Así pasó Emelec de grande a ser equipo chico, en 45 meses: 10 razones del encogimiento 'eléctrico'
Desde 2023, Emelec es un desastre: solo pelea por no bajar a la B, tuvo cuatro presidentes, siete técnicos y malos planteles. Hoy está en el hexagonal del descenso. No quedan rastros de la grandeza que lo consagró tricampeón y protagonista entre 2009 y 2018.

Los jugadores de Emelec en el partido ante Mushuc Runa el jueves 23 de julio, por la Fecha 21 de la LigaPro 2026.
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Emelec ya no es un club grande. Hoy se gestiona, compite y ficha como un equipo chico. La realidad es brutal y no admite matices: el gigante del Astillero se encogió. El desastre de la era pos-Nassib Neme es indiscutible. La grandeza que se construyó desde la directiva, especialmente entre 2010 y 2018 —lapso exitoso de cuatro coronas y cinco subtítulos—, se disolvió en una acelerada ruina institucional, económica y deportiva.
El desplome comenzó en la cabeza. La desinstitucionalización terminal se refleja en datos críticos: cuatro presidentes y siete técnicos en tres temporadas y media. El fenómeno que destruye a Emelec no es una simple mala racha. Es un proceso sistemático en el que cada directorio pernicioso aplicó fórmulas nefastas para achicar a los azules y mancillar su alcurnia.
A la par del descalabro dirigencial, se dinamitó la capacidad de generar recursos y mantener finanzas estables. Hoy, Emelec subsiste ahogado en deudas, demandas, huelgas frecuentes de un plantel que se niega a entrenar por falta de pagos y periódicas prohibiciones de la FIFA que le impiden fichar.

Contrataciones de equipo chico
En la cancha, la degradación es evidente. Imposibilitado de incorporar figuras de peso y obligado a reducir costos, el que fue gigante ahora contrata como club chico. Por ejemplo, en 2025 la plantilla se 'reforzó' con una legión de futbolistas de la segunda categoría y con otros que fueron descartes de la Serie B.
Además, a partir de 2023, por Emelec han desfilado algunos entrenadores principiantes y otros que en el certamen nacional no han conseguido nada. Resulta preocupante que un empresario de futbolistas opere abiertamente como asesor deportivo del club: un manifiesto conflicto de intereses que ya pasó factura con el fiasco del DT Vicente Sánchez, representado por dicho agente.
Renunció a ser grande
La consecuencia final de esta decadencia es el fin absoluto del protagonismo. Desde 2023, Emelec renunció a la grandeza para arrastrarse de la mitad de la tabla para abajo, vegetando en el torneo de la LigaPro. En este 2026, tampoco pelea por otra cosa que no sea evitar bajar a la B y vive atrapado en una crisis de resultados. Las 14 presencias consecutivas en certámenes de Conmebol (2010-2023) evocan un improbable retorno a tiempos mejores.
La penosa transformación de Emelec, el grande que se hizo chico, ya la sufrieron Deportivo Quito y El Nacional. Si el rumbo 'millonario' no cambia, la Serie B podría dejar de ser una advertencia para convertirse en la inevitable e inmediata realidad.
Estos 10 datos evidencian las razones del colapso de un grande que ahora juega y obtiene los resultados de un equipo chico (Emelec fue undécimo en 2023, décimo en 2024 y 2025, y en este 2026 ocupa el duodécimo lugar de la tabla).
1. Un presidente cada 11 meses, en promedio
La estabilidad institucional hoy es un sistema desconocido en Emelec. En la entidad pionera de la instauración del profesionalismo en el fútbol ecuatoriano hay más caos que en un equipo barrial. En un hecho impropio para un club grande, en un lapso de 45 meses —desde noviembre de 2022 cuando José Pileggi ganó las elecciones— el equipo ha tenido cuatro presidentes distintos. Es decir, en promedio uno cada once meses y una semana.
2. Los neófitos no han servido
Así también se encoge a un club grande: la presidencia de Emelec, que alguna vez ocupó George Capwell, la han asumido cuatro novatos en los 45 meses recientes. Una situación a contracorriente con la historia azul, protagonizada por socios sin trayectoria como dirigentes, sin previa experiencia de mando en la entidad ni funciones relevantes que les hayan otorgado poder de decisión en temas trascendentales en directorios anteriores. Los neófitos fracasaron.
3. Imagen de club barrial
La condición e imagen de grande de Emelec se vino abajo desde 2023 por turbulentas disputas dirigenciales, la mayoría ventiladas públicamente. 11 miembros del directorio de José Pileggi —media docena de ellos de golpe— renunciaron; el primero en marcharse fue el vicepresidente Jorge Bonnard. A un mes de cumplir dos años en el cargo, Pileggi también dimitió.
En la breve gestión de César Avilés, directivos de bajo rango usaron las redes sociales para culpar a la prensa de los fracasos y dar ultimátums a los DT. Luego, Jorge Guzmán fue depuesto por el Viceministerio del Deporte. Se nombró un interventor y, tras nuevas elecciones, asumió David Jiménez, actual presidente, y de inmediato hubo más bajas, como la renuncia del exfutbolista Christian Noboa de la Comisión de Fútbol.

4. 17 derrotas como dueño de casa
A Emelec, como local, ya no se lo respeta. Sus rivales se presentan en el Capwell para jugar a placer, sin temor. Ese estadio solía ser una fortaleza casi inexpugnable. Los equipos campeones de 2015 y 2017 solo perdieron una vez en su cancha en ambos torneos. Eran épocas de grandeza. Desde 2023, el encogido cuadro emelecista acumula 17 derrotas como dueño de casa: tres en 2023, cuatro en 2024, 7 en 2025 y tres en lo que va de 2026.
5. Números de equipo chico
Estas escuadras sometieron a Emelec en el Capwell, entre 2023 y agosto de 2026: Aucas (3 veces), Macará (3), Independiente del Valle (2), Deportivo Cuenca (2), El Nacional (2), Delfín, Liga de Quito, Universidad Católica, Barcelona SC y Guayaquil City.
Esas 17 caídas representan 51 puntos perdidos en casa, más otras 36 unidades que se escaparon por empates. En este período como anfitrión, Emelec apenas rescató 99 puntos (el 53% del total).
6. Dos palizas por encogerse
La triste metamorfosis de Emelec, de equipo grande a chico en solo 45 meses, le ha significado soportar en el Capwell dos palizas inéditas. Universidad Católica obtuvo su triunfo más amplio sobre los azules en Guayaquil al golear 4-0 el 16 de febrero de 2025. El 14 de septiembre del mismo año, Barcelona SC se llevó el Clásico del Astillero por 4-0, la victoria canaria más abultada en ese escenario en la historia del campeonato nacional.

7. Dos botones como muestra
Hay datos estadísticos que reflejan la grandeza y la pequeñez de un equipo. En 2013 Emelec fijó un récord espectacular: el mejor arranque de campeonato nacional en la historia para un club ecuatoriano al conseguir ocho triunfos consecutivos. Ese año los azules ganaron las dos etapas y se coronaron sin necesidad de finales. En 2023, ya achicados, los millonarios igualaron una marca negativa de 1983 de nueve partidos seguidos sin ganar.
8. ¿Goleadores, en serio?
La tabla de goleadores, famélicos en el caso de Emelec, también explica el derrumbe y el fin de su grandeza. En 2023 su artillero fue Miller Bolaños, con apenas ocho anotaciones. En 2024 fue peor: ocho festejos repartidos entre Facundo Castelli y Jaime Ayoví (cuatro cada uno). En 2025 los máximos cañoneros fueron tres: Ayoví, Castelli y José Francisco Cevallos Jr., con cinco por cabeza. En este 2026, Luca Klimowicz lidera el registro con cinco tantos.
9. Evitar el descenso y nada más
En la cancha tampoco quedan rastros de Emelec como equipo grande. Si entre 2009 y 2018 siempre estuvo en el podio, en las recientes cuatro ediciones del torneo de la LigaPro, incluida esta de 2026, el máximo objetivo es no descender a la Serie B. La aspiración de ser campeón o de clasificar a la Copa Libertadores es una ilusión irreal para un club arruinado y con un plantel mediocre. El último momento estelar de Emelec se remonta a 2021, cuando fue finalista.
10. Siete DT: uno cada seis meses y 9 días
En el apocado Emelec actual, cualquiera puede ser entrenador. Tras empezar el periodo gris con Miguel Rondelli en 2023, quien tenía un año de experiencia en primera división, se les dieron enésimas oportunidades a Guillermo Duró y Jorge Célico, pese a que no han ganado nada en el torneo ecuatoriano. Con los colombianos Hernán Torres y Leonal Álvarez no pasó nada destacado.
Los dos últimos experimentos, con David Jiménez como presidente, fallaron por completo en 2026: el bisoño Vicente Sánchez, con solo seis meses y 28 partidos de trayectoria, y ahora Cristian Nasuti, quien nunca había dirigido en la primera categoría. Emelec está ubicado, por ahora, en la zona del hexagonal del descenso.

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