"Esta será mi última batalla": El conmovedor relato de Polo Carrera sobre el milagro que lo puso de pie
Polo Carrera, gloria de Liga de Quito, quiere ganar el partido más difícil de su vida tras superar un cáncer, un infarto y una infección que casi no lo deja caminar. La historia de cómo la familia y el apoyo viral de miles de hinchas en redes lo ayudaron a levantarse.

Polo Carrera, gloria de Liga de Quito, conversa con PRIMICIAS, en su casa, el 11 de marzo de 2026.
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Gonzalo Calvache/ PRIMICIAS
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La sala de la casa de Polo Carrera es un rincón detenido en el tiempo. En el acogedor espacio todo recuerda la exitosa carrera del mejor 10 de la historia del fútbol ecuatoriano: fotografías en color sepia, cuadros familiares, álbumes de acetato, libros y revistas con páginas amarillentas por el transcurso de los años con la imagen del futbolista que triunfó pese a que solo veía con su ojo izquierdo.
Polo es un guerrero del fútbol. También de la vida. A los ocho años, cuando vivía en el barrio de San Sebastián, en el Centro Histórico de Quito, perdió la vista del ojo derecho, en un accidente doméstico.
Su limitación visual no fue un impedimento: saltó a la cancha del profesionalismo con 16 años, en Liga de Quito. Estuvo vigente dos décadas desde 1962 hasta 1982. Brilló en la 'U', jugó en Peñarol de Uruguay, en el Fluminense de Brasil. En el país también dejó constancia de su calidad en equipos como Universidad Católica, América y Deportivo Quito.
En el fútbol, la visión periférica es un recurso esencial. Polo lo sabía y fue ingenioso para imponerse en el balompié: “Como no veía con el ojo derecho, no podía jugar por el lado izquierdo de la cancha. Entonces, me iba al otro lado, para poder controlarlo todo”. La sabiduría también estuvo en saber adaptarse.
Una luz tenue entra por uno de los ventanales de la sala iluminando su rostro desde el costado. Carrera tiene ahora 81 años y conversa con PRIMICIAS sobre las duras batallas de la vida.
Lleva un look cotidiano: camisa azul cielo y jean. Su postura corporal aún conserva una dignidad atlética. El hombre que aprendió a controlar todo en la cancha, usando un solo ojo, se encontró en los últimos tres años con un rival difícil de gambetear: la salud. El cuerpo, que se volvió experto en soportar duras patadas de los rivales más feroces de América, envió preocupantes señales de alerta.
Desde 2023 hasta enero de 2026, 'Polito' se enfrentó, sucesivamente, a un mieloma o cáncer de huesos, a un infarto que sobrevino mientras manejaba por la avenida Amazonas en Quito y, finalmente, a un insoportable dolor de rodillas, tras un procedimiento con células madre. Este último episodio lo dejó en la cama de un hospital por 11 días. Postrado, sin poder moverse. A punto de perder el partido de su vida.
"Superé el cáncer, sobreviví al infarto. Pero, el tema de las rodillas fue el peor. No podía caminar. Veía el fútbol por la tele y decía: ¿ y yo?”, exclama Carrera. Sus ojos se enrojecen y la voz se le quiebra en un gesto de impotencia. “Pero aún sigo aquí, jugando el tiempo que nos queda".
En medio de la nostalgia, Enzo, un inquieto perrito schnauzer, de año y medio, aparece en escena y se ubica a los pies del goleador histórico de Liga. El pequeño perro parece buscar consuelo para su amigo. Se pone en dos patas y llama su atención. Muy cerca de la escena, desde un sillón café, su nieta María Paz Cerón lo mira con ternura interviniendo cada tanto sobre los temas de salud de su abuelo.

El video viral que le devolvió las fuerzas
María Paz Cerón idolatra a su abuelo. Juntos miran partidos de fútbol “de la Liga de Quito, de River Plate y de Messi”. Muchos de esos juegos se observan en silencio, acostados en la cama de Carrera, en la rutina cómplice que desarrollan los seres que se aman profundamente.
Cerón viste un cárdigan gris por encima de una camiseta blanca y un pantalón negro. El look sobrio cede el protagonismo a su rostro expresivo de ojos miel. Ella recuerda que el 8 de diciembre de 2025 decidió actuar, cuando vio que la luz de la vida del 10 se iba extinguiendo.
Juntó imágenes de las viejas revistas de fútbol de su abuelo y algunas fotografías del carrete de su celular. Armó un reel. Quitó la privacidad de su cuenta de Instagram y abrió su corazón en la avenida digital. Quería que su mensaje llegase a los hinchas, a quienes escucharon alguna vez del gran Polo. No buscaba likes. Buscaba un milagro para el hombre que le enseñó a amar el fútbol.
"Aunque solo he podido verlo en videos, todo el mundo siempre me han dicho que fue un crack. Hace un par de semanas tuvo una operación de la rodilla que no salió como esperábamos (...) Por primera vez está desanimado y muy afectado (...) Sé que hay mucha gente afuera que lo recuerda y le pondría muy feliz si es que le mandan ánimos y cariño".
El mensaje continúa: "Él se va a poner feliz con que una sola persona lo recuerde. Mi viejo (Polo Carrera) y yo les agradecemos de todo corazón".
Un posteo en redes, nacido de la angustia de ver a un roble "apagarse", se transformó en una corriente de vitalidad compartida. El reel tuvo 4.851 likes, 672 comentarios y se compartió 496 veces. Se volvió noticia en medio de comunicación tradicionales, en las redes sociales. Una empresa de autos dedicó en redes una canción al mítico jugador. Los teléfonos de Cerón y Carrera estallaron de amor y empatía.
Álex Aguinaga, Gonzalo Valle, Paúl Ambrossi hicieron llegar su saludos. La Federación Ecuatoriana de Fútbol puso a disposición sus servicios médicos y de fisioterapia. La familia de Ángel 'Negro' Marín, delantero uruguayo que brilló en el América de Quito, también envió mensajes de aliento. También lo hizo la hija de Fausto Zambrano (+) , quien escribió una biografía de Carrera.
"Siento que algo bueno hice, que algo valgo en el fútbol"
Polo Carrera aparece de cuclillas, en una foto de 1975. Su hijo Paúl lo abraza por el cuello; ambos llevan la camiseta blanca de Liga de Quito, con la 'U' en el corazón. La imagen predomina en la sala del domicilio del exjugador y extécnico, ubicado en el centro-norte de Quito.
Carrera dice que no alcanzó a leer todos los mensajes que le llegaron. Leyó muchos. Está agradecido con todos. "No solo en las redes, sino cuando voy por la calle. La gente me para y me dice: Polo, ¿cómo estás? ¿ya te sientes mejor? El amor de mi familia y de la gente me levantó". Carrera dice que siente que hizo algo bien en la vida, que algo vale en el fútbol.
Un bastón acompaña el paso lento del futbolista que hizo del balón su mejor amigo en tres décadas de carrera deportiva. Entre el 2 y el 11 de enero de 2026 fue operado nuevamente de la rodilla y ahora realiza ejercicios de rehabilitación. La principal dificultad es ejecutar el movimiento de ponerse de pie, cuando está sentado. Ha perdido mucha masa muscular.
Polo convive con dos stents en el corazón. Es considerado un paciente "en remisión" por su tratamiento del cáncer de huesos y cada 21 días toma pastillas como parte de su tratamiento. En los duros tratamientos en Solca se ha encontrado con pacientes que le comparten sus historias de vida, con médicos que lo han apoyado.
Las enormes batallas que el mítico 10 ha lidiado contra la enfermedad han tenido consecuencias. La batería del sistema inmune prácticamente está en rojo. Acepta pocas invitaciones de sus amigos para salir y conversar o tomar un café. Siempre que sale, le dice a sus seres queridos, que esta será "la última batalla". "Les digo que voy a ganar, como siempre, como marca la historia de mi vida".
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