El 50% de las Federaciones deportivas en Ecuador tiene vacíos legales y el Comité Olímpico sigue intervenido antes del inicio del ciclo olímpico
La intervención del Comité Olímpico Ecuatoriano desató una crisis que va mucho más allá de un trámite administrativo. Los deportistas se encuentran en medio de un escenario de incertidumbre, antes del inicio del ciclo olímpico rumbo a los Juegos de Los Ángeles 2028.

Jefferson Pérez, dirigente del COE, habla junto a Jorge Delgado, presidente, en una rueda de prensa en Guayaquil, el 28 de abril de 2026.
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A poco menos de dos años de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el deporte ecuatoriano atraviesa uno de los momentos institucionales más delicados de las últimas décadas.
La intervención del COE por parte del Ministerio de Educación, Deporte y Cultura encendió las alertas del Comité Olímpico Internacional (COI) y de Panam Sports por una "vulneración" del principio de autonomía del movimiento olímpico.
En caso de mantenerse este panorama, Ecuador podría enfrentar una suspensión por parte del COI, una medida que ya ha sido aplicada anteriormente a otros países cuando se determinó una injerencia estatal en los organismos olímpicos.

Pasó con el Comité Olímpico de Guatemala, el cual estaba suspendido de funciones desde octubre de 2022, después de que la Corte Constitucional del país anulara una parte de los estatutos del organismo.
En marzo de 2024, el COI levantó provisionalmente la suspensión, con lo cual sus atletas compitieron en los Juegos de París y en el resto de eventos representando a su país y con sus símbolos nacionales.
Para John Zambrano, secretario general del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE), el mayor riesgo no está en la disputa jurídica, sino en las consecuencias deportivas. "Los que salen perdiendo son todos los atletas. Nosotros hemos sido muy serios en el manejo del alto rendimiento. Nunca se ha escuchado que el COE le deba dinero a un deportista o que interfiera en las elecciones de una Federación".
El origen de la disputa
El 5 de mayo de 2025, Jorge Delgado fue reelecto como presidente del Comité Olímpico junto a Jefferson Pérez, como vicepresidente. El exnadador iba por su segundo mandato a cargo del organismo, para el período 2025-2029.
En dicha elección, Delgado acumuló 37 votos a favor y derrotó a Roberto Ibáñez (en ese entonces, presidente de Fedeguayas), quien obtuvo 33 votos. Este proceso fue avalado por un miembro del Comité Olímpico Internacional y un asesor jurídico de la Organización Deportiva Suramericana.

De todas maneras, el directorio del Comité nunca fue registrado por el Viceministerio (antes Ministerio) del Deporte, debido a "inconsistencias" durante el proceso electoral.
El 4 de diciembre de 2025 culminó el primer mandato de Delgado y, desde ese momento, según el Viceministerio, el COE se encuentra en acefalía.
Roberto Ibáñez, quien actualmente se desempeña como viceministro del Deporte, explicó que Jorge Delgado no debió ser reelegido, ya que formó parte de anteriores directorios del COE y, por lo tanto, estaría en contravención del Artículo 151 de la Ley del Deporte, que dice:
- "Los períodos, para los cuales los directivos fueren electos para dirigir sus organizaciones deportivas, serán entre uno y hasta cuatro años de acuerdo a sus Estatutos y podrán optar por la reelección inmediata por una sola vez. Para una nueva postulación al mismo cargo, deberá transcurrir mínimo un período, y bajo ninguna figura podrá integrar ningún cargo directivo en el Organismo sin que haya transcurrido al menos un período desde la finalización de su cargo".

En su momento, Ibáñez citó una consulta que el Ministerio del Deporte hizo a la Procuraduría General del Estado en octubre de 2023, la cual fue aclarada con el siguiente pronunciamiento:
"Un miembro del directorio que ya haya ejercido como tal en dos períodos consecutivos, bajo ninguna figura podrá integrar ningún cargo directivo en el organismo sin que haya transcurrido al menos un período desde la finalización de su cargo".
Desde el COE, en cambio, insisten en que la elección del directorio de Jorge Delgado cumplió con la Ley del Deporte y recibió el aval del Comité Olímpico Internacional. Además, se basa en el Artículo 71 del Reglamento a la Ley del Deporte, que está vigente desde 2020.
Dicho artículo señala que "solo al presidente del organismo o al dirigente que pretenda optar por reelección a la misma dignidad aplica el Artículo 151 de la Ley del Deporte (...) Así, un vicepresidente, aunque haya sido reelecto en este cargo, puede candidatizarse a presidente de la entidad y lo mismo aplica para las demás dignidades".
Un ciclo olímpico en riesgo
En septiembre próximo se disputarán los Juegos Suramericanos en Rosario, Santa Fe y Rafaela, competencias que forman parte del proceso clasificatorio hacia los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Cada retraso institucional implica dificultades para la planificación deportiva.
Aunque una posible suspensión del COI no impediría necesariamente que los deportistas compitan, sí cambiaría por completo el escenario. "Los atletas seguirían participando, pero bajo la bandera olímpica. Las medallas ya no serían para Ecuador. Sería una vergüenza para el país", advierte John Zambrano.

El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura dispuso la intervención temporal del Comité Olímpico Ecuatoriano el 15 de junio de 2026 y designó a Noelia Carolina Caicedo como representante legal provisional para un período de 180 días, debido a un vacío administrativo y la falta de registro de la directiva de Jorge Delgado.
Noelia Caicedo mantiene comunicación con Neven Ilic, presidente de Panam Sports (Organización Deportiva Panamericana) y miembro del Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Internacional.
Según el secretario general del COE, es Neven Ilic quien lleva a cabo las conversaciones con las autoridades ecuatorianas en busca de una salida al conflicto y quien ha transmitido las posiciones del movimiento olímpico frente a la intervención.
Actualmente no existen conversaciones entre el directorio de Jorge Delgado con la interventora ni con el Viceministerio del deporte. "Si me preguntan qué va a pasar, honestamente no lo sé", admite Zambrano.
La otra crisis: la mitad de las federaciones con problemas
Más allá del conflicto entre el COE y el Gobierno, el deporte ecuatoriano enfrenta un problema estructural. Según información proporcionada por el Comité Olímpico, de las 46 federaciones deportivas nacionales existentes, 23 presentan conflictos administrativos o vacíos legales.
"¿Cómo llevas adelante el deporte si la mitad de las federaciones está en problemas? Así no se puede trabajar", afirma John Zambrano en una entrevista con PRIMICIAS.
La crisis va mucho más allá. Las disputas por los directorios, los procesos electorales inconclusos y los vacíos legales generan un contexto de inestabilidad e incertidumbre que impacta directamente en la planificación del alto rendimiento.
Un conflicto que trasciende la dirigencia
En el olimpismo mundial existe un principio considerado innegociable: la autonomía de los comités olímpicos nacionales frente a cualquier intervención gubernamental.
Por esa razón, el desenlace del caso ecuatoriano no dependerá únicamente de los procesos administrativos internos ni de decisiones judiciales nacionales, sino también de la evaluación que haga el Comité Olímpico Internacional sobre el alcance de la intervención.
Mientras ese pronunciamiento no llegue, el deporte olímpico ecuatoriano permanece estancado. Ante esto, el principal desafío consiste en garantizar que Ecuador llegue a los Juegos de Los Ángeles con un sistema deportivo estable y sin poner en riesgo la participación de los atletas.
PRIMICIAS se contactó con el departamento de prensa del Viceministerio del Deporte para obtener el teléfono y la versión de la interventora Noelia Caicedo, pero no fue posible obtener una respuesta.

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