Los dueños de Pintulac abren una mega fábrica de pinturas Wesco en Calacalí y triplican su capacidad de producción
Wesco abrió las puertas de su nueva fábrica de pinturas, en Caspigasi, Calacalí, al noroccidente de Quito, después de un poco más de dos años de construcción y USD 15 millones de inversión.

Fábrica de pinturas Wesco, ubicada en Caspigasi, Calacalí, al noroccidente de Quito.
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PRIMICIAS
Autor:
Santiago Ayala Sarmiento
Actualizada:
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Después de un poco más de dos años de construcción, finalmente la nueva fábrica de pinturas Wesco abre sus puertas en Caspigasi, Calacalí, al noroccidente de Quito, tal como sus ejecutivos adelantaron a PRIMICIAS, en una conversación realizada en mayo de 2024.
Con una inversión de USD 15 millones y la generación de 100 empleos directos y 400 indirectos, según las estimaciones del grupo empresarial KREA, propietaria de Wesco, el complejo ahora tiene la capacidad de triplicar su capacidad de producción.

Durante la inauguración oficial llevada a cabo este 26 de febrero de 2026, Sebastián Betancourt, director de operaciones de Wesco, explicó el alcance de la apuesta de KREA, que además maneja la operación de Pintulac, nacida en 1984 como una tienda de pinturas y lacas.
"Esta semana hemos estado en una producción relativamente baja, debido a los preparativos para la inauguración, pero desde la próxima estará 100 % operativa. Nuestro objetivo es duplicar las exportaciones y seguir creciendo tanto en el país como en la región".
Actualmente, Wesco exporta hacia Colombia, Perú, Centroamérica y Estados Unidos. Y, justamente, respecto a los aranceles impuestos por Colombia, Betancourt, señaló que "las exportaciones se planificadas y se hacen cada uno o dos meses, Iniciamos bien el año, pero ahorita nos va a complicar un poco. Trabajamos con los clientes colombianos para ver qué alternativas podemos tener".
El porcentaje que se exporta es el 1 % de la producción total de la compañía, que significan alrededor de USD 300.000. Para el próximo año esperan duplicar ese monto. "La nueva planta triplicará su capacidad de producción y duplicará las ventas hacia 2030".
¿Qué sucede con el empleo en la zona?
Dentro de las comunidades de la zona de influencia de la nueva fábrica de Wesco hay escepticismo por el impacto real que puede tener la operación de este complejo industrial.
"Normalmente, las empresas generan casi nada de trabajos en la zona, no vemos impacto", coincidieron algunos representantes de pobladores en un recorrido de PRIMICIAS días antes de la inauguración.
Al respecto, Sebastián Betancourt, director de operaciones de Wesco, detalló cómo se llevó a cabo el manejo del recurso humano. "Nos encontramos con una población bastante fraccionada, lo que vuelve bastante difícil trabajar de una manera conjunta. Un pueblo tan chiquito está dividido el liderazgo entre cuatro dirigentes y se vuelve complicado saber con quién hablar".
Añadió que la empresa realizó dos llamados a finales de 2025 dentro de la zona de San Antonio de Pichincha, que permitió la contratación de unas 20 personas.
Otro aspecto que Betancourt aclara es que las nuevas necesidades del perfil de empleado lleva a que se demande mano de obra calificada. "Al ser una zona tan pequeña se reducen las oportunidades de conseguir los perfiles que requerimos".
Los perfiles que Wesco requiere apunta a profesionales en el área de la Ingeniería Mecatrónica o Mecánica. "Un trabajador de planta, por ejemplo, ya no puede tener únicamente un perfil operativo, sino que conozca de automatización, mantenimiento preventivo de una máquina, etc.".

Preocupación sobre el ambiente
Otra preocupación de las comunidades tiene relación respecto al cuidado del medio ambiente, dado que, según estas, su actividad económica gira mucho alrededor del turismo y la agricultura.
Betancourt asegura que uno de los diferenciadores de la nueva fábrica es su enfoque en sostenibilidad. "La fábrica es la primera del país en obtener la certificación internacional EDGE Zero Carbon, que reconoce construcciones con altos niveles de eficiencia energética, ahorro de agua y reducción del impacto ambiental", asegura el empresario.
Además, incorpora una planta fotovoltaica para la producción de energía limpia, sistema de reutilización y tratamiento de agua y una gestión integral de desechos bajo un modelo de producción circular.
En términos de innovación, la planta integra tecnología que permite producir lotes de más de 10.000 litros de pintura en apenas dos horas, optimizando tiempos, reduciendo desperdicios y mejorando la eficiencia operativa, ya que todo el proceso se realiza directamente en los envases finales del producto.
En esta instalación se fabrican pinturas arquitectónicas, recubrimientos para el sector metalmecánico, productos para madera, acabados automotrices, pinturas industriales y recubrimientos electrostáticos, atendiendo a múltiples industrias con altos estándares de calidad y tecnología de vanguardia.
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