La fiebre del álbum del Mundial se toma Quito: Así se vive esta pasión en distintos puntos de la capital
Alrededor de Quito, personas de todas las edades se reúnen para comprar e intercambiar los cromos del álbum Panini del Mundial. Así se vive esta pasión única.

En varios puntos de Quito, las personas se reúnen para comprar e intercambiar los cromos del álbum del Mundial 2026.
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Es una pasión con décadas de tradición, pero que solo se vive una vez cada cuatro años. Es una emoción que atrapa a gente de todas las edades y todas las clases sociales. Es una experiencia que reúne a familias, amigos e, incluso, a desconocidos.
Se trata del álbum Panini del Mundial, que, en esta edición de 2026, trae el ejemplar más grande de su historia, con un total de 112 páginas y 994 cromos. En Quito, esta fiebre mundialista ya se siente en varios rincones de la ciudad.
Uno de los lugares más tradicionales para la compra y el intercambio es el 'Pasaje de los cromos', ubicado en la Avenida 10 de Agosto y Ríofrío, en el centro-norte de la capital.
El kiosco de 'Don Nino' es el más famoso de esta cuadra, pero son varias las tiendas que han aprovechado esta época para unirse a este auge y vender álbumes, sobres y cromos individuales.
"Ha venido gente, bastante, no creíamos que iba a dispararse tanto, por el costo de la caja (USD 124,80), pero está yéndonos bien. Todos los que estamos aquí tenemos que esperanzarnos en cada Mundial", describe Luis Valencia, que atiende en este kiosco desde 1993.
En su local se puede observar una mesa entera de cromos, los cuales ya están divididos según las selecciones clasificadas al Mundial. "Los estamos vendiendo a tres por un dólar, pero si vienen con una lista larga, les damos a cuatro por un dólar".
Incesantemente llegan padres de familias con sus listas y también estudiantes de colegios cercanos. "A veces ni para el pasaje les queda. Entonces, les dejo que se lleven nomás y les fío, y ellos regresan a pagarme".

Y mientras 'Don Nino' y Luis Valencia venden sus cromos, se acerca una figura muy conocida a este pasaje. Una persona que ya supo salir en un álbum del Mundial: Édison Méndez.
"Está espectacular, la verdad que el álbum de Panini lo estamos disfrutando y vinimos al centro a completarlo", dice el 'Kinito', mientras la gente se reúne a su alrededor para que les firme su autógrafo en la página de la selección de Ecuador.
"Yo recuerdo que tuve tres cromos, estuve en tres Mundiales (2002, 2006 y 2014) y ahora estoy feliz de compartirlo con mis hijos", agrega el exfutbolista, quien además tiene el récord de más partidos (ocho) y más minutos (642) jugados con Ecuador en una Copa del Mundo.
En Cumbayá, en las afueras de la capital, también se siente la emoción del álbum. En el centro comercial Paseo San Francisco, los estudiantes de la Universidad San Francisco se reúnen para intercambiar cromos.
"Me gusta muchísimo la emoción de venir a lugares como estos, donde podemos intercambiar cromos y conocer gente", dice Sofía Dávila, quien reconoce que el más difícil de conseguir es el de Cristiano Ronaldo.
Es un lugar dedicado exclusivamente para esta actividad, con un parlante en el que suenan canciones como el 'Waka Waka' de Shakira, y donde también hay un espacio para tomarse una foto con el fondo de las sedes del Mundial 2026.
"Se pueden conseguir bastantes cromos que faltaban", agrega Jeremy Zambrano. "El anterior álbum (de Qatar 2022) lo compré, pero no lo llené, pero este sí lo lleno".

De vuelta en el norte de Quito, el Centro Comercial Iñaquito (CCI) es otro lugar donde tradicionalmente se han reunido los coleccionistas para el intercambio de cromos.
Ante la gran acogida del público capitalino, este centro comercial también ha adecuado una zona diseñada para esta actividad, con mesas y decoración especial.
"Es algo que nos está emocionando a todos. Me gusta este espacio, es agradable, está bien elaborado", dice Mathius Rodríguez. "El cromo de (Erling) Haaland se me ha resistido, y también los de Canadá, Estados Unidos y México están difíciles".

En pocos minutos, este espacio se llena, así que la gente también se reúne en los alrededores. De pronto, el subsuelo del CCI tiene álbumes y cromos en cada rincón.
"Me acuerdo que llené el álbum de 2018, pero mi mamá me lo botó, así que este sí tengo que llenarle y guardarle", afirma Martín Lima. "Es el primer álbum que yo me auspicio, así que se siente mejor".
Y tal como en estos tres sitios, la fiebre del álbum Panini del Mundial se ha tomado Quito en cada centro comercial y tienda, y también en casas, oficinas y colegios. Es una pasión única, una emoción compartida, una experiencia que solo se vive una vez cada cuatro años.
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