Luis de la Fuente, el DT campeón de España que consiguió su empleo tras mirar un anuncio en el periódico
Luis de la Fuente, campeón mundial con España, conoce a la base de futbolistas desde que eran jóvenes. Fue formador de juveniles antes de convertirse en el seleccionador del equipo absoluto.

El técnico Luis de la Fuente levanta la Copa del Mundo 2026, tras la final entre España y Argentina, el 19 de julio de 2026 en Nueva Jersey.
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EFE
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Luis de la Fuente es campeón del mundo. El seleccionador que dio a España su segunda estrella este 19 de julio en el MetLife de Nueva Jersey, 16 años después de la primera, en Sudáfrica 2010. En 2010, el DT no había empezado a trabajar en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a la que llegó tras ver un anuncio en el periódico. Un momento que le cambió la vida para siempre.
Es más, un año después de la primera estrella, Luis de la Fuente fue despedido del Deportivo Alavés, con el equipo en Segunda B y solo 11 partidos en el cargo - cuatro victorias, tres empates y cuatro derrotas-. Desde entonces, 18 meses, muy largos, en el desempleo, con preocupaciones económicas. Con 50 años y fuera de una rueda del fútbol en la que él hizo todo por quedarse.
Se refugió en su familia, en Bilbao y en su pueblo natal de La Rioja, Haro, en el que ahora el campo de fútbol lleva su nombre. Siguió dentro de la dinámica del fútbol, acudió a entrenamientos, como los de Marcelo Bielsa en el Athletic Club, hasta que una publicación en el periódico cambió su destino.
Luis de la Fuente y un exitoso camino con los juveniles
La Federación buscaba seleccionador para España sub-19. Y Luis de la Fuente vio su oportunidad, una que sin Iñaki Sáez no hubiera sido posible. Una amistad forjada en el Athletic Club y una llamada que cambió el destino de Luis de la Fuente. El Alavés lo despidió el 16 de octubre de 2011 y en mayo de 2013 fue contratado por la Real Federación, tras una entrevista con Ginés Meléndez.
En principio, la oferta era de tres meses, para clasificarse a la dura Ronda Élite de 2013. Lo consiguió y cayó en semifinales del Europeo ante Francia. Luis de la Fuente se trasladó a la residencia de la RFEF en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, era consciente de que se trataba de su gran oportunidad.
En 2015 ganó su primer título. Un Europeo sub-19 con Unai Simón, Rodri y Mikel Merino. Los tres le han acompañado durante su trayectoria hasta este domingo, hasta ser campeones del mundo.
Un camino largo, sin levantar la voz y construyendo su propia historia junto a una generación de jugadores que son más que eso, una “familia” que ha ido construyendo paso a paso. Año a año.
En 2018 ganó los Juegos Mediterráneos, en categoría sub-18, y dio el salto a la sub-21. Un año después lideró a la selección española al título de la categoría. Un torneo con Mikel Oyarzábal, Mikel Merino, Dani Olmo, Fabián Ruiz y Unai Simón en el equipo. La columna vertebral del Mundial seguía formándose.

En 2021, con Unai Simón, Eric García, Cucurella, Zubimendi, Mikel Merino, Pedri, Dani Olmo y Oyarzábal lograron la plata en los Juegos Olímpicos de Tokio tras caer en la prórroga ante Brasil. Una plata valorada internamente en la RFEF, al ser el gran logro de España en unos Juegos Olímpicos desde el oro en Barcelona 92. Ya en 2024 llegó otro oro en París 2024, con Santi Denia como seleccionador.
De la Fuente es un entrenador sereno, que construyó un equipo imbatible en el Mundial. Nadie conoce la materia prima del fútbol español como el entrenador, que siempre reinvindicó la calidad de su plantilla. "¿Mis jugadores? Son los mejores del mundo", decía el DT continuamente.
Y esa confianza se la devolvió Ferran Torres en la final. Nunca dudó de un futbolista con el que ya había ganado. Que siempre trabajó para el grupo y asumió su rol de revulsivo. Esperado su oportunidad, a pesar de las críticas por sus fallos, mientras Luis de la Fuente le dio siempre minutos. Y en estos, llegó un gol para la historia, el que le dio a España el segundo Mundial de su historia.

Confianza ciega en sus jugadores y una norma por encima del resto: “Quiero buenas personas”. La máxima que rige el día a día de la selección española y que ha creado una “familia” que tiene a Luis de la Fuente como su “padre” y que desde este domingo 19 de julio también es campeona del mundo.
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