El 'Bitri' al borde del abismo, las claves financieras, judiciales y directivas del colapso de El Nacional
Ahogado por una deuda que roza los USD 12 millones, acorralado por más de 92 juicios y con el riesgo inminente de perder la categoría. ¿Cómo llegó El Nacional a esta debacle?

Jonathan Borja conduce el balón durante un partido de El Nacional ante Gualaceo, el 24 de julio de 2026.
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El martes 4 de agosto de 2026, El Nacional aguardaba el golpe de gracia. Cuatro de sus acreedores aún no remitían al club la carta donde desistían, al menos por esta semana, de solicitar una sanción deportiva contra el equipo criollo por impagos.
En los pasillos de la institución, el interventor Juan Manuel Aguirre esperaba la notificación oficial de la Comisión Disciplinaria de la FEF: una disminiución de seis puntos que habría hundido al plantel en la penumbra de un escalofriante –1 en la tabla de posiciones de la Serie B.
El milagro llegó provisionalmente. El extécnico Juan Grabowski y los exfutbolistas Pedro Quiñónez y Charles Vélez no enviaron el desestimado a las oficinas del club, sino directamente a la Federación Ecuatoriana. Ese desvío burocrático le dio un respiro temporal al 'Bitri' y evitó la pérdida de puntos, aunque la tregua es apenas un parche sobre una herida abierta.
El drama no ha terminado: hasta el viernes 7 de agosto se espera algún ultimátum. Si los acreedores no postergan sus cobros, la quita de puntos será inminente y el descenso, inevitable.
El descalabro del histórico 13 veces campeón representa una de las crisis institucionales más feroces en la historia del fútbol ecuatoriano; una espiral degradante que lo mantiene al borde de la extinción jurídica. Su colapso trasciende la cancha y se propaga en tres frentes:
- Judicial: Acumula más de 92 juicios activos entre juzgados civiles y laborales.
- Financiero: Afronta embargos vigentes y el congelamiento de sus cuentas por parte del Servicio de Rentas Internas (SRI).
- Deportivo: Mantiene deudas registradas en la FEF con exfutbolistas y entrenadores. Destaca el caso de Grabowski, a quien se le adecudan USD 10 000; el DT firmó a inicios de temporada pero ni siquiera pudo debutar, bloqueado porque el club no pudo inscribir jugadores debido a suspensiones previas en la FIFA.
Aunque no existe un balance oficial ni un monto definitivo, el interventor Juan Manuel Aguirre confirmó a PRIMICIAS que la revisión preliminar sitúa el déficit cerca de los USD 12 millones. Tras haber descendido a la Serie B en diciembre de 2025, El Nacional camina hoy sobre un delgado hilo: las sanciones económicas amenazan con empujarlo, en cuestión de días, al abismo de la Segunda.
¿Cómo llegó El Nacional a su debacle?
Tras la revisión documental, el interventor Juan Manuel Aguirre sostiene que el endeudamiento más agresivo de los criollos ocurre en los últimos años: durante las administraciones de Lucía Vallecilla (2019-2023); la de Marco Pazos (2024-2025) y la de Ricardo Cajas y la posterior administración del grupo inversor NEF( 2025-2026).

La falta de una auditoría forense impide que los 14.000 socios que tiene el club militar conozcan con claridad el alcance de la deuda. Uno de sus impulsores es el exgerente del equipo, Galo Moscoso, quien recomendó en la Asamblea de socios de enero la contratación de una firma extranjera para realizar un examen exhaustivo a las debilitadas arcas financieras del equipo.
Moscoso le dice a PRIMICIAS que el análisis tendría que ir más atrás de lo que propone el interventor. "Se tiene que analizar las administraciones de Jorge Yunda (2014-2015) y de Tito Manjarrez (2015-2019). Necesitamos saber quién endeudó al equipo y cuál es la deuda real que tiene el club".
En 2007, una decisión de la Corte Constitucional generó un golpe severo a las arcas del equipo. La Corte decidió que el aporte mensual de los militares sea voluntario y no obligatorio como hasta ese momento. El equipo dejó de percibir USD 1 millón por temporada. Los 'puros criollos' nunca pudieron encontrar la forma de tapar ese hueco financiero.
Las administraciones fueron pasando y durante los siguientes 19 años no hubo soluciones para cubrir la ausencia del aporte militar. Además, de acuerdo al análisis actual del interventor Aguirre, los elevados sueldos y el incumplimiento de las obligaciones contractuales han determinado la crisis del club.
En 2011, por ejemplo, uno de los capitanes y referentes del equipo -que no era seleccionado nacional- ganaba USD 44.450 mensuales. La desproporción del costo-beneficio se ha mantenido hasta la actualidad: el club enfrenta problemas para finiquitar una deuda con Charles Vélez, quien acordó con la directiva presidida por Ricardo Cajas, un contrato de USD 8.000 que iba creciendo por año hasta cobrar USD 22.000 en 2028.
Una sucesión de directivos que fueron dejando solo al club
En diciembre de 2025, Marco Pazos renunció a El Nacional, tras confirmarse el descenso del club a la Serie B por sanciones deportivas, tras incumplimientos económicos con sus acreedores. La posta la tomó su vicepresidente Ricardo Cajas, quien el 24 de diciembre firmó una alianza con el grupo inversor NEF para el manejo del equipo.
La firma debía invertir, por contrato USD 10 millones hasta 2041. Pero el acuerdo apenas duró hasta mayo de 2026. NEF se fue de El Nacional aduciendo problemas para acceder a la información completa del club. De acuerdo con su CEO, Xiomara Contreras, la realización de la auditoría forense fue inviable.
NEF abandonó el equipo el 6 de mayo de 2026. 13 días después, el general Ricardo Cajas abandonó la presidencia del club. El 20 de mayo, en una asamblea extraordinaria, Lilia Yunda, hermana de Jorge Yunda, tomó la presidencia del club, pero solo duró un mes, pues el Viceministerio del Deporte encontró inconsistencias en la elección de la directiva.
Ahora, el barco criollo está en manos del interventor Aguirre, que quiere llamar a elecciones para octubre. En el cuadro militar saben que el descenso a Segunda es inminente. No hay dinero y la lucha con los acreedores es desgastante. Es el triste final de un club que supo ser glorioso, pero que no tuvo capacidad para reiventarse.
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