Esta es la historia de Austin Franklin y Kevin Akoto, que cobrarán USD 50.000 por ver los 104 partidos del Mundial en una cabina en Nueva York
Austin Franklin y Kevin Akoto superaron a 6.000 participantes de Estados Unidos y se ganaron el derecho de ver todo el Mundial encerrados en un cubo de cristal en Manhattan y generar contenido para redes sociales.

Austin Franklin y Kevin Akoto, los hinchas que mirarán los 104 partidos del Mundial en una cabina en Times Square, saludan a PRIMICIAS, el 4 de julio de 2026.
- Foto
Santiago Guerrero desde Nueva York / PRIMICIAS
Actualizada:
Compartir:
DESDE NUEVA YORK. Están metidos en un cubo gigante con grandes ventanas en la ruidosa esquina de Times Square. Ya han visto 94 partidos del Mundial, pero se los nota cansados. De hecho, ya no miran mucho la televisión, sino que pasan escribiendo o revisando sus teléfonos.
Austin Franklin y Kevin Akoto están cumpliendo el sueño de todos los futboleros del planeta. Ganaron un concurso organizado por las cadenas estadounidenses FOX One, FOX Sports y la plataforma de empleo Indeed llamado 'Chief World Cup Watchers' (Observadores Principales del Mundial), para mirar los 104 partidos de de la Copa del Mundo en una cabina en Times Square y para generar contenido para las redes sociales.
- Estos son los jugadores que sostuvieron el proceso de Sebastián Beccacece en Ecuador, ¿deben volver?
Todos los días, el público que camina por la zona se acerca a ver los partidos, pero también a verlos a ellos. Hay sillas en el exterior de la cabina para sentarse a mirar las reacciones de los jóvenes estadounidenses que se han ganado este privilegio.
Sin embargo, el cansancio es evidente. Están sentados en los cómodos muebles que se adaptaron exclusivamente para este evento, pero el partido que está en la pantalla no les llama mucho la atención. Juega la Francia de Kylian Mbappé, pero los dos lucen agotados y prefieren mirar sus teléfonos.
La cabina de FOX mide unos 15 por cinco metros y está fuertemente custodiada. En el interior hay sofás de cuero, sillones reclinables, dos pantallas gigantes de alta definición, máquina de canguil, un futbolín y todo el tiempo cuentan con comida.
Para ganarse ese derecho de ver los 104 partidos de la Copa del Mundo, Franklin y Kevin Akoto superaron a otros 6.000 postulantes a este concurso. Los creadores de este 'reality show' evaluaron sus cuentas en redes sociales, su pasión por el fútbol y la capacidad que tendrían de sentarse a ver los partidos mientras ellos también son observados.
Cada día, los fanáticos de distintos países que caminan por la zona les piden fotos o que levanten la mano para retratarlos detrás de los vidrios. De hecho, saludaron a la cámara de PRIMICIAS con mucha amabilidad, pero con el agotamiento de ya haber visto el 90% de la Copa del Mundo en ese mismo lugar.
Les falta poco para cobrar su gran premio de USD 50.000 cada uno, que incluso llevó a Kevin Akoto a dejar su trabajo de mesero en Florida y aceptar esta experiencia. "Fuimos los dos elegidos para el trabajo del verano, el que todo el mundo quería y por el que competían", dijo el joven de 26 años, que es nacido en Ghana, pero que reside en los Estados Unidos.
Por su parte, su compañero de encierro, Austin Franklin (nació en Massachusetts y tiene 29 años), es creador de contenido, tiene un diplomado en cine y televisión y ha dicho durante este Mundial que lo que más le gusta es que los hinchas se acerquen a saludarlo detrás del cristal.
El maratónico trabajo de Austin Franklin y Kevin Akoto empezó el jueves 11 de junio con el partido inaugural entre México y Sudáfrica y hasta el lunes 6 de julio ya han visto 94 partidos. Su labor seguirá hasta el próximo 19 de julio, cuando se juegue la final en el estadio de Nueva Jersey.
A pocos metros de su cabina se encuentra la esquina más famosa del mundo: Times Square. Por ahí han pasado todas las hinchadas del Mundial, incluso la de Ecuador, el pasado 24 de junio, en el banderazo un día antes de la victoria 2-1 sobre Alemania.
Franklin y Akoto no pueden salir de su cubo de cristal mientras se juegan los partidos, pero al final de cada jornada pueden ir a sus hoteles a descansar, recuperar fuerzas y volver al día siguiente.
En su cabina son atendidos de lujo. Les sirven bocaditos e incluso comida de los países que juegan cada jornada. Al final, salen y se toman fotos con los aficionados. "He podido cantar con aficionados de Brasil, ‘remar’ con los noruegos y conocer a gente de todos los rincones del mundo con solo salir a un metro del cubo. Es increíble", dijo Franklin.
Solo les quedan 10 partidos por mirar en las pantallas del cubo de cristal instalado en el corazón de Manhattan y se podrán ir a sus casas con la satisfacción de haber visto todo el Mundial y con un premio de USD 50.000 cada uno. ¿El mejor trabajo del mundo?
Compartir: