Mundial, día 18: Canadá avanza con un gol solitario en una Copa del Mundo donde ya se sienten los excesos
Comenzaron los dieciseisavos de final y ya se siente el trajín: la fase de grupos tuvo 72 partidos, un poco más que todo el Mundial de 2022. ¡Y mejor ni hablar de la huella ecológica!

El canadiense Alphonso Davies saluda tras el partido entre Sudáfrica y Canadá, en Los Ángeles, el 28 de junio de 2026.
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EFE
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Los dieciseisavos de final comenzaron en la jornada 18 del Mundial y, quizás porque fue domingo, quizás porque no estamos acostumbrados a tanta monumentalidad, fue un día en que ya se sintió todo un poco pesado. Ya no fue tan divertido el "four... three... two... ¡one!" antes del pitazo inicial. O a lo mejor se debe a que solamente hubo un partido (que tampoco se trataba de un clásico) y un apenas un gol.
Canadá se convirtió en el primer clasificado a los octavos de final tras vencer 1-0 a Sudáfrica en un partido muy equilibrado, que parecía encaminado a la prórroga. Pero Stephen Eustáquio apareció en el minuto 92 con un potente remate para evitarnos el tedio de un alargue y, de paso, sellar una victoria histórica para los coanfitriones, que nunca habían llegado tan lejos en una Copa del Mundo.
Pero parece que más lejos llegaron los excesos causados por este gigantesco Mundial. Es lógico, porque solamente la fase de grupos necesitó 72 partidos, cifra desproporcionada cuando se compara con las Copas del Mundo desde 1998 hasta 2022, cuando solamente se jugaron con 64 partidos en total.
Por eso, era lógico que en la fase de grupos de 2026 se rompiera la marca de asistentes a los estadios: ya va por los 3.605.357 aficionados, y seguirá en aumento pues existe una amplia demanda por los boletos. La meta: 7 millones de boletos. Bien lo saben los ecuatorianos, que pugan por un puestito en el estadio Azteca para el partido con México del 30 de junio.
También se reporta un exceso en el impacto ambiental. Al ser el primer mundial con 48 selecciones y 104 partidos repartidos en sedes tan distantes (desde Canadá hasta México), las emisiones de gases de efecto invernadero se habrán multiplicado por tres: Las proyecciones de expertos indican que esta edición generará cerca de 9 millones de toneladas de CO2.
La utilización continua de jets privados por parte de ejecutivos de la FIFA, como el presidente Gianni Infantino, no son precisamente el mejor ejemplo de lo ecológica que es la organización rectora. Bueno, de alguna manera hay que llegar a todos los partidos.
Después de todo, el único exceso que sí le gusta a la FIFA es el dinero. Un estudio de OpenEconomics y la Organización Mundial del Comercio (OMC) proyecta que el torneo aportará cerca de USD 41.000 millones al Producto Interno Bruto mundial.
Lo bueno es que desde mañana los 16avos se pondrán más interesantes, pues juegan Brasil vs. Japón (se evocará por enésima vez a 'Los Supercampeones', qué originales), Alemania vs. Paraguay (¿chao, profe Alfaro?) y Países Bajos vs. Marruecos. Volverá el exceso que sí nos gusta: el del fútbol.
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