. Tanto Gleydys como Erly sacan su teléfono y filman el arribo. La sonrisa en sus caras lo dice todo. Cumplieron un sueño. Llegaron a casa.
Y todo eso gracias a la gestión de la dirigencia de Independiente del Valle, que los invitó -de sorpresa- a Caracas, a propósito del partido frente a la Universidad Central de Venezuela por la fase de grupos de la Copa Libertadores. Un gesto enorme.
"Vuelvo mejor de lo que me fui"
Erly Salcedo, quien nació en Barquisimeto, se fue de Venezuela siendo asistente de la selección nacional Sub 15. Al partir, dejó una promesa en su cuenta de Instagram: "Voy a volver mejor de lo que me fui". Hoy, tras siete años en la estructura de IDV, el fútbol le devolvió la palabra.
"El club me invitó como un valor al trabajo. Siento una emoción encontrada; mi hijo de cinco años es ecuatoriano y mis padres solo lo conocen por teléfono", relata Erly con la voz quebrada.
"Si no hubiese viajado, igual le hubiese agradecido mucho al club. IDV me ayudó a crecer como persona y profesional. El día que tenga que partir, lo llevaré siempre en mi corazón".
Erly Salcedo, asistente técnico de IDV Juniors
Para él, este regreso es una pausa necesaria en una carrera vertiginosa, donde ha visto crecer a joyas como Moisés Caicedo, Willian Pacho, Piero Hincapié y Patrik Mercado.
"Lo primero que quiero es respirar este oxígeno y comerme una arepa hecha aquí", confiesa, mientras reconoce que, aunque su presente está en Ecuador, su corazón nunca se desprendió de la tierra que hoy ve con "esperanza de levantarse".
De mesera a "madre" de 74 jugadoras
La historia de Gleydys, oriunda de Puerto Ordaz, es la del migrante que no le teme a a nada. Llegó a Ecuador en 2017. Trabajó en un centro comercial y en un restaurante como mesera, antes de que IDV viera en ella la capacidad de administrar y cuidar lo más preciado del club: sus jóvenes jugadoras.
"Hace una semana me llamaron a la oficina del coordinador del primer equipo. Cuando dije que tenía nueve años sin ver a mis padres, me dijeron: 'Haz maleta, te vas con el primer equipo a la Libertadores'", cuenta Gleydys. Su reacción fue un llanto incontenible y un abrazo de agradecimiento.
"Veo una Venezuela con ganas de ser esa que todo el mundo recuerda, una que se quiere levantar. Quizás hoy no es esa que se pueda recordar, pero sí una que quiere volver a esos buenos momentos".
Gleydys Villanueva, tutora de Dragonas IDV
Como tutora, Villanueva es la figura materna en la residencia del club. Despierta a las chicas a las 05:00, controla sus medicinas, las lleva al colegio y las acuesta. "Son 74 hijas", dice.
Tan fuerte es el vínculo que sus dirigidas le mandaron mensajes antes de viajar: "Tía, no se vaya a quedar en Venezuela, regrese". Pero ella tiene claro su destino: "Me veo en Ecuador, ese país me demostró lo fuerte que soy".
Un encuentro marcado por el sacrificio
Ambos comparten el sacrificio de la distancia. Gleydys recuerda el miedo constante a "esa llamada" que nadie quiere recibir; ella la tuvo cuando falleció su tío y no pudo estar presente. Erly, por su parte, ha sacrificado navidades y cumpleaños por torneos juveniles en Brasil o Chile.
Hoy, la agenda en Caracas se mide en minutos, no en horas. Gleydys viaja con dos maletas cargadas de chocolates ecuatorianos para sus sobrinas. Lo primero que busca es comer una arepa hecha por su madre, pasar tiempo con sus sobrinas y disfrutar de su tierra.
Aunque la atención se centrará en el partido ante UCV, en el estadio Olímpico de Caracas, para estos dos venezolanos el resultado ya es una victoria.

Independiente del Valle ha demostrado que su éxito no solo radica en la metodología de entrenamiento o en la venta de jugadores a Europa, sino en el reconocimiento humano a quienes sostienen la base de la pirámide.
Erly y Gleydys regresarán a Ecuador con el equipaje lleno de abrazos postergados y el sabor de la arepa de casa, confirmando que, a veces, la Copa Libertadores es el pretexto perfecto para que los sueños, finalmente, aterricen donde todo comenzó.
Independiente del Valle visita a UCV este martes 5 de mayo en el estadio Olímpico de Caracas, a partir de las 20:00 hora local (19:00 de Ecuador), con transmisión en vivo y para todo el continente de ESPN y Disney Plus.
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